domingo, 24 de diciembre de 2023

TARQUE & LA ASOCIACIÓN DEL RIFF. APOLO. 23/12/23


Ante todo, creo que debe ir por delante que nunca he sido seguidor de M-Clan, grupo que goza de todo mi respeto pero que no forma parte de mi dieta musical. Puedo decir que los he visto dos veces en directo, y en una no me gustaron nada y en la otra me gustaron mucho. Cuestión de cada momento, imagino.
El cantante de la banda, Carlos Tarque, nos sorprendió cinco años atrás con el disco homónimo de su proyecto Tarque. Un disco de Rock'n'Roll que se ha visto refrendado en este ya agonizante 2023 con su Vol. 2, en mi opinión uno de los mejores trabajos del año a nivel nacional.

Tras una espera amenizada con una excelente selección musical, aparecía puntualmente Carlos Tarque junto a La Asociación del Riff frente a una sala Apolo abarrotada, que no sé si se llegó a colgar el cartel de entradas agotadas pero poco faltaría. Bombas en son de paz sería la encargada de abrir una noche cargada de canciones de sus dos trabajos, como Heartbreaker, El Diablo me acompañará, la bluesy Mar de Whisky, Flores de acantilado o Ahora y en la hora. Una sola referencia a M-Clan, Calle sin luz, y varias versiones, con la españolizada Maldigo de Cactus a la cabeza, aunque suena a Led Zeppelin por todos lados; Helter skelter (lo más salvaje que grabaron los Beatles sin duda) y la bellísima Jealous guy de John Lennon. Ya en el bis, He vuelto para veros arder y la descontrolada Donde nace el Rock'n'Roll, con retazos del Whole lotta love zeppeliniano incluidos.
Como curiosidad negativa, el celo de uno de los pipas con uno de los habituales de las primeras filas en Barcelona, al que le quitó de malos modos el setlist que había cogido del escenario al inicio de la última canción. Hay que relajarse, hombre, que no es para tanto.

Rockera hora y media a cargo de un tipo que ya se las sabe todas, que puede presumir de poseer una gran voz y que indudablemente domina el escenario a la perfección. Además, perfectamente acompañado por sus músicos, con un Carlos Raya que dio una clase maestra a las seis cuerdas. Por cierto, no olvidemos que se trata de un guitarrista y productor de carrera muy destacable, y que encima tuvo el detalle de devolver el setlist a su efímero propietario al acabar el concierto.

Pues nada, quizá no sea seguidor de M-Clan, pero ya puedo decir que sí lo soy de Tarque. Me han gustado sus discos y me gusta su directo.

Mr. Wolf

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viernes, 8 de diciembre de 2023

RED BEARD. RAZZMATAZZ 3. 07/12/23


Apenas 48 horas después de que Stone Senate pusieran a prueba los cimientos de Razzmatazz 3, otra banda de estilo parecido asaltaba la misma sala. Una banda procedente de...¡Canarias! Sí señor, como hemos comentado otras veces, no es necesario irse a Estados Unidos o a las islas británicas para encontrar música de calidad, y en este país también hay bandas que la atesoran, aunque en este caso sea desde el punto más lejano de donde nos encontramos nosotros. Red Beard, con el gran Jaime Jiménez al frente, es un buen ejemplo de que en este país también somos capaces de facturar buen Southern o Country Rock. Y como muestra, su último trabajo, Die trying.
Quizá debido a estos días de puente la sala no registró una gran entrada, pero lo que me quedó claro es que los que allí estábamos éramos repetidores con el grupo en directo o futuros repetidores. Yo pertenezco a la segunda opción, y como le dije a Jaime al terminar el concierto, nos veremos la próxima vez, por supuesto.

Rápidamente se caldeó la noche, ya con los primeros temas, y en mi opinión se levantó el ánimo de manera definitiva a partir de la versión del If you wanna get to heaven de los Ozark Mountain Daredevils. Debo decir que esta canción siempre me recuerda al tristemente desaparecido Al Collins, que la cantaba en los conciertos con su mujer Stacie, y allí donde esté se podrá sentir bien orgulloso. Después de dicho tema, un especial My kind, del nuevo disco, cantado a cinco voces sonando únicamente el piano y un poco de guitarra, en una bellísima interpretación. Le siguió el Boogie de Up above y la muy Skynyrd Never sounded so good, para culminar con otra versión de un clásico como es el Old time Rock'n'Roll de Bob Seger. Otro tema ajeno fue el Down south jukin' de Lynyrd Skynyrd, que también se encuentra en su última obra, aunque la única versión que han grabado en ella y no sonó fue Can't you see de Marshall Tucker Band. Una pena, adoro ese tema.
Y entre guitarrazos, teclados omnipresentes, fantásticos coros y divertidos comentarios de Jaime llegamos al final con la potente Getting loco. Hora y tres cuartos de Rock'n'Roll y todos felices.

Me gustaron mucho, y como decía antes, repetiré en su próxima visita y animo a los que no los habéis visto nunca en directo que no los dejéis pasar en su siguiente gira. Avisados estáis.

Mr. Wolf

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miércoles, 6 de diciembre de 2023

STONE SENATE. RAZZMATAZZ 3. 05/12/23


Lamentablemente nuestra querida sala Rocksound ya no existe, pero sus responsables siguen trayéndonos (y muchas veces descubriéndonos) a fantásticas bandas, a través de su promotora Rocksound-Acaraperro. Y la verdad es que nunca podremos estarles lo bastante agradecidos por todo lo que hacen por la música en esta ciudad. En esta ocasión, los protagonistas eran Stone Senate, grupo americano y quizá futuro estandarte de la bandera del Rock sureño junto a nombres como Blackberry Smoke o Robert Jon & The Wreck. Eso si viviéramos en un mundo justo, claro, que ya veremos hasta donde llegan. De momento no llegan ni para llenar la sala, presentando ésta un triste aspecto al iniciar el concierto con las primeras notas de Cemetery song. ¿Medio aforo, quizá? Pues una pena, porque son una gran banda que vale mucho la pena. En fin, lo de siempre.

Clint Woolsey es el cantante y guitarrista (y gran bebedor), que ya impone al salir a escena y ver lo grande que es. Mejor no pelearse con él. Eso sí, sólo por llevar un parche de Motörhead en su instrumento a mí ya me ganó para la causa. Estuvo bien escoltado por la dupla de hachas formada por Ted Hennington y James Beau Edwards, con unos duelos que echaban humo y unas dobles guitarras en la mejor tradición Allman. Completaba el combo el pintoresco bajista Kieran Cronley y el simpatiquísimo batería (y cantante en algún tema) David Zettler, todo un espectáculo tras los parches, además de un armonicista que salió varias veces durante el concierto.
Es un placer encontrarse con canciones tan brillantes como Dead and the dying, Letter of deperture, Whiskey helps o Down. Pero si además nos regalan versiones de The Band, con la poderosa The shape I'm in o la siempre emocionante The night they drove old dixie down la noche ya va por un excelente camino. ¿Más temas ajenos? Pues Don't keep me wondering de Allman Brothers (cómo no) es todo un acierto. Igual que finalizar el bis con todo un pelotazo como es el Beer drinkers & hell raisers de ZZ Top. Menuda manera de concluir la noche.

Además fue todo un gustazo ver a unos músicos tan simpáticos y agradables, firmando, haciéndose fotos y regalando púas a todo el mundo. Ganándose así a la gente seguro que al final de la gira se quedarán sin copias de Between the dark and light, su más reciente trabajo.
Lo merecen porque son muy buenos, muy recomendables.

Mr. Wolf

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sábado, 2 de diciembre de 2023

THE STEEPWATER BAND + THE SCREAMIN' CHEETAH WHEELIES. APOLO. 29/11/23

 



La noche del pasado Miércoles vivimos una velada histórica para los amantes del Rock más genuinamente americano. Los Screamin' Cheetah Wheelies fueron una banda imprescindible para entender el mejor Rock hecho en los 90's. Se separaron demasiado pronto, y para los que somos fans incondicionales de los de Nashville, siempre tuvimos la sensación de tener una cuenta pendiente, sobre todo en lo que se refiere a su directo. Es cierto que algunos pudimos disfrutar en 2004 de su fugaz retorno en un mítico e imborrable concierto en el Azkena. Pero poder disfrutar de todo un show largo y en una sala, era algo que parecía que nunca sería posible. Cuando hace unos meses el hiperactivo Mike Farris anunció que la banda iba a reunirse para hacer algunos conciertos en USA, nos ilusionamos con una posible visita a nuestros escenarios. Y el milagro llegó, se anunció una extensa gira española, que tendría inicio en Barcelona. Y además con el añadido de los Steepwater Band como teloneros.




Durante muchos años el único que se ha mantenido activo dentro de la música ha sido el incombustible Mike Farris, que se ha labrado una interesante carrera en solitario. Nos ha visitado recurrentemente, siempre ofreciendo grandes conciertos, pero, al menos para mí, también dejando la sensación de que esa prodigiosa garganta estaba desaprovechada en unas canciones que adolecían de garra rockera. Su disco Silver & Stone de 2018 ya fue un retorno al Rock más clásico. Además, pudimos disfrutar en esa gira de un concierto sobresaliente en el Calella Rock Fest. Y parece que aunque va a continuar con su carrera en solitario, se va a dar el lujo de girar de vez en cuando con sus viejos camaradas. Aleluya.




Había mucha expectación para el concierto. A la hora en la que se abrían las puertas de la coqueta sala Apolo ya había una larga cola de melómanos nerviosos ante lo excepcional de la velada. Hubo lleno total de un público, en su mayoría, buen conocedor del cancionero de los Wheelies. Y que alegría poder reencontrar a tantos amigos melómanos. Si además de disfrutar de un buen concierto estás en compañía de buenos amigos y de compañeros del mundillo musical, pues mucho mejor.



Abrieron la velada The Steepwater Band, una banda que da igual las veces que uno la vea, siempre te ofrecen un gran espectáculo. Jeff Masey, Eric Saylors, Joe Bishop y Joe Winters salieron a escena con una sonrisa y mucha actitud. El repertorio fue corto, pero intenso. Empezaron con Please the believer de su gran álbum Turn of the wheel; y su Blues Rock, trufado de Boogie calentó al público, que disfrutó mucho con canciones como Turn of the wheel, Shake your faith, Abandon ship, Sharp tongue, Found, Shift, Broken spirit blues, la magnífica High and humble, Come on down y una excelente versión del tema de Derek and the Dominos Tell the truth.



 

Los Screamin' Cheetah Wheelies saltaron al escenario como una apisonadora, quizás incluso con demasiado ímpetu, ya que tardaron un par de temas en sonar verdaderamente bien y conjuntados. Esto deslució un poco los dos clásicos con los que comenzaron el concierto, Magnolia y Shakin' the blues. Continuaron con I dreamed y Halcyon days, con el público totalmente entregado, Leave your pride (at the front door), una enérgica versión del clásico de Dr. John Right place, wrong time, Standing in the Sun, More than i can take, Good time, Messenger's lament, unas preciosas Gypsy lullaby y Sister mercy. Aquí Mike Farris se marcó una improvisación en solitario del Higher de Sly and the Family Stone, que enlazaron con su tema más reciente, el contundente Let the child ride. Se nos erizó la piel con Father speaks y This is the time. Majestic, Backwoods travelin', Rubbermaid fiancee y un gran final con One big drop of water y ese clásico eterno llamado Hello from Venus. Viendo después el set list, fue una pena que les metieran prisa para acabar, ya que nos perdimos Boogie King y Ride the tide. Pero bueno, casi dos horas y cuarto de concierto no está nada mal.



Mike Farris estuvo pletórico de voz y actitud, a pesar de que tuve que escuchar como algún despistado lo calificaba de Marc Anthony enano y gritón. Esto me hizo recordar como eran los tiempos en mi juventud, cuando uno podía defender el honor de sus ídolos musicales hasta con los puños. Rick White y Bob Watkins estuvieron a la altura a las guitarras, sobre todo éste último con su mágica Fender. Steve Burgess al bajo y Terry Thomas a la batería cumplieron sobradamente. 



Una noche para el recuerdo que quizás hubiera sido más redonda sin el recorte del set list, y con un sonido no tan potente, la voz poderosa de Farris no necesita sonar tan saturada. Por momentos parecía que nos fueran a reventar los oídos. Pero bueno, fue una noche histórica para todos los que crecimos con la música tan particular de los Wheelies, esa mezcla de Rock, Soul, Psicodelia y hasta Hard Rock.

Mr. Sheep

Más info en la web de Steepwater Band