lunes, 23 de mayo de 2022

LIPSTICK + MESCALEROS. BÓVEDA. 20/05/22


 

Apenas seis meses desde la última vez que vimos a Lipstick, en aquella ocasión abrían para Slavedown. Y aquel concierto fue muy especial porque significó el retorno a los bolos rockeros con una cierta normalidad. Afortunadamente en estos seis meses las cosas han ido volviendo a su cauce y actualmente vivimos un momento de boom en cuanto a oferta de conciertos. Puede que por eso la sala Bóveda no estuviera llena, aunque tampoco estuvo muy mal de aforo. Y la ocasión merecía un llenazo, primero porque abrían los Mescaleros, y porque Lipstick presentaban su estupendo nuevo disco, Inner city.

En 2022 que bandas como ellos aguanten en activo y mantengan la ilusión por su música es todo un regalo. Y además es que han publicado un gran disco, que suena como un cañón con la estupenda producción de Sue Gere, que siempre consigue hacer magia en su estudio Hybrid recordings.

Abrieron los Mescaleros con energía y con muchas ganas de rockear duro. Su último disco No fear, no limits aún está calentito y Amadeo y sus compañeros defienden sus canciones con orgullo. Dreams, Invincible, Away, So many clouds, la estupenda The dark side of my soul, Wiser y The feeling son temas con vocación de clásicos y conviven en su repertorio con los más antiguos como Portrait, Right now, Sick and thick, Fire o Freedom for all. Hard Rock old school con una banda en forma que siempre garantiza un buen concierto.



Sugar Kane, Dave Escalona, David Lipstick y Frank Castillo saltaron al escenario sabiendo que jugaban en casa y que buena parte del público les tiene un cariño especial. Son unos tozudos y continúan con sus temas coreables, festivos y con su vena más Punk por bandera. Hubo algún momento de confusión en el sonido, pero en general estuvo más que correcto. Nos presentaron en profundidad Inner city, abriendo con Wild life in the city, siguieron con See you in Neverland, temas clásicos como Voices, Strong, Cocaine cowboys, vuelta al nuevo disco con Roller coaster, Writing on the glass, Chasing the Sun y un coreadísimo Homeless. Vuelta a sus clásicos con I´m a gun y Reaction y uno de mis temas favoritos del Inner city, How could I, y para acabar I wanna believe. Caras de satisfacción en los miembros de la banda y entre el público en una gran noche de Rock n´Roll.



Mr. Sheep

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lunes, 16 de mayo de 2022

LARKIN POE. APOLO. 14/05/22


Mayo
está siendo un mes antológico en lo que a conciertos se refiere. Después de la terrible sequía pandémica resulta una gozada poder ver a tantas bandas, incluso nos encontramos con tener que elegir entre unas u otras. Miguel Ríos, Sami Yaffa, Ghost, Al Dual, Nick Waterhouse, Brian Fallon... Alguno de estos conciertos no hemos tenido ni tan siquiera tiempo para comentarlo. ¡No damos abasto! Evidentemente, mucho mejor como está la situación ahora, y además agarrémonos que vienen curvas.
Al de Larkin Poe le tenía muchas ganas, aparte de por la evidente calidad de la banda por llevar dos años y medio con la entrada en mi poder y encima viendo como el concierto se iba posponiendo una vez y otra. Hasta ahora que por fin hemos podido ver a las talentosas hermanas Lovell sobre el escenario de Apolo. ¡Aleluya!
 
Como telonero actuaba el norirlandés Ryan McMullan, únicamente con su voz y guitarra, además de un teclista, que hizo un bonito set y se mostró como un tipo simpático. Cumplió su cometido con creces.
Claro que después aparecían sobre las tablas Larkin Poe para ofrecer un concierto sensacional y nos olvidamos de todo lo demás. Rebecca a la voz y guitarra y Megan a la slide guitar, junto a la sección rítmica formada por Tarka Layman al bajo y Kevin McGowan a la batería dieron toda una lección de música de raíces norteamericana. Estas chicas van sobradas de clase, talento y carisma. Menuda colección de temas, desde el inicial She's a self made man a la versión de Robert Johnson en el bis, Come on in my kitchen. Una de las versiones que hubo, porque también bordaron Preachin' Blues de Son House o el tradicional John the revelator, por ejemplo. Y si hablamos de canciones propias, pues qué podemos decir de Trouble in mind, con exhibición vocal de Rebecca. O Beach blonde bottle Blues. O la nueva Bad spell. En fin, un no parar de gemas sonoras por parte de una banda sólida y brillante.
Y es que si se conoce a las Lovell como a las hermanas pequeñas de Allman Brothers está claro que es porque tienen algo especial. Si revisáis su discografía lo podréis comprobar: lo tienen.

Mr. Wolf

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sábado, 14 de mayo de 2022

BRIAN FALLON & THE HOWLING WEATHER+JESSE MALIN+CHRIS FARREN. APOLO. 12/05/22

 



Tenía la entrada para este concierto desde Septiembre de 2019. Han pasado muchas cosas desde entonces, una pandemia y varias ocasiones en que el concierto había sido aplazado. Una ocasión única para ver juntos a dos tipos muy talentosos, que tienen una forma muy personal de contar historias en forma de canción.



A Jesse Malin pudimos disfrutarle hace poco con su banda en Badalona, en un concierto maravilloso. El pasado Jueves apenas pudo contar con media hora para demostrar su clase. Comenzó a las 19:15 horas y solo había unas 50 personas, pero a él le dio igual. Acompañado por su guitarrista y ocasional pianista Derek Cruz, nos hipnotizó con esas canciones que son como pequeñas películas y que tienen una gran capacidad para emocionar. Hotel Columbia abrió el fuego, con un sonido atropellado que mejoró a partir de la siguiente canción. Bromas sobre lo temprano del horario y mucha complicidad con el público. Revelations nos tocó la fibra y su particular versión del If I should fall from grace with God de los Pogues, nos puso a bailar. Por supuesto se acordó de su compañero en D Generation y amigo Howie Pyro, que falleció hace unos días. Room 13, Turn up the maines con bromas y comentarios sobre las camisetas "cool" del público. Se fijó y ensalzó el buen gusto de Mr. Wolf que llevaba su camiseta de Lemmy. El Pop cadencioso y bailable de She don´t love me now nos llevó a Broken radio, una de mis canciones favoritas, y terminó con Meet me at the end of the world, dejando un gran sabor de boca y muchas ganas de más.



Después le tocaba el turno al turno a Chris Farren, y la verdad, mucho ruido y pocas nueces. Muchos pedales, sonidos pregrabados y guitarrazos, pero pocas canciones destacables. Si acaso sólo salvaría de la quema Death don´t wait. La verdad es que creo que no pegaba mucho en el cartel entre dos tipos del talento de Jesse Malin y Brian Fallon. Muchos de los presentes hubiéramos preferido un set más largo de sus compañeros de cartel.



El concierto de Brian Fallon comenzó un tanto titubeante. El de New Jersey estaba un poco rígido, pero se fue soltando a medida que el sonido se asentó y pudo comprobar el nivel de fanatismo del público. Mucha gente coreando las letras de sus canciones y mostrándole tanto calor y cariño como en su anterior visita a la sala Apolo al frente de los Gaslight Anthem. Me sorprendió que no hubiera un lleno, aunque sí que hubo una buena entrada, y el público se rindió a su talento y a esas románticas y cercanas letras. Hard fellings, Lonely for you only, Watson, Come wander with me, una celebradísima Painkillers, Nobody wins, If your prayers don´t get to heaven, My name is the night. Muchas bromas con el público acerca de la supuesta vida glamurosa de los músicos en las giras, que se puede resumir en desagradables olores corporales en el bus y visionar series de madrugada. Sleepwalkers sonó a gloria y Open all night nos fue acercando a una parte final de lujo con una comunión perfecta entre los músicos y el público. Vincent, Long drives, You have stolen my heart, Rosemary, A wonderful life, Etta James y Smoke. Un gran concierto y la demostración de que Brian Fallon  puede cautivarnos tanto con sus propuestas más cañeras con Gaslight Anthem, oscuras con Horrible Crowes y melódicas en sus discos en solitario. Ya estamos deseando volver a verle. A ver si se confirman los rumores y le vemos en invierno en Barcelona en la gira de retorno de los Gaslight Anthem.


Mr. Sheep

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lunes, 9 de mayo de 2022

SAMI YAFFA. SIDECAR. 06/05/22

 

Sami Yaffa pertenece a ese selecto grupo de músicos a los que les tenemos un cariño especial, no solo porque haya formado parte de algunas de nuestras bandas favoritas como Hanoi Rocks, New York Dolls, Demolition 23, en la banda de Michael Monroe o Joan Jett, también en proyectos más personales como Mad Juana, y tantos otros. Le tenemos mucho cariño porque es un tipo real y cercano que siempre transmite buen rollo, y es capaz de contagiarlo a los demás. La publicación el año pasado de su disco The Innermoust journey to your outermoust mind supuso toda una sorpresa, por lo inesperado de verle publicar un disco a su nombre, y por su calidad. Es un gran disco en el que nos sorprende con su voz y su Rock n' Roll directo con guiños a los Clash en sus momentos más Reggae.

Cuando se anunció su gira para presentarlo algunos saltamos de alegría. Una gira con banda en locales de pequeño aforo donde poder disfrutar en toda su dimensión lo que es un concierto rockero en un club.

Los Deathlines cumplieron con creces como perfectos teloneros con su personal mezcla de Punk y Metal cargada de buenos estribillos. Buena banda a la que tendremos que seguir la pista.

La sala Sidecar es muy pequeña y eso a veces puede resultar un poco incómodo si se llena el local, pero para el tipo de concierto que ofreció el finlandés resultó de lo más adecuado. Además el público era muy fan y se entregó desde el minuto uno. Sami apareció con traje, muy elegante, por supuesto con un bonito sombrero, le acompañaron sus colegas Linde a la guitarra, Burton a los teclados y Janne Haavisto a la batería. Se mostraron como una banda sólida y dejaron que el atronador bajo de su líder tomara el mando de los temas.

Tocaron entero el disco que venían a presentar. Armaggedon together con su potente riff  nos llevó al Punk de Selling me shit, con su momento Reggae incluido. En Fortunate one nos dimos cuenta que el sonido, especialmente el de la guitarra no era todo lo bueno que debería ser. En Rotten roots se ponen bailables con ese Reggae que recuerda tanto a los Clash de Sandinista. A partir de aquí el sonido mejoró lo suficiente para disfrutar a tope con la entrega y simpatía de Sami. Germinator sonó como un cañón y Down at St. Joe´s nos demostró que también sabe hacer baladas con regusto Pop. I can´t stand it fue una de las más coreadas de la noche, volvieron al Reggae con You gimme fever, que dedicó a su esposa. El single The last time nos dejó un gran sabor de boca, con toda la sala coreando el estribillo. Look ahead es una de las canciones más extrañas y personales del disco, no desentonaría en el cancionero de Tom Waits. Cancel the end of the world nos bajó un poco las revoluciones y acabó la primera parte del concierto. En los bises la sala y la banda se volvieron locos con himnos rockeros del calibre de Temptation to exist de New York Dolls, I wanna be loved de los Heartbreakers, Lost in the city de Hanoi Rocks y Pills nuevamente de los New York Dolls. Todavía nos tenían preparada una sorpresa final. Sami invitó al gran Charly 90 a subir al escenario y nos regalaron una furiosa versión del I wanna be your dog de los Stooges



Gran concierto de un tipo genuino y auténtico, todo un currante del Rock N' Roll, al que ya hace muchos años convertimos en uno de los nuestros. 

Mr. Sheep

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jueves, 5 de mayo de 2022

MIGUEL RÍOS & THE BLACK BETTY TRIO. PALAU DE LA MÚSICA. 04/05/22


¿Sabéis cual fue el primer vinilo que compré en mi vida? El enorme Rock&Ríos, un disco que marcó una época y que marcó a toda una generación en este país. Cuarenta años después, aún no había visto nunca en directo a Miguel Ríos, y sinceramente no sé por qué, la verdad. Pero ahora, en 2022, he tenido la oportunidad de subsanar ese error y reconciliarme conmigo mismo y con aquel niño que compró (y escuchó hasta casi quemarlo) aquel disco.

Esta gira de Miguel junto a su banda de acompañamiento, The Black Betty Trio (pues será un trío pero si no conté mal son cuatro músicos) es en un formato íntimo y acústico, y un lugar tan bonito como el Palau es el ideal para llevarlo a cabo. Guitarras, steel guitars, mandolinas, violines, un piano... y sin batería a cargo de un grupo que realmente lo borda en directo. Suenan realmente bien y Miguel se enorgullece de tocar con ellos. De hecho, hubo espacio para el descanso del veterano cantante con las interpretaciones de un par de temas de los Black Betty. Especialmente interesante y divertido el cantado por el pianista Luis Prado, de título claro y directo: Estoy gordo. Por su parte, un Miguel relajado, locuaz, simpático y perfecto de voz demostró en todo momento que la veteranía es un grado frente a un público entregado de antemano.
Hola Ríos hello marcó el pistoletazo de salida, seguido del primer clásico de la noche con el que se vino abajo el Palau: Bienvenidos. Después, a lo largo de dos horas y media, un largo repaso a su carrera, con varias canciones de su último trabajo que no desentonaron en absoluto frente a las que la gente quería y demandaba. Así, Memphis-Granada, Por San Juan o Que salgan los clowns sonaron junto a joyas como Los viejos rockeros nunca mueren, esa preciosa Todo a pulmón, la emocionante El Blues del autobús, Año 2000, Rocanrol bumerang, El río o la imprescindible Santa Lucía. Como colofón, un Himno a la alegría cantado en catalán que descolocó un poco a todos los que se conocen la letra de memoria, claro.
Como decíamos antes, el público, veterano en su mayoría, se mostró entregado a su ídolo, y seguro que muchos ya lo habrán visto un buen puñado de veces. Por lo que a mí respecta, no sé si habrá más veces, pero la cuenta quedó saldada, y debo reconocer que, después de tantos años escuchando esas canciones, se me puso la piel de gallina en más de una ocasión. Salí del Palau muy feliz.
 
Como me imaginaba, Miguel Ríos sigue siendo grande, muy grande.

Mr. Wolf

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lunes, 2 de mayo de 2022

WARNER E. HODGES BAND. RAZZMATAZZ 3. 27/04/22


Un tipo como Warner E. Hodges es el perfecto ejemplo de músico que ama lo que hace. Tras pasar como miembro histórico de Jason & The Scorchers, el guitarrista se convirtió en el inseparable compañero del gran Dan Baird en sus Homemade Sin. Ahora vuela en solitario, con varios discos ya a sus espaldas, y se dedica a hacernos felices a los que amamos la música tanto como él.
Lo de Razzmatazz 3 fue de escándalo. No vimos a alguien que se dedica a presentar su último disco, con algún clásico añadido por cumplir y después de una hora para casa. Lo que vimos fue a un músico rodeado de una gran banda dejándose la piel durante más de dos horas y tocando temas de toda su trayectoria, además de dejarnos claro de donde viene y sus influencias musicales, con un buen puñado de versiones que nos llegaron y en algún caso nos emocionaron.

Y así fue como nos ofreció un gran repaso a su carrera musical, con temas propios como Gunslinger o ese adictivo I love you baby. Temas de los Scorchers, caso de White lies, y de los Homemade Sin, como ese eterno Crooked smile. Y qué decir de las versiones: Fortunate son de la Creedence; I want you to want me de Cheap Trick; War pigs de Black Sabbath; Branded man de Merle Haggard; Highway star de Deep Purple; la coreada Take me home country roads de John Denver; Riff raff y Let there be Rock de AC/DC... Y cuando parecía que ya se había acabado el concierto atacaron con el Rockin' in the free world de Neil Young. ¡Uff! ¿Qué más podemos pedir?

Un concierto mayúsculo el de este hombre, que vino respaldado por una potente banda detrás que se mostró como una verdadera máquina de Rock'n'Roll. La imagen de Warner fantástica, como en él es habitual, con ese sombrero y esas botas. Mascando chicle durante toda la noche y mostrándose afable y cercano al terminar, cuando sin tan siquiera ir a refrescarse ya se puso a firmar y hacerse fotos. Y sí, ya sabemos que no tiene la mejor voz del negocio, pero a corazón y sentimiento no le gana nadie. Gran tipo.
Por cierto, también nos habló de Dan Baird. Primero para decirnos lo bien que nos considera al público de aquí (afirmación que me creo, a tenor de sus numerosas visitas), y luego para hablarnos de su buen estado de salud actual, hecho que por supuesto celebramos.

El único pero de la noche fue ver cómo estaba la sala, calculo que algo por encima de la media entrada. A los que no vinísteis sólo os puedo decir que os perdísteis algo grande, porque los que estábamos allí la verdad es que tocamos el cielo. Menudo concierto.

Mr. Wolf

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lunes, 25 de abril de 2022

RICHARD THOMPSON. TEATRE ZORRILLA (BADALONA). 23/04/22

 



El Blues & Ritmes de Badalona es un festival atípico. Ajeno a modas y tendencias se atreven a programar a artistas únicos, inclasificables y a menudo ignorados por la industria. Conciertos como los de Benmont Tench o Richard Thompson deberían ser acontecimientos no sólo musicales, también periodísticos, pero más allá de los medios pequeños especializados, la prensa generalista los ignora. De todas formas el Teatre Zorrilla se llenó una vez más para disfrutar de la propuesta de Richard Thompson. El veterano músico británico derrochó simpatía y no se dejó amedrentar ni siquiera por un inoportuno calambre en su mano nada más comenzar el concierto. Con naturalidad se masajeó la mano y continuó como si no hubiese ocurrido nada. El concierto transitó por el Blues y el Rock, pero sobre todo por un Folk tanto intimista como festivo y coreable. Comenzó con Stony ground, el regusto bluesero de If I could live my life again nos llevó a corear Johnny's far away como si lleváramos una pinta en la mano. Walking on a wire, Walking the long miles home, una deliciosa 1952 Vincent black lightning. Por supuesto nos regaló algún tema de Fairport Convention con sentido recuerdo para Sandy Denny, como Genesis hall y Who knows where the times goes?. En la segunda parte del concierto le acompañó su compañera Zara Phillips y añadió su dulce tono a la potente voz de Richard. Temazos como Wall of death, When the saints rise out of their graves, She never could resist a winding road, aquí la emoción ya nos desbordó cuando enlazó Keep your distance y esa preciosidad llamada I want to see the bright lights tonight. El concierto acabó con los aires country de Tinker's rhapsody y She was lost in the crowd. Sublime. Hubo alguna queja a la salida por el repertorio, a mí me pareció estupendo, pero claro, cuando tienes tantas joyas para escoger siempre te dejarás fuera la favorita de alguien.



Una noche estupenda y un cierre de lujo para uno de nuestros festivales favoritos.

Mr. Sheep

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viernes, 22 de abril de 2022

REGALA ROCK POR SANT JORDI

 

Sólo durante el mes de abril

De nuevo ponemos a disposición nuestro libro, donde repasamos los conciertos vistos entre el 2008 y el 2020.

Si queréis comprarlo tenéis que entrar en este enlace de Amazon.

FELIZ SANT JORDI

viernes, 15 de abril de 2022

CRUZADOS. LA TEXTIL. 12/04/22


Una de las numerosas bandas de culto de los 80 son los Cruzados, que grabaron dos discos en esa década, Cruzados (85) y After dark (87). Su música aparece etiquetada a veces como Rock Chicano, dada la procedencia de alguno de sus componentes, como el cantante y guitarrista Tito Larriva o el ya desaparecido batería Chalo Quintana. Bueno, para los que no sabemos de etiquetas se trata de Rock'n'Roll, y que cada uno saque sus propias conclusiones. Recientemente, el bajista Tony Marsico ha reflotado la nave acompañado nada menos que por los miembros de Little Caesar (otra banda de culto de la época), con los que ha grabado en 2021 el espléndido She's automatic y se ha embarcado en esta gira que hemos tenido la fortuna de ver recalando en Barcelona.
Nos acogió esta nueva y bonita sala del centro de la ciudad llamada La Textil, que tiene pinta de que la visitaremos a menudo. Está bien que aparezcan nuevos lugares a los que podamos acudir los melómanos. ¡Que no todo sean cierres de locales!
 
Durante aproximadamente hora y media, Marsico y sus nuevos Cruzados le dieron un buen repaso a su reciente álbum. Y es que realmente merece la pena. Ya el inicio de concierto, con la propia She's automatic, nos preparaba para lo que iba a venir. Esta canción puede ser ya un clásico de la banda, con esa slide que se te graba a fuego. No fue la única del disco, desde luego. Sonaron también, entre otras, Nine million tears, Wing and a prayer, Across the ghost town, con un gran solo del simpático guitarrista Mark Tremalgia, o esa 54 knockouts a la que le veo un aire bastante ZZ Top. Evidentemente, no podían faltar temas de sus dos primeros trabajos, y nos obsequiaron con Bed of lies, de After dark, y con Rising sun, Hanging out in California y Motorcycle girl, del homónimo primer disco. Espacio también para Don't throw stones, de la banda sonora de la película Road house (me niego a escribir el título que le pusieron en castellano), que por lo que dijo Tony Marsico no creo que le parezca una obra de arte. Y por supuesto, tomando prestado de Tito & Tarantula, la banda de Tito Larriva con la que también colaboró Marsico, no podía faltar ese mítico After dark de la película Abierto hasta el amanecer. De hecho, Tito & Tarantula aparecían tocándolo en la película mientras Salma Hayek llevaba a cabo su famoso baile. También de esa banda sonora tocaron Back to the house that love built. Y como fin de fiesta, el apoteósico Have love will travel de los Sonics, y ese irresistible Rock'n'Roll de Johnny pay to play. Gran final de la noche.
 
Se veía feliz a Tony junto a sus amigos de Little Caesar, de los que siempre hay que destacar a su cantante Ron Young y a su guitarrista Loren Molinare, todo actitud y chulería. Por cierto, Little Caesar vienen en septiembre, en otra fecha imprescindible marcada en el calendario. Allí estaremos.

Mr. Wolf

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lunes, 11 de abril de 2022

BENMONT TENCH. TEATRE ZORRILLA (BADALONA). 09/04/22


Hay que reconocer que lo del Festival Blues & Ritmes es de traca. Llevan ya un montón de años manteniendo el nivel bien alto en cada edición, trayendo a músicos de lo más interesante, y además en muchas ocasiones con un cartel de gente difícil de ver por estas tierras. Un aplauso para los organizadores. 
Esta edición del festival dio inicio hace unos días con el fantástico concierto ofrecido por Jesse Malin, que aquí no pudimos comentar por falta de tiempo. Ahora tocaba el plato fuerte, nada menos que el señor Benmont Tench, teclista de toda la vida de los Heartbreakers del inigualable Tom Petty. ¿Hace falta decir algo más?
Esta actuación formaba parte de la edición de 2020, suspendida por la llegada de la pandemia, y dos años más tarde hemos podido desquitarnos y ver a Benmont en vivo por fin. Ya veremos si tenemos la misma suerte con otros conciertos que había previstos también por aquella época.

A priori nos asaltaban las dudas. Sí, íbamos a ver a una leyenda, pero claro, no deja de ser un tipo solo con un piano y su voz. ¿Sería una noche aburrida o sería una noche gloriosa? Pues bien, para quien esto suscribe fue una bonita noche, con algún momento quizá más pesado, pero que no le resta nota al concierto. Y es que cuando enfrente tienes a músicos con clase y saber hacer todo es más fácil.

Al piano, y en un par de ocasiones a la guitarra, Benmont Tench fue desgranando temas de su disco en solitario You should be so lucky, como el que le da título, Veronica said o ese tradicional Corrina Corrina. También muchos temas nuevos de su próximo trabajo, de los que no recordaba la letra en algún caso, como el inicial Under the starlight o The melancholy season. También muchas versiones, empezando por Love will tear us apart de Joy Division, grupo que yo personalmente nunca he soportado, lo siento. Más respeto siento por Chuck Berry, de quien tocó Bye bye Johnny, o por Brinsley Schwarz y Bob Dylan, de quienes versionó (What's so funny 'bout) peace love and understanding y Blowin' in the wind, respectivamente. En ambos casos con la ayuda de Steve Nieve, teclista durante muchos años de la banda de Elvis Costello, además de músico de sesión en infinidad de discos. Y para terminar, un bis con el glorioso Rock'n'Roll de la Velvet. Un momento...¿¿¿y no hubo recuerdo a Tom Petty??? Por supuesto que sí, con Change of heart, Straight into darkness y esa maravillosa American girl que nos emocionó a todos, además de las canciones Welcome to hell y This is a good street de Mudcrutch.

Nunca pude ver en directo a Tom, uno de mis músicos favoritos y uno de los fallecimientos que más me han dolido en mi rockera vida. Y aunque no haya sido lo mismo, ha sido un placer ver a un Benmont Tench feliz, simpático, disculpándose varias veces por no haber venido nunca antes y prometiendo volver pronto.
Gracias, Benmont

Mr. Wolf
 

viernes, 18 de marzo de 2022

THE RIVEN + DEAD LORD. RAZZMATAZZ 3. 15/03/22

La inagotable cantera escandinava nos sigue proporcionando alegrías, en esta ocasión con motivo del doble concierto de The Riven y Dead Lord, dos interesantes bandas a añadir a la larga lista de grupos que han salido (y salen) de esas prolíficas tierras.


Abría la noche la descarga de Hard Rock setentero de los suecos The Riven, aunque en este caso se trate de una banda con varias nacionalidades. Uno de sus guitarristas lleva por nombre Arnau Díaz, con lo que ya vemos que de sueco tiene más bien poco. Como decíamos, se trata de Rock de inspiración en los 70, también la imagen es claramente de esa época, y destaca especialmente su cantante, la espectacular Charlotta Ekebergh. Temas como On time o ese tremendo Finish woods nos entusiasmaron a todos y nos dejaron con ganas de poder verlos en una gira propia en solitario y con más tiempo sobre las tablas. Todo llegará.

Seguían los también suecos Dead Lord, estos ya con varios trabajos discográficos a sus espaldas. Más Hard Rock setentero, con especial querencia por Thin Lizzy y sus guitarras dobladas, aunque aquí también podríamos hablar de Wishbone Ash, ¿no? Ellos no esconden sus influencias y hablan de ellas con orgullo, con Kiss y AC/DC a la cabeza. En cuanto a la imagen, pues era curioso verlos a todos bigotudos, destacando el (horroroso) mostacho de su cantante y líder Hakim Krim. Para gustos...


Como era de esperar, ya desde el inicio con Distance over time lo que tuvimos fue caña y Rock'n'Roll sin respiro, con temas como
With heads held high, ese irresistible Darker times, Ghost town, el tema título de su último EP, Dystopia o el coreado Hammer to the heart. Hakim Krim se mostró como un tipo simpático y la banda lo dio todo en escena durante casi hora y media. Creo que no se puede pedir mucho más.

¿Conclusiones? Dos buenas bandas, una espléndida noche de Rock'n'Roll y el convencimiento de que pueden seguir saliendo músicos así de esas maravillosas tierras escandinavas, que nosotros no pondremos objeción alguna.

Mr. Wolf 

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martes, 15 de marzo de 2022

NIÑA COYOTE ETA CHICO TORNADO + THE BABOON SHOW. APOLO. 12/03/22

 


Qué ganas de conciertos rockeros, sudorosos, festivos, de los de corear los temas a voz en grito. Necesitábamos un concierto como éste. No fue sólo contundente y divertido, fue terapéutico.

El concierto prometía y tenía todos los ingredientes para resultar todo un éxito, Sábado por la noche, sala idónea, un doble cartel potente y equilibrado, y un público con hambre atrasada y ganas de pasarlo bien. Y todo salió bien, claro. Niña Coyote eta Chico Tornado abrieron la velada en una sala Apolo todavía con media entrada que se fue llenando hasta casi el pleno. El dúo vasco formado por Úrsula Strong a la batería y Koldo Soret a la guitarra y voz, venía con su cuarto disco recién salido del horno, Niña Coyote eta Chico Tornado vs Don Condor eta Ñora Alacran, un curioso artefacto en el que mezclan su Rock pesado y contundente con Cumbia Rock y toques Surf, en un variado e interesante trabajo. En Apolo se decantaron por un repertorio rockero y poderoso que nos hizo disfrutar y nos preparó para los cabezas de cartel. Acabar con Killing in the name de Rage against the machine en una muy buena versión, fue todo un acierto.



The Baboon Show salieron a comerse el escenario con su nuevo tema Oddball, seguido de You get what you get y una festiva versión del músico sueco Eddie Meduza , llamada Have a party with me, en un inicio de concierto muy rocanrolero que iría subiendo en intensidad con temazos como The Shame, Playing with fire, Which way will you go, Some piece of peace, una intensa Me, myself and I, Tonight, Dig on, It's a sin y Holiday. La gente a estas alturas estaba levitando, y es que la entrega de los suecos, su intensidad y simpatía te ganan por KO. Pogos como hacía mucho tiempo que no veía, Cecilia Boström surfeando por encima del público sin dejar de cantar, y todo con todo el público y la banda con una sonrisa en la cara desde el minuto uno, así da gusto. Acabaron el concierto con The history y Again, con el público rendido ante tal derroche y pidiendo un bis como Dios manda. En los bises nos brindaron ese particular homenaje a AC/DC en forma de canción llamado Hurray, la maravillosa You got a problem without knowing it, Queen of the dagger y la apoteosis final con Punk Rock harbour y su himno Radio rebelde, cantada a voz en grito por toda la sala. Una gran noche rockera de las de antes, sala llena, mucha entrega y una sensación de alivio al ver que la pesadilla pandémica va quedando atrás.

Hakan Sörle estuvo pletórico a la guitarra y se atrevió a cantar con esa voz grave de crooner que tiene, Niclas Svensson cumplió y se divirtió en la batería, Frida Stahl derrochó simpatía con su bajo y Cecilia Boström nos demostró que es un animal escénico espectacular, es increíble que su voz suene siempre perfecta teniendo en cuenta lo mucho que la pone a prueba. 

No ha pasado ni un año de su última vista, todavía con sillas y mascarillas obligatorias, y ya estamos deseando que vuelvan. Long live The Baboon show.

Mr. Sheep

 

Más info en la web de The Baboon Show 







jueves, 10 de marzo de 2022

WITCH FEVER + BAMBARA + IDLES. RAZZMATAZZ. 09/03/22

 

Mi primer concierto sin sillas desde hace dos años.  Y no cualquier concierto: uno, nada más y nada menos, que de punk-rock, con los encantadores Idles, una de las bandas británicas más en forma en la actualidad. 

Con el pulso acelerado, me acerco a la venerable Razzmatazz (qué ganas de volver a verla) con la intención de rememorar el sudar, quedarme afónico y lo que haga falta. Con mascarilla, eso sí, aunque parece que soy el único que respeta la norma. Con un sold out anunciado desde hace meses, se me presenta una noche de aúpa de triple cartel. Las dudas de aguantar me asaltan siendo miércoles laborable, viniendo de donde venimos y con la edad que tenemos. Pero...se hará lo que se pueda. Por suerte, los grupos teloneros son breves y las esperas entre ellos no son demasiado largas.

Llego cuando está comenzado el concierto de las Witch Fever, un combo formado por chicas muy jovencitas y con ganas de tralla. Hard rock, con influencias de Rage Againts the Machine o mis amadas L7, y bastante oscuridad. Bolo bien defendido en una sala medio llena todavía, pero que sigue con interés la actuación. Lo único que conozco de ellas son sus singles Reincarnate y In birth donde lucen unas pintas casi góticas. Suenan bien y no me importará volver a verlas si se me cruzan en mi camino. Nunca vamos sobrados de chicas haciendo rock potente.

Media hora más tarde aparecen los neoyorkinos Bambara con su noise rock. No sé si llega a pinchazo pero desde luego no hicieron vibrar demasiado al público. A priori me apetecía verlos ya que lo que había escuchado me gustaba. Sonidos oscuros y tortuosos, en la línea de Grinderman: una poderosa banda, un frontman con una voz y movimientos originales...¿Y entonces? Pues me cuesta recordar más de 2 estribillos (el de Severina, Mythic love)  y al final, amigos míos, la música es melodía. Tal vez el formato de triple cartel, entre dos bandas cañeras, no les benefició demasiado. Tal vez la linealidad de la propuesta. Una pena.

Sobre las 9 ya tenemos a los protagonistas absolutos de la velada en el escenario atacando la hipnótica y extraña Colossus. A esas alturas la sala ya registra un lleno absoluto de parroquianos ganados de antemano que se saben y corean las canciones de Idles de pe a pa. Me pregunto dónde reside el poder de esta banda. Es primaria. Casi rudimentaria diría yo. Tiene algo de tribal. Es cierto que la sección rítmica es potente, pero los guitarristas podrían tocar con una cuerda y harían el mismo ruido (si, ruido, bendito ruido). Y Joe Talbot...no se puede decir que sea un cantante exquisito. Berrea casi todo el tiempo.  Pero en estos tiempos absurdos (y creo que hablo por muchos) estamos enfadados y queremos berrear I'm scum. Queremos esas guitarras gruñiendo sin parar. Y esa batería y bajos machacones atronando. No perdamos de vista también los enormes estribillos que les faltaban a Bambara. Estribillos para gritar hasta perder la voz. Cada canción. Todas las canciones. Como el de Mother (la primera e impactante canción que oí de ellos) o el "Concrete and leather" de la desquiciante Never Fight a Main With a Perm o el "Anti-War" en la potente War, claro,  o el "I'm all right" de su último single Crawl. Trallazo tras trallazo.

Tan solo un par de descansos sonoros con las bellas A Hymn y The Beachland Ballroom. Bueno, siguen siendo intensas porque este grupo se entiende sólo desde la intensidad, pero digamos que el batería relaja los brazos un poco. 

Creo que otra clave de su éxito es la imagen. Recuerdo algún afamado cronista de este blog diciendo "parecen sacados de un manicomio". Totalmente cierto. Pero son como los maravillosos locos de Alguien voló sobre el nido del cuco. Dan ganas de abrazarlos. El primero el guitarrista Mark Bowen esa loca que hace saltar por los aires la masculinidad tóxica a base de vestidos de abuela y poses con pluma. Suyo es el momento cumbre del concierto en ese himno más necesario que nunca llamado Danny Nedelko, toda una oda a los inmigrantes. Emociona verlo andando por encima del público lanzando proclamas. Cada uno tiene su pinta y forma de bailar, absurda y curiosa en el caso de Lee Kiernan, el otro guitarrista, Rítmica y con mucho flow en el caso del rudo Adam Devonshire, el bajista. Hasta John Beavis, el batería, es muy particular, con esa pinta de buen chico al que las malas compañías le han apartado de una vida tranquila. Y, claro, luego está Talbot dejándoselo todo. En definitiva respiran honestidad por los 4 costados. Disfrutan y nos hacen disfrutar. 

En el debe, decir que me sorprendió que el entregado público no pidiese bises después de la atronadora Rottweiller ¿Acaso me he perdido algo en estos dos años y ya no se estilan los bises? Me faltaron mi canción favorita, Samaritans y la interesante y diferente When the lights come on.  

Y por último, un pequeño tirón de orejas a la sala: tardé más de 20 minutos en poder salir. No puede ser que la gente comprando merchandising bloquee las salidas hasta extremos ridículos.

Como conclusión, creo que tenemos Idles para rato porque han dado con la fórmula para fabricar canciones: letras rabiosas, estribillos coreables, caña e imagen particular. 

Espero verlos pronto de nuevo...sin mascarillas. 


Mr.Bull

Más info en la web de Witch Fever

Más info en la web de Bambara

Más info en la web de Idles

viernes, 4 de marzo de 2022

DISCOS. DANIEL FELICES - SANGRE DE GALLO CANTOR





Sangre de gallo cantor es el nuevo disco de Daniel Felices. El músico de Terrassa afincado desde hace años en Santa Coloma de Gramenet, nos regala diez canciones que pasan por encima de estilos, donde la libertad se puede palpar en cada nota y donde encontramos Pop, Rock, Flamenco, Cumbia o Bolero aderezados por el estilo personal de su autor. La producción corre a cargo del gran guitarrista Pedro Javier González que sabe sacar mucho jugo de unos temas que vuelan libres y saltan sin complejos por encima de estilos que los encorseten. Le acompañan Carlos Felices al bajo, Sergio Martín a la batería y Federico Vannini a la guitarra. Es el segundo disco de Daniel Felices, el primero es un precioso y desnudo trabajo llamado Trazando los ejes, solo a guitarra y voz. Para este segundo disco se acompaña de las personas que más han marcado su trayectoria musical. Pedro Javier González que ha sido su profesor de guitarra, Maribel “La Canija” que fue su compañera durante los años en los que recorrieron España con su grupo D´Callaos, y Queralt Lahoz, con la que ha estado varios años en el proyecto De La Carmela. Parece que Dani ha querido hacer balance en el primer disco colaborativo a su nombre, de su carrera, y lo ha convertido en una celebración de su trayectoria musical.

El disco se abre con un temazo llamado No sé si es verdad, donde por un lado se acuerda de los "ejes" de su disco anterior, pero dejando claro que este disco es otra cosa y que viene muy bien arropado por una banda que suena engrasada, con una gran percusión y una imaginativa guitarra eléctrica. En Tantas veces le acompaña Queralt Lahoz, una de las gargantas más bonitas y personales de nuestros escenarios, en un bonito juego a dos voces que por supuesto nos recuerda a su proyecto De La Carmela. Es un tema donde el Pop y el Flamenco se dan la mano y donde se disfruta con sus voces en unas estrofas de ida y vuelta. La vida lenta nos envuelve en su cadencia caribeña para construir una elegía hacia los pequeños y simples placeres. Un tema muy vacilón que saca a Daniel de su zona de confort para mostrarnos otra faceta musical distinta a lo que nos tenía acostumbrados. En Lo bailao le acompaña ese huracán llamado Maribel “La Canija”. Muchos años y muchos kilómetros juntos les han llevado a hacer un tema que parece un homenaje a la música de carretera, con aroma a gasolina y a paradas para repostar. Con ecos a las formaciones rumberas que triunfaban hace unos años en las listas de venta de las mejores gasolineras. Una canción llena de vivencias y de recuerdos. Después de la fiesta con Lo Bailao llega la calma de Tu luz, un tema lleno de belleza donde la guitarra del maestro Pedro Javier González brilla con luz propia en una canción de amor a su madre, y a todas las madres. Es el tema más desnudo del disco y consigue en su sencillez flamenca emocionar hasta a las piedras. Los decibelios suben con Cabalgando, una canción flamenca que avanza espoleada por sus palmas y nos lleva por un camino lleno de azafrán y jaramagos. La fiesta continúa con una Cumbia adornada con acordeón que nos pone a todos a bailar, Los fueguitos. Un inicio con aires arábigos nos sumerge en uno de los temas más sensuales, llamado Arena de tu voz. Un tema que debe ser una gozada en directo. Verte bailar es una canción que ya incluyó en Trazando los ejes, pero que arropada y vestida por la banda cobra otra dimensión. Toda una celebración de vida que te dibuja una sonrisa y que siempre ha sido uno de los momentos álgidos en los conciertos de Daniel. El disco se acaba sobriamente con una balada con una suave percusión y guitarra flamenca llamada Viene a mí. Pura emoción.

Sangre de gallo cantor es un disco que puede sorprender al público habitual de Daniel Felices, por su eclecticismo, por su riqueza instrumental y por su anhelo de nuevos paisajes sonoros. No hay que acomodarse en nuestra zona de confort, vale la pena arriesgarse, tanto para el artista como para su público. El esfuerzo merece la pena. Es un disco hecho para el directo. Tengo muchas ganas de comprobarlo.

La portada del disco viene firmada por Error! Design y es una preciosidad. El perfecto envoltorio para el más sabroso de los dulces, y además habrá edición en vinilo. A partir de hoy el disco está disponible en las principales plataformas, y si queréis haceros con una copia podéis entrar en su página web.









Mr. Sheep

Más info en la web del músico

jueves, 3 de marzo de 2022

MESCALEROS + STAR MAFIA BOY. BÓVEDA. 26/02/22

Otra vez de concierto. ¿Volvemos definitivamente a la normalidad? Esperemos que así sea, pero entre pandemias y psicópatas deseosos de guerras no se sabe qué puede pasar. El futuro se presenta, como mínimo, turbulento. Que se solucione todo pronto, por favor.


Noche de doble cartel, el mismo que ya comentamos aquí en otra ocasión, y para empezar, el Hard Rock de Mescaleros, banda a la que ya he podido ver unas cuantas veces y que ahora presenta su último disco, No fear, no limits. Como es habitual en ellos, contundentes, poderosos y con la privilegiada garganta de Amadeo Digón al frente, aunque si debo ser sincero esos teclados dan un toque ochentero en alguna canción que no me acaba de convencer. La inicial Dreams sería un buen ejemplo. Pero ese es un pequeño detalle, por supuesto dieron un buen concierto con sus buenas canciones, como esa Walking with the angels dedicada a amigos ya desaparecidos. De su reciente trabajo destacaría Wiser, So many clouds  y la bluesera The dark side of my soul, pese a ese sonido, digamos regular, que dominó toda la noche. Una vez más, bien por Mescaleros, una de las mejores bandas que tenemos por estas tierras.


Tras una breve pausa (tan breve que muchos seguían aún en la calle) continuaba la noche con el madrileño Star Mafia Boy, un músico ya de larga carrera, y al que se podría calificar como un currante del Rock'n'Roll. Un verdadero aficionado a la música con probables referentes como New York Dolls o Kiss, y que también tiene disco nuevo bajo el brazo, Permíteme que me presente

Lo de este hombre es ir a piñón, enlazando balazos casi sin descanso al estilo Ramones, ya desde el primer momento. En formato trío fue soltando todas esas canciones que nos han ido ganando con el tiempo, como Mil años de amor en el infierno o La heroína de mis venas, junto a las más recientes En la eternidad o Permíteme que me presente. También homenaje a uno de los grandes con Johnny Thunders y las versiones de 20th century boy de T. Rex y del Born to lose de... uno de los grandes, Johnny Thunders. En estas dos últimas con Charly '90 de los Chaqueteros en la voz, todo un espectáculo. Star Mafia Boy como siempre, dándolo todo sobre las tablas y demostrando, como los Mescaleros, que en este país es de lo mejor.

Una perfecta noche rockera. Y pensar que otros se divierten más montando guerras... incomprensible.

Mr. Wolf

Más info en el Facebook de Mescaleros