Hace unos días publicamos una crónica de la gira que ha
juntado a Santiago Auserón con el guitarrista Theodoros Karellas y Vaggelis
Tzeretas al Buzuki. La gira ha sido el fruto de la grabación de un disco
conjunto que se publicó en Octubre. El disco se nutre de composiciones de
Karellas y Tzeretas adaptadas al español por Santiago, además de versiones de
canciones griegas y un tema compuesto por el mismísimo cantante aragonés.
Lo que empezó como un juego, y un deseo de ahondar en el
universo musical griego por parte del inquieto Santiago Auserón, ha dado como
fruto, en este caso dulce, un disco precioso llamado Nerantzi. Lo que para
algunos podría sonar a un capricho de estrella de la música, buscando sonidos
exóticos para ampliar su rica paleta de sonidos, me atrevería a decir que ha
dado lugar a uno de los mejores discos de su carrera. La aparente sencillez de
su planteamiento, basado en guitarra y buzuki, dota de una calidez y una
belleza más que suficientes a la voz de Santiago.
No han sido muchos los acercamientos de la música Rock al
cancionero griego, si acaso la adaptación al Surf Rock de Dick Dale del tema
Misirlou, inmortalizado para la posteridad en la banda sonora de Pulp Fiction,
o los jugueteos de los Beatles en las líneas de guitarra de temas como Girl o
Michelle. En este disco lo que ha buscado el trío protagonista ha sido otra
cosa, sonar a canción tradicional griega, heredera del Rebético, y tan sólo dar
alguna pincelada de otras músicas.
El disco se abre con un tema de Theodoros Karellas llamado
El Desdén, que adaptan de forma brillante y desenfadada, para hablar del gran
tema del disco, el desamor. Continúan con la típica canción con temas clásicos
del Rebético, en este caso el alcohol para superar el dolor. Es un tema
original de Vaggelis Tzeretas, llamado Marea De Alcohol. Una de las cumbres
artísticas del disco viene de la versión del tema de Mikis Theodorakis, Fedra.
Una moderna adaptación del mito de Eurípides, que formó parte de la película
Fedra de Jules Dassin (1962) y que originalmente cantó la gran Melina Mercouri.
La versión es preciosa y por momentos da hasta escalofríos escuchar una
adaptación hecha con tanto gusto y sencillez. Batalla Por La Vida es un tema
compuesto por Theodoros Karellas y Thomas Psimmas, y es una canción de
trasfondo pacifista y naturalista, con unas bonitas escenas costumbristas. ¿De
qué color es tu alma?, nos cantan en la canción contra los prejuicios raciales,
El Color Del Alma, original de Vaggelis Tzeretas. Una de mis favoritas es La
Espera, tema original de Theodoros Karellas y Menelaos Lountemis, una canción
que comienza con aire de Bossa Nova y tiene unos bonitos arreglos jazzísticos a
cargo de un sugerente clarinete. Nos habla del hastío de la vida, de la espera
eterna, y nos deja esa sensación de la espera como objetivo absurdo, que tan
bien retratara Dino Buzzati en su novela El Desierto De Los Tártaros. Irenita
es una canción original de Panagiotis Tountas que nos habla de tomar algunas
drogas para olvidar el desafecto de Irenita, tiene unos bonitos fraseos de
violín que le dan un sonido muy particular. Otro de los grandes momentos del
disco es el dueto con Ani B Sweet en Alborada En Tono Menor, un tema original de
Minos Matsas y Spiros Peristeris que nos habla, cómo no, de un amor
desesperado. Ani B Sweet está pletórica y le da un toque de dulzura que conjuga
muy bien con la voz de Santiago. En directo es una canción que te hace levitar,
una joya. El disco se cierra con la única composición de Santiago Auserón,
Naranjo Amargo, que a ritmo de Sirtaki nos lleva a la confrontación y el
equilibrio entre lo dulce y lo amargo, con una obvia connotación sexual, pero
que no se queda sólo en eso. Es una canción que nos enseña que la vida se
resume en momentos dulces y también amargos, y que la belleza a veces esconde
trampas amargas en las que solemos caer los débiles mortales.
Nerantzi, es un disco precioso que esperemos que tenga
continuidad en el futuro. La complicidad entre el trío protagonista merece
seguir explorando en el universo de la música griega.
Antonio Sánchez

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