domingo, 28 de junio de 2026

CHRIS ISAAK. PARAL·LEL 62. 27/06/26


Uno de los grandes volvía a pasar por nuestra ciudad. Porque Chris Isaak ya hace tiempo que se ha ganado ese título, con sus discos y sus directos durante más de cuarenta años. El día antes nuestro héroe llegaba a los 70 años estando en Bilbao, pero demostró seguir estando en la misma forma que siempre, vocal y físicamente.
Apenas tres años después de su última visita, la sala Paral:lel 62 se llenó de un público muy fiel, veterano en su mayoría,  que estaba deseando cantarle el "Happy birthday", algo que hizo nada más empezar la noche.

El concierto fue bastante parecido al del Poble Espanyol de 2023 que decíamos al principio. El repertorio, la actitud, las coreografías de los músicos, la simpatía y el carisma de Chris siguen igual que siempre. Y si con AC/DC celebramos que salga la campana en Hells bells o los cañones en For those about to Rock, tampoco nos quejaremos ahora porque sepamos de antemano que saldrá en el bis con su clásico traje de espejos o que se mezclará entre el público. Esto último lo hizo ya a la tercera canción (y sudando a chorro) , en la que incluso se paseó por los dos pisos superiores de la sala. También hubo el habitual lucimiento del simpático y eterno bajista Rowland Salley con su canción Killing the Blues, que tocaron en el momento acústico sentados en un taburete, cuando también sonaron preciosidades como Forever blue y el inevitable homenaje al Rey con Can't help falling in love, coreada por toda la sala. Evidentemente no se olvidaron de Somebody's crying, Wicked game, Blue hotel, el también inevitable recuerdo a Roy Orbison con Oh pretty woman o ya en el bis Baby did a bad bad thing, en la que hicieron subir a un puñado de mujeres al escenario para acompañarles bailando (aunque alguna estaba tan emocionada que de bailar más bien poco).

Casi una hora y tres cuartos, con un sonido perfecto, de un músico imprescindible, siempre rodeado de una banda soberbia, con la que sabe cómo ofrecer un buen concierto.
Felicidades por tus 70 años y hasta la próxima visita, Chris.

Mr. Wolf

Más info en la web de Chris Isaak



miércoles, 24 de junio de 2026

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 18-20/06/26

No tenemos ninguna duda de que la gran fiesta del Rock'n'Roll a nivel estatal es el festival Azkena de Vitoria. Un año más, con ofertas musicales para todos los gustos, bandas que repiten de otras ocasiones y un cartel que se antojará insuficiente para unos y excelente para otros. La gente que hacemos este blog ya teníamos fijada la fecha desde la edición anterior y, por supuesto, no íbamos a fallar.
Un inhabitual calor nos dio la bienvenida el Jueves a nuestra llegada a la ciudad, y es que no hay año en el que no haya algún tipo de inclemencia meteorológica, y esta vez no fue la excepción como veremos más adelante.


Empezamos el festival a lo grande, viendo al veterano Robert Finley en el escenario principal. Blues y Góspel se dan la mano en la música de este hombre al que el reconocimiento le ha llegado ya a una edad más que adulta. Nos gustó mucho y casi nos emocionó al verlo radiante y pasándolo bien en escena, con temas como ese vibrante Sneakin' around. Gran comienzo, como decíamos.
Después era el turno de unos habituales de nuestros escenarios, los neerlandeses DeWolff y su Rock setentero, ideal para levantar al público de un festival, sobre todo con ese cantante-guitarrista llamado Pablo Van de Poel que tan bien sabe llevar sus actuaciones. Se metió entre la gente y se ganó a los neófitos, a los otros ya se nos habían ganado tiempo atrás.
Tras ellos llegó el primer y maldito solape del fin de semana: o las catalanas Radioactivas en el escenario Trashville o la irlandesa Imelda May. Al equipo de este blog no nos quedó otra opción más que dividirnos para poder llegar a todo. Así supimos que Radioactivas arrasaron en su actuación firmando uno de los conciertos más destacados del festival. Y si su Punk Rock no fuera suficientemente interesante, además se atrevieron a cantar en euskera la canción Maricarmen, junto a otras habituales de su repertorio, como Rockear, rockear, rockear, Traitors, una adaptación de Un día en Texas de Parálisis Permanente rebautizada como Un día en tetas o la divertida Cotorras malparidas, donde hablan de una curiosa experiencia personal. Al final, algunas de sus componentes se lanzaron sobre un público que disfrutó y agradeció enormemente su propuesta.

¡Y qué decir de la divina Imelda May! Otro concierto mayúsculo acompañada del que fuera su marido y guitarrista en sus primeros años de carrera, Darrel Higham. Su voz se mantiene intacta y su presencia sigue siendo magnética sobre las tablas, y con temas como Big bad handsome man o Johnny got a boom boom caímos rendidos a sus pies una vez más.
Después llegó el turno de Corrosion Of Conformity, quizá la propuesta más potente del festival. No puedo explayarme demasiado sobre ellos, me gustan pero no conozco su carrera en profundidad, y como el cansancio ya asomaba la cabeza, decidí verlos sentado desde el césped. Desde luego no decepcionaron y ofrecieron una buena actuación.
Lo de los suecos The Hives es realmente curioso. Una banda que ha subido como la espuma, y creo que en esa primera jornada de festival, ellos eran los más deseados por buena parte del público asistente. Y pese a un exceso de perorata por parte de su cantante Pelle Almqvist ofrecieron el concierto que todos esperábamos de ellos. Y no faltaron todos esos temas coreables, como pueden ser Enough is enough o Come on.
Para nosotros finalizaba el día con los históricos del Punk The Adicts, uno de los grupos que más ganas tenía de ver, y realmente no me equivocaba. Pusieron Mendizabala patas arriba con himnos del calibre de Johnny was a soldier y Viva la revolution, y su teatral actuación fue una auténtica fiesta que acabó con confeti, globos y balones enormes sobre la gente. Un gran final para la primera jornada.


Para iniciar el Viernes, nada mejor que el concierto matinal de la Virgen Blanca, esta vez con mis amados Bywater Call. Me encanta esta banda, y cada vez que los he visto en directo me han gustado mucho, con una Meghan Parnell siempre superlativa. Y ese Everybody knows...tremendo.
Ya después de comer en buena compañía fuimos hacia el festival, recibiéndonos a la entrada una breve tromba de agua que sirvió para tener los pies en remojo toda la tarde noche. Una alegría para el cuerpo.
La primera actuación en ver fue la de The Del Fuegos, que ya nos visitaron en Badalona hace poco más de un año. Dan Zanes nos sorprendió con el pelo azul y la banda ofreció un concierto parecido al del Blues & Ritmes, con clásicos de sus discos de los 80 como Hand in hand o Night on the town.
La lluvia haría aparición otra vez para el set de Los Enemigos, clásicos de culto del Rock español, donde vi a gente muy fanática de la banda, cantando a pleno pulmón John Wayne, Septiembre o La cuenta atrás. Muy grandes Josele, Fino y los suyos.

Old Crow Medicine Show
tomarían el escenario Respect a continuación y nos dieron en la cara con una de las actuaciones del festival. Desde lo más profundo de su país, estuvieron desbordantes de energía, y tocaron a toda velocidad, mayormente versiones llevadas a su estilo, como It's so easy, de The Crickets o For what it's worth, de Buffalo Springfield. Y encima se les unieron los Bridge City Sinners en algún otro tema, como ese final I saw the light, de Hank Williams. Brutales.
Luego vendrían Sugar. La banda de Bob Mould era muy esperada, aunque yo personalmente preferiría una sala para su propuesta y los encontré un poco lineales. De todas maneras no nos quejaremos por poder disfrutar de este grupo en directo tantos años después.
Les seguirían The Temperance Movement, curiosa banda que a veces puede sonar un poco a Black Crowes y otras a Americana o simplemente Rock'n'Roll, con un cantante que parece un joven Paul Weller. Gustaron mucho con temas como Caught in the middle o Pride que no dejaron indiferente a nadie.
El día acababa para mí de manera inmejorable con el maestro Alice Cooper. Como siempre, espectáculo con mayúsculas, profesionalidad y unas canciones memorables con una banda de campanillas. I'm eighteen, Feed my Frankenstein o Under my wheels son temas que pueden resucitar a un muerto. Y como sorpresa, una versión del Smells like teen spirit de Nirvana dedicada a Kurt. Sabíamos que Alice no nos iba a fallar.

El tercer y último día de festival empezó para nosotros de manera diferente a los otros años. En lugar de ir a la Virgen Blanca nos acercamos a la sala Hell Dorado para ver a los Ravagers. Con los de Baltimore pudimos disfrutar de una matinal Punk a cargo de una banda joven que ya lleva en activo un buen puñado de años. Ante un público plagado de gente de Barcelona triunfaron con temas como Shake the reaper o el I'm eighteen de...Alice Cooper.

Por la tarde vuelta a Mendizabala para ver a Superchunk, unos clásicos de los 90 que me entusiasmaron sonando duros como piedras, con una Laura King a la batería que me dejó sin palabras. ¡Qué manera de tocar! A la misma hora Split Dogs también estuvieron fantásticos en el escenario más pequeño, por lo que me dijeron. A finales de año vienen a Barcelona, no habrá que perdérselos.
Sleaford Mods no me interesan en absoluto, con lo que Starbenders eran mi siguiente objetivo. Y la verdad es que me dejaron bastante frío. Ese sonido ochentero no acaba de convencerme, y que suene un teclado que no existe sobre el escenario no va conmigo. Esperaba más.
Lo de Social Distortion fue muy extraño. Su último disco es una bomba y tenía muchas ganas de ver a los de Mike Ness, pero el sonido estuvo falto de chicha en toda su actuación, además de tener que soportar otra vez la molesta lluvia. Una pena, porque nuevos clásicos como Born to kill o antiguos como Story of my life podrían habernos llevado a la gloria.

Jason Isbell & The 400 Unit
eran uno de los conciertos más esperados por todo el mundo. Todo un artesano musical con una discografía impoluta, en solitario o anteriormente con Drive-By Truckers, con los que pisó el mismo escenario muchos años atrás a pleno sol. Y bien, otra de las actuaciones del festival, sonando de maravilla y luciendo una buena colección de guitarras. Los temas se iban sucediendo entre la expectación reinante: True believer, Crimson and Clay, King Of Oklahoma...Y dos menciones a los Truckers, con Decoration day y Danko/Manuel. Excelente banda de acompañamiento y alguna que otra tormenta guitarrera en un perfecto broche de oro para el Azkena 2026, por lo menos para mí.

Resumiendo, conciertos destacados de esta edición para la gente que hacemos este blog: Old Crow Medicine Show, Jason Isbell, Alice Cooper, Imelda May, Superchunk o Radioactivas.
Y ahora, a esperar un año, a ver que tenemos para la edición del 25 aniversario.
¡Eskerrik asko, Azkena!

Mr. Wolf & Mr. Sheep

Más info en la web del festival

















lunes, 22 de junio de 2026

DISCOS. RICKY BROWN & THE TRUCKERS. KEEP ON TRUCKIN'

 



Ricky Brown & The Truckers son una banda catalana de genuino sabor americano, que practica una mezcla de Rock N’ Roll clásico con fuertes influencias del Rock sureño, del Blues Rock, del Country y del Folk Rock mediterráneo. Acaban de publicar su primer disco, Keep on Truckin’. Grabado en El Sótano Húmedo, en Santa Coloma de Gramenet. Producido por Félix García con mucho mimo, consiguiendo un sonido muy rockero, donde una pesada base rítmica sirve como colchón para unas guitarras abrasivas y potentes, de genuino sabor americano. Ellos mismos definen su estilo como Off Road Music, o sea una amalgama de Southern Rock, con mucha carretera y letras ácidas y divertidas, tratando temas muy actuales.

Ricky Brown lidera la banda y se ocupa de la voz, guitarras y harmónica, John Mackey se ocupa de la guitarra rítmica, Jacky es el guitarra solista, Marcel Rock es el bajista y Angello Di Tusa el batería. Suenan muy compenetrados y sus canciones frescas y rockeras pueden gustar tanto a los fans de Blackberry Smoke, The Sheepdogs, Handsome Jack o Treaty Oak Revival, como a los de Los Zigarros, The Kleejos Band o Tarque.

El disco es además un complemento perfecto para una novela publicada por Riki Vidal, llamada La Leyenda de Ricky Brown, que se puede encontrar en Amazon.



El disco se abre con un boogie Rock llamado Calor Sureño, donde critican el comportamiento general ante el cambio climático. En Enamorado Del Rock tratan de la pugna entre la seducción de una mujer y su amor incondicional hacia el Rock N’ Roll. La felicidad en forma de vinilos, guitarras, perfume, gasolina y Rock. Bajan las revoluciones en un medio tiempo llamado, ¿De Qué Vale?, donde critican a la ciencia sin corazón y apuestan por cambiar las armas por guitarras. Vuelven a la sátira con Llegaron Los Reptilianos, Rock contundente con un riff irresistible y donde nos dicen que los reptilianos que controlan el mundo no saben tocar Rock n’ Roll, ni conducir camiones, que son los grandes placeres de la vida de The Truckers. Se Fue La Luz es otro tema rockero que habla del apagón del 28 de Abril de 2025, que ellos vivieron como una oportunidad para volver a hablar entre la gente y olvidar la esclavitud a las redes sociales y la tecnología. “la luz no es tan brillante como un buen ser humano”. En Amarna mezclan sonidos latinos y fronterizos, y nos hablan sobre una musa del cine para adultos, en un tema lento y suave, donde brilla el pedal Steel. Vuelven al Rock contundente en Criptomaníacos. Una crítica a la avaricia y al deseo de dinero fácil. También a la turra que dan los se creen que saben mucho del mundo de las criptomonedas, y que acaban engañados y arruinados. Made In China es un Blues Rock que habla sobre la apariencia, la fachada y la imagen glamurosa de pacotilla. Cosas que parecen brillantes e importantes, pero que en realidad son baratijas, o sea made in China. “¿Tú corazón es de verdad o es made in China?”. Cruce De Caminos es un temazo southern Rock con el eterno tema del diablo tentando a un mortal enamorado del Rock, con unas guitarras espectaculares y una harmónica muy resultona. El disco se cierra con un medio tiempo sobre todos aquellos que nos dejaron, llamado Allí Donde Estés, en un perfecto colofón Country Rock para un disco muy disfrutable.



Es un trabajo perfecto para ser disfrutado en directo. A ver si pronto tenemos la oportunidad de disfrutar a Ricky Brown & The Truckers en vivo.

Antonio Sánchez

Más info en el Facebook de Ricky Brown & The Truckers





 


lunes, 8 de junio de 2026

CASE OATS. ACLAM CLUB. 07/06/26


Últimamente está dando bastante que hablar esta banda de Chicago llamada Case Oats con su mezcla de Country, Folk, y según dicen los entendidos, Indie alternativo. Y yo que cada vez me pierdo más con las etiquetas.
Al frente se encuentra la cantante Casey Gomez Walker, también escritora tal como comentó el presentador de Aclam Club, y el batería Spencer Tweedy (sí, el apellido coincide con el que todos sabemos porque es su hijo), que además es quien ha producido el disco de debut de la banda, Last Missouri exit, publicado el año pasado. Por cierto, ambos son pareja, para quien esté interesado en cotilleos y prensa rosa. Acompañándoles, el guitarrista Max Subar y el bajista Jason Ashworth.

Concierto corto, de apenas una hora, con las excelentes canciones de su disco y alguna novedad, como la brillante Bottom of an afternoon, además de un bis en la que interpretaron esa maravilla llamada Everybody knows this is nowhere del maestro Young. Como decíamos, por el camino las interpretaciones de unos temas que entran muy bien a primera escucha y que ganan claramente en directo, y Nora es un perfecto ejemplo de ello. Pero también lo son Buick door, Hallellujah, In a Bungalow, ese Bitter root lake que levantó a la gente de sus sillas (además de ese guiri que ya venía contento antes de entrar a la sala, claro), o el mejor momento de la noche, con un Wonderful things que acabamos todos coreando.

Buenas canciones y buenos músicos, destacando especialmente Spencer a la batería, que también tocó algo la guitarra acústica. El único punto negativo de la banda es la propia Casey, que quizá sea únicamente timidez, pero se muestra bastante sosa en directo, y su manera monocorde de cantar tampoco ayuda demasiado. Esperemos que el tiempo ayude a solucionar esto, porque como compositora no hay pegas que ponerle.

Mr. Wolf

Más info en la web de Case Oats



martes, 2 de junio de 2026

ELLIOTT MURPHY. APOLO 2. 29/05/26


Hay músicos que nunca fallan en directo, y Elliott Murphy es uno de ellos. Pasan los años, va sumando visitas por aquí y nunca me ha decepcionado en absoluto. Y puedo asegurar que, por mi parte, ya son unos cuantos los conciertos que he visto de este trovador neoyorkino afincado en París.
Desde hace un tiempo deja un poco de lado los temas más clásicos de su carrera y el grueso de sus conciertos se nutre de temas más desconocidos de su inabarcable discografía. ¡Y no seré yo quien se queje! Nunca faltan algunas de sus habituales gemas más pedidas por el público, pero el resto de canciones no desmerece en absoluto. Por lo que a mí respecta no tengo ninguna duda en absoluto: Elliott es uno de los grandes.

Ya de inicio, la primera en la frente, con una preciosa relectura de Last of the Rock stars únicamente acompañado de su eterno escudero, el guitar hero galo Olivier Durand. Luego ya se juntaron el resto de la banda, con la violinista Melissa Cox, el tremendo batería Alan Fatras (o como ser un crack de su instrumento con bien poca cosa) y el nuevo fichaje Aurélien Barbolosi al bajo.
Y como decíamos, combinación de clásicos como You never know what you're in for o ese irresistible On Elvis Presley's birthday (ese crescendo siempre me ha parecido sublime) con otros temas igualmente destacables: Granny takes a trip, un Make it real que le sirvió para hablarnos de su amigo Lou Reed ( y con un extraordinario Alan Fatras), Deco dance o Baby boomers lament. Además, un bis brutal con Just a story from America, Come on Luann y el precioso final, con un Rock ballad dedicado a su nieta de apenas dos meses, de la que ya nos había hablado también antes.

Pues otra noche más de Rock americano hecho con clase a cargo de uno de sus mejores representantes, encima rodeado de excelentes músicos. Y sí, ya sabemos que cuenta 77 años a sus espaldas, pero aun así esperamos que siga siendo un habitual de nuestros escenarios por mucho tiempo más.

Mr. Wolf

Más info en la web de Elliott Murphy