Morgan volvían a Barcelona nueve meses después de su
espectacular concierto en el Palau de la Música, con una segunda parte del tour
de presentación de su cuarto álbum de estudio, Hotel Morgan. La primera parte
del tour estuvo enfocada en teatros, y la segunda está dirigida a las salas.
Aunque su propuesta es perfectamente válida para degustar en los dos ámbitos,
creo que es en una sala donde pueden mostrar mejor su música. La cercanía del
público, y el hecho de poder estar de pie, bailando y en comunión con el resto
del público, hacen que te metas en su particular universo sonoro con mucha más
facilidad.
Carolina de Juan, Nina, sigue con su particular timidez,
aunque está un poco más suelta. Cada vez se atreve más a dejar el piano y
acercarse al centro del escenario para cantar y dirigirse al respetable. Su
registro vocal sigue emocionando en cada inflexión, tiene una voz espectacular.
Paco López es un guitarrista versátil, y colabora mucho más que antes en el
aspecto vocal. Ekain Elorza es el motor de la nave a la batería, y David
“Chuches” Schulthess, es el colchón perfecto para las canciones de Morgan con
su piano, su órgano y sus sintetizadores. Willy Planas al bajo y su hermano
Gabi, a los teclados, guitarras y percusiones, les acompañan desde que
Alejandro Ovejero abandonara al grupo en 2021.
Morgan ofrecen un directo muy brillante, en el que pueden
pasar de sonar como una banda progresiva a lo Pink Floyd, a convertirse en una
orquesta de baile con mucho groove, practicando un Funk más que resultón. Y
luego están esas canciones tan poderosas que se clavan como puñales, esos
tsunamis emocionales que te dejan tiritando de emoción.
Empezaron con la atmosférica Planet Earth, para ir subiendo
las revoluciones con Blue Eyes. De su último disco, Hotel Morgan, tocaron como
primer tema, El Jimador. Nina se levantó de la butaca para animar al público
con Attempting. Momento para una de las mejores canciones del último disco,
Pyra. Goodbye fue el perfecto preludio para el universo sonoro de la grandísima
Alone. River fue coreada por todo el público. Cruel y Radio también del nuevo
disco, demostraron que cada vez tienen más peso sus composiciones en
castellano. A Kind Of Love y el agradecimiento hecho canción, Thank You,
sirvieron para cerrar la primera parte del concierto. Para los bises reservaron
tres bombas emocionales para dejarnos desarmados a su merced. Nina sola al
piano nos hizo acompañarla en Volver. Home volvió a demostrar que es una de las
mejores canciones del Pop Rock nacional. Y Sargento de Hierro nos erizó la
piel, como siempre. Con un rush final tan emocional, no podían dejarnos salir tiritando
al frío de la noche de Barcelona. Así que decidieron ponernos a bailar para que
entrásemos en calor al ritmo de Another Road. La mezclaron con la discotequera
versión de Good Times de Chic, y la vacilona Rapper’s Delight de The Sugarhill
Gang, con un sorprendente Paco López ejerciendo de rapero.

Otro gran concierto de los madrileños, que continúan con su
particular relación de amor con el público de Barcelona. Un público que llenó
la sala grande de Razzmatazz y que salió del recinto con una enorme sonrisa.
Mr. Sheep
Más info en la web de Morgan




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