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miércoles, 21 de junio de 2023

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA 15-17/06/23 (Mr.Bull cover).

 

La edición número 20 de nuestro festival favorito ya es historia. Y como casi cada año, la valoración es más que satisfactoria. Especialmente teniendo en cuenta que las expectativas, viendo el cartel, no eran demasiado altas. Pero es que…al Azkena se va, y punto. Ya sabéis, el festival con el público más fiel del planeta.

Pero vayamos por partes. 

Nos presentamos a media tarde en el entrañable recinto de Mendizabala en la primera de las tres jornadas de este parque temático del Rock. Todo un acierto la vuelta a los tres días en vez de dos desde el año pasado. No vemos los tradicionales nombres de difuntos en los escenarios, algo que tenía su punto. Tal vez la acumulación de fallecimientos de ilustres del Rock haya llevado a la organización a prescindir de este bonito homenaje. Una pena. Por lo demás todo luce bien: espacios bien organizados, fuentes de agua y lavabos impecables… En lo negativo, los prohibitivos precios de comida y bebida, algo que no se entiende teniendo en cuenta el coste de la entrada, muy asequible comparado con el de otros festivales. El tiempo…excelente. Nada que ver con el infernal calor del año pasado.
 
Llegamos cuando los vascos Liher están acabando así que no podemos opinar más que sonaban potentes.. El primer grupo que podemos disfrutar completo es Os Mutantes, una curiosidad musical con su bonita mezcla de sonidos californianos y brasileños. Y un primer exponente de algo que se repetiría en esta edición: cantantes en no muy buenas condiciones físicas defendiendo con dignidad su repertorio. Hablamos de Sérgio Días, que a pesar de sus evidentes problemas de movilidad compone unas armonías vocales muy apreciables.

 

 

No pude disfrutar de ese Steve Earle en solitario, aunque algunos de mis compañeros de bcnenconcierto  aseguran que fue un conciertazo. Sí me dió tiempo de entrar a las asfixiantes y excitantes carpas del Trashville. Y como no podía ser de otra manera, tuve lo que esperaba: sudor y rock primario a todo trapo. En este caso con unos cachondos Generador que hicieron disfrutar con pelotazos como Me estoy peinando, un clásico desde ya. La pena es que el Trashville está muriendo de éxito: a duras penas pude volver a entrar a ver a los Kaisers y salir rápido, una vez valoré riesgos de avalancha. 



En medio, El Drogas, reinando en Mendizabala con su repaso a lo mejor de Barricada. Parroquia muy numerosa. Mucho oficio, banda muy solvente y potente con un sonido cristalino. Esto último fue tónica general en el festival (enhorabuena a los técnicos de sonido). Se puede argumentar lo lineal de su propuesta pero nada que objetar. Sus fans, contentísimos. 



Y de El Drogas a uno de los fiascos del festival. Nada sabía de la tal Lydia Lunch. Nada quiero volver a saber. Su gótica y marciana propuesta basada en sonidos oscuros sin estribillos, mucha distorsión y una muralla de sonido que tira para atrás aburre, no sólo a mí. Muchos desertan buscando otras opciones, aunque en la tarde del jueves hay menos grupos para escoger. Aprovechamos para aprovisionar y prepararnos para el set final.


Nada menos que los Rancid, toda una leyenda del Punk-Rock acelerado. Debo confesar que no he seguido su carrera y quizás por ello, me sorprenden más. Ruby Soho, Time Bomb y poco más me suena. Pero así como los Green Day, grupo con el que son comparados, me aburren, los Rancid me parecen más variados acercándose al rock más clásico a veces. También se agradecen los contínuos cambios de vocalista. Mis respetos a la banda. Bravo.


Pero para sorpresa la de los siguientes invitados. Unos Monster Magnet pletóricos (a pesar, de nuevo, del mal estado físico que no de garganta, de Dave Wyndorf). Una muralla de sonido stoner y a veces doom, muy impresionante. Muy cercanos a Kyuss. Ya os digo que para mi, en el podio del festival. Sin concesiones, ni parlamentos, trallazo tras trallazo, que a esas altas horas es lo que a uno le pide el cuerpo. Space Lord suena a gloria. Powertrip suena a gloria. Mindfucker suena a gloria. Y así el resto. Actitud. ¡Diablos…qué manera de acabar el primer día!. Con los tímpanos reventados nos vamos a descansar, que queda tela.

 



El segundo día volvemos a gozar de esa iniciativa ya clásica que es el concierto gratuito en la Vírgen Blanca. En este caso con unos Fuzillis festivos y muy profesionales. Un ejemplo de banda que sabe hacer con el público lo que le da la gana. El grupo perfecto para un bolo así. Mención especial a esa Ungawa! con la que subieron a media plaza al escenario. Fiesta total.

 


De ahí y hasta la hora de la entrada gozamos de otros encantos de Vitoria. Sustituimos nuestra tradicional visita al magnífico restaurante Olarizu por el no menos impresionante Casa Napoleón. No todo va a ser rock. Siesta posterior en uno de los hermosos parques que hay por toda la ciudad. ¡Qué bonita es Vitoria!


Y ya con las pilas cargadas nos disponemos a afrontar la segunda jornada. La abundancia de propuestas y solapes va a hacer que nos perdamos algunas cosas interesantes. Por ejemplo Pasadenas o Bones of Minerva que seguro que estuvieron bien. Nos estrenamos con S8nt Elektric, la banda del hijo de Slash. Nada de especial me dice su propuesta. No es que sean malos pero hay una falta de riesgo importante para ser tan jóvenes. El hijísimo se desempeña bien en la batería pero hay millones de grupos más excitantes.


Y de ahí a otra de las propuestas que estarán en mi podio al acabar. Unos Cordovas que me sorprenden con ese…¿country-jazz?, si es que eso existe. Desarrollos muy variados, a veces en clave blues, otras country, otras funky. Incluso algo de tropicalismo. Variedad de voces, virtuosismo en los instrumentos…Y la sensación de ser una banda que goza en el escenario, algo muy de agradecer. Reconozco que no me suena ninguna canción y que me gustan todas. A Joe Firstman, creador de esta jam-band se le ve exultante al acabar. Ovación muy merecida.

 

Lamento no haber visto a Earthless, banda que me recomendaron algunos amigos. Tampoco veo la propuesta de The Guapos. Y del mismo modo, me pierdo la fiesta de los Tiki-Phantoms en el Trashville, un acierto seguro. Pero es hora de merendar. 


A la vuelta, otro de los platos fuertes. ¿Cuántos años hace que no oigo nada de The Pretenders? Miles. Pero ahí sigue la voz tan especial de Chrissie Hynde, sobradísima. Un concierto más que correcto, apuntalado con un puñado de singles que hemos oido millones de veces (I’ll stand by you, Don’t get me wrong, Back on the chain gang…). Al acabar, la pregunta: ¿Por qué no han tocado Brass in pocket? En todo caso, un buen concierto. Comentar que en esta edición la cuota de conciertos con presencia femenina ha subido. Y lo celebramos.

 


En uno de esos solapes de los que hablaba antes, decido ver parte del concierto de los irlandeses Undertones y parte del de Calexico. De los primeros decir que no entro en la propuesta de rock añejo y áspero, aunque veo que tienen su público que los disfruta. Sobre los segundos, todo lo contrario. Esa mezcla de cumbias y rock tiene su punto. Los Calexico parecen dos bandas en una. Más que mezclar, van alternando un estilo u otro según la canción. En todo caso muy disfrutables, buenas melodías, buena banda. Todo bien. Tal vez les haya faltado en su carrera algún pelotazo para subir algún peldaño más. Como curiosidad, tocaron el clásico El Cuarto de Tula…igual que los Cordovas. 

 

Y de los Calexico a los claros candidatos a la cuchara de palo del festival. Tenía a los Incubus en mi mente como uno de aquellos grupos grunge con algunas buenas canciones pero un par de escalones por debajo de los clásicos como Pearl Jam, Nirvana, etc.. Pues no. Están muchos, muchos escalones por debajo. Y mira que empezaron bien. Las buenas sensaciones tras las dos primeras canciones, desarrolladas con la escenografía más espectacular de esta edición (pantallacas, efectos visuales, potentísima iluminación, sombras), se van por el desagüe a mitad de concierto. Por lo que nos comenta algún fan, se han decidido por el repertorio más psicodélico y extraño. Toda una empanada de sonidos pregrabados, ruiditos, desarrollos raros, a veces acercándose al progresivo, otras al doom, otras a Dios sabe qué. Igual con alguna droga en el cuerpo la cosa mejoraría. No es el caso. Al final vuelven al grunge (aquella Drive) pero ya es demasiado tarde. Un ejemplo de desperdicio escénico. Mal sin remisión.

 


Un cierto decalaje horario nos permite ver el comienzo de Gwar, esa broma heavy. Y comprobamos eso, que no pasa de ser una broma. Sus disfraces satánicos y su fiesta de hemoglobina falsa no va con nosotros. Seguro que sus fans se lo pasaron teta.


Visto algo de Gwar, nos apresuramos a saborear The Soundtrack of Our Lives (TSOOL). Emparentados con los Union Carbide que no me gustaron nada en otra edición del ARF, me acerco con recelos. Pero estos quedan disipados pronto. Grandes canciones, gran banda, gran voz. Todo engrasadísimo. Igual que en la noche anterior con los Monster Magnet, el concierto perfecto a la hora perfecta. Pasadas las 2 de la madrugada, hay que ir a saco. Y eso es lo que hace el bueno de Ebbot Lundberg (¡qué extraña pinta!) y sus secuaces. 

 


De nuevo reventados, nos vamos a dormir mientras en las carpas todavía hay propuestas que no veremos.

 

Y por fin la última jornada del festival. ¿La más potente de las tres? Veremos. A estas alturas la valoración ya es alta. Por lo pronto comenzamos con Chuck Prophet y su banda en la Virgen Blanca. Triunfo total con la plaza rendida a sus pies. Bonitas canciones, muy coreables y un frontman como debe ser. Eso si: otro más para la colección de artistas con problemas físicos aguantando como pueden (un linfoma por ahí dando por saco). ¡Qué delicia los conciertos en la Virgen Blanca!. 


Pero…¿qué sería de una visita al ARF sin lluvias?. Un aguacero que dura hasta las 20h nos impide ver las primeras propuestas del día. Esto es el Pais Vasco así que no nos sorprende mojarnos. Llego justo para ver las últimas canciones de Amanda Shires. Su propuesta de country-rock con violín es muy atractiva. Muy buenas canciones, aunque me sobra alguna versión descafeinada de algún clásico. Buena voz, excelente con el violín. Pero, pero…Un pero bien gordo. Amanda no defiende su repertorio como debe. ¿Un mal día? No lo se. Pero parece desganada. Quiere irse rápido. No interactúa con el público. Acorta alguna canción. Mal. Lo siento, pero mal.


Menos mal que Ana Popovic lo arregla todo en un pis pas. En el extremo opuesto, una actitud como debe ser: a comerse al público. ¡Qué pedazo de señora! Su propuesta de blues-funk-rock es caballo ganador. La banda, desde la sección ritmica bajo-batería, a los maravillosos metales, pasando por la guitarra explosiva de la jefa, impresionantes todos. ¿Está sonando el Thriller de Michael Jackson? Punto extra. Ovación de las de No te vayas nunca. Bravísimo. 

 

 

Me da tiempo a ver dos o tres canciones de The Nude Party. Me gustan. Me parecen simpáticos. Tienen gancho. Canciones de power-pop pegadizas. Descaro. Qué lastima que me tengo que ir a uno de los platos fuertes.


El plato fuerte es Lucinda Williams. Sabemos que viene mal físicamente después de sufrir un derrame cerebral. Y efectivamente, la imagen es muy triste. Obviamente sin su guitarra, bastante paralizada, teniendo que recurrir a un nebulizador constantemente. La voz no le llega bien. ¡Qué pena! Y sin embargo… ¡Cuánta dignidad! Posiblemente uno de los conciertos más emocionantes, en el sentido estricto de la palabra, de todas las ediciones del festival. Las magníficas canciones siguen ahí. Ralentizadas a posta para que Lucinda pueda seguirlas. Y ella las canta como puede. Su voz sigue siendo muy bonita a pesar de todo. Y la banda es una pedazo de banda. Así que de esta manera, con pena y con alegría, se desarrolla el concierto. El público, de diez. Máximo respeto. Máxima ovación al acabar con ese eterno Keep on Rockin’ in the Free World. Lágrimas.

 


Lo peor que se puede decir del concierto de Melvins es que para mi gusto no estuvo en el horario adecuado. A última hora como Monster Magnet o TSOOL hubiese sido perfecto. Me encantaron. Estuve con la mandíbula desencajada la hora larga en la que nos bombardearon con su muralla de sonido. Tienen ratos difíciles, demasiado plúmbeos o rarunos. Pero siempre te puedes regodear en ese momento en su tremenda imagen. Ese Buzz Osborne embutido en su extraño sayo espacial y con esos pelos, enfurruñado sin mirar al público y torturando a su guitarra. Ese Matt Lukin que parece sacado de la guardia personal de Drácula, aporreando su bajo mientras interpela constantemente al público. Y el magnífico Dale Crover machacando sin piedad la batería. Entre tanto doom, se agradece cuando acometen alguna canción más asequible. Me declaro fan desde ya.

 

 

Y ya afrontando la recta final, otro ejemplo de lo que comenté al inicio de esta crónica. Gente que está muy mal físicamente defendiendo con dignidad su música. Hablo, claro está del gran Iggy Pop, posiblemente el cabezón de cartel de esta edición. Mal físicamente es poco. Es un verdadero milagro que este hombre siga en pie. Es difícil tener un cuerpo más deforme, más pellejudo, más degradado. Contrasta con esas ridículas y juveniles mechas californianas con las que corona su machacado cuerpo. Pero…ahí está. A la segunda canción ya se ha quitado la camiseta y luce heridas de guerra. Y luce también las canciones. El repertorio es imbatible: The Passenger, Lust for Life, I Wanna Be Your Dog, Search and Destroy…Apabullante. Ciertamente es extraño el envoltorio. Uno espera que esas canciones sean tocadas por una banda sucia, con tipos rudos de esos que escupen, fuman y se encaran con el público. Y no. Un escenario minimalista con señores trajeados. También una introducción atmosférica y algún interludio ambiental. Raro. Aunque luego, a la hora de la verdad, lo único que importa es Iggy y sus imbatibles canciones. ¿Lo veremos alguna vez más? Parece difícil… Igual que a Lucinda.



Y al que esto escribe, aquí se le apagó el motor. Mucha tralla en el cuerpo y una edad ya. Ni los heavys Alter Bridge, pulcros e inofensivos, ni el rudo Jim Jones y su rock garajero, me consiguieron levantar el ánimo. 


A la hora de dar notas me quedo en el podio con Monster Magnet, Cordovas y  Ana Popovic.
En la parte negativa, sin duda Incubus, Lydia Lunch y Amanda Shires (por actitud). 

Y el resto en medio con una nota general bastante alta para lo que esperaba.



Gloria al ARF. A la espera de la edición 2024. 

 


Mr.Bull

Más información en la web del Festival


martes, 2 de julio de 2013

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 29/06/13

Nuestros anillos de Laparra Jewels fueron la sensación

Amanecemos en Vitoria en la segunda jornada del festival huérfanos de los conciertos de la Virgen Blanca, uno de los momentos que más nos gustan. No hay nada como degustar unos pinchos viendo buen rock, pero la crisis, la maldita crisis, se los ha llevado por delante. Una pena. Una más.

Heaven's Basement, sudor y entrega

Llegamos al recinto cuando está mediado el concierto de los muy jóvenes Heaven's Basement, y lo lamentamos. Suenan potentes y entregados a la audiencia del escenario George Jones. Nos gusta especialmente su actitud. Así se gana uno a la parroquia. Le seguiremos la pista a su hard rock, sin duda.

Buen comienzo que no se refrenda más tarde con los suecos Troubled Horse. Aunque la banda suena compacta en su conjunto, las canciones no pasan de correctas y el cantante no tiene una voz especialmente cualificada para atacar el rock duro. Tal vez simplemente cambiando de frontman mejorarían.

Los Zigarros y su rock a lo Tequila

Tras esta doble sesión de hijos (o nietos) de Black Sabbath es momento para el rock nacional con Los Zigarros. Guiños a Tequila y Los Rodríguez en esta propuesta que se nos antoja algo sobrepromocionada (mucho se habló de ellos en la previa) pero que por otra parte ya está bien que se apueste por las bandas patrias. A nosotros no nos emocionan aunque les deseamos larga vida.


JJ Grey and Mofro, triunfadores en el ARF

Turno para uno de los grandes descubrimientos y triunfadores del festival. J.J.Grey and Mofro son una banda que aborda el rock sureño con un toque de soul. Una voz privilegiada (que ya no se volvió a escuchar en las siguientes bandas por problemas de sonido) y la incorporación de dos metales dieron el toque mágico necesario para distinguirse del resto de propuestas. ¡Y como lo agradeció el público después de tanto guitarrazo!. En resumen, banda muy al gusto del ARF con una calidad excelente, tablas y el público rendido y pidiendo bises.

Lamentamos no poder decir nada de Uncle Acid and the Deadbeats. Hay que avituallarse y...les tocó a ellos.


Enemigos en plena forma

Teníamos muchas ganas de ver en qué estado de forma se encontraba el bueno de Josele Santiago y su banda de toda la vida. Pues...como el vino, mejorando con los años. Menudo concierto se marcaron Los Enemigos con sus éxitos Septiembre y John Wayne como puntos álgidos pero sin bajar el pistón en los 8 temas que tocaron. Da gusto ver que siguen ahí con cuerda para rato. Y el público contento, claro. A estas alturas no cabe más que felicitar a los organizadores por las propuestas nacionales que han escogido, no así del resto...



Gov't Mule agridulces

Y ya cayendo la noche llegó uno de los momentos esperados. Uno de esos conciertos que sabes que no te van a defraudar por la extrema calidad de la propuesta. Pues...sorpresa¡ No fué del todo así. Gov't Mule intentó repetir el éxito de anteriores visitas al ARF sin conseguirlo. Lastrado por un deficiente sonido, especialmente la voz de Warren Haynes y alargando canciones incluso más de lo que suelen hacer (que es mucho), no consiguieron conectar con el público. Algo impensable cuando tienen un set list que abre con pepinazos como Steeping Lightly o como Broke Down on the Brazos. Una versión en clave...¿reggae?del Love Me Do de los Beatles que, sinceramente, no nos gustó, acabó por dejarnos un mal sabor de boca. Más que nada por lo que esperábamos, no porque fuese un mal concierto.


Gaslight Anthem, un valor al alza

Tiempo ahora para los aclamados Gashlight Anthem del Sr.Fallon. Una banda que está subiendo como la espuma en el mundillo rock. Tanto como para que los señores del ARF le hayan colgado el título de cabeza de cartel. Se nos antoja sin embargo excesivo y creemos que es la consecuencia de no encontrar nada mejor. Se trata de una buena segunda banda, pero todavía les falta un pelo para poder lucir ese tamaño de letra en el cartel. El concierto siguió la línea de su enérgico punk rock americano. Estribillos muy coreables y calidad en cada uno de los miembros de la banda. Y encima cuentan con un frontman que va a estar ahí sin duda los próximos años. Al que esto escribe, sin embargo, y ahí difiero de alguno de mis compañeros de Bcnenconcierto, no le gusta demasiado ese estilo. Demasiado lineales en la composición de las canciones y un tanto facilones, parecen diseñados para las radiofórmulas americanas. Nada que objetar al concierto en sí, pero significativo que la canción que más me gustó del set list...no es suya: un matador Baba O'Riley de los Who.



Walking Papers: no os los perdais

El cansancio comienza a hacer mella ya en algún miembro de Bcnenconcierto como Mrs.Zebra que hasta ahora había aguantado como una leona. Vamos llegando ya al final del festival, pero aún queda alguna sorpresa, como los Walking Papers. Se trata de una de esas llamadas superbandas, con un ex-Screeming Trees (Barret Martin, imponente en la batería), dos ex-The Missionary Position (Benjamin Anderson y el excelente vocalista y frontman Jeff Angel) y como mayor reclamo el ex-bajista de Gun's & Roses Duff McKagan. Comienza el concierto y...buff. Potentes y oscuros, con unas elaboradas composiciones difíciles a ratos de ubicar estilísticamente pero frescos, diferentes. Un momento...se oye el bajo pero no vemos al bueno de Duff. Vaya, parece que lo han pregrabado. Único punto negativo en un conciertazo que pone la carpa patas arriba. A destacar las tablas del vocalista y guitarrista Jeff Angel que se metió al público en el bolsillo con sus paseos por la platea y sus movimientos en el escenario. Todo un descubrimiento de esos que buscas desesperadamente por internet en cuanto llegas a casa.


Rocket From The Crypt ideales para las fiestas del pueblo

Y por fin llegamos al broche final. Le pedimos al cuerpo un último esfuerzo después de tantas horas para la que se anuncia como una fiesta rockabilly o psickobilly (ahí me pierdo). Los Rocket From The Crypt aparecen ataviados con unos extraños trajes y un parlanchín cantante que a la postre lastraría el desarrollo del concierto con sus interminables parrafadas. Sí, muy festivos y cañeros, pero contar chistes durante 15 minutos cada 3 canciones, es difícil de soportar a estas horas. Si a eso le añadimos un deficiente sonido del micrófono que nos acompañó gran parte de la tarde en el escenario Kevin Ayers...

Ponemos punto final por tanto cansados como siempre a estas alturas. Este año, aún pasándolo bien,  el debe gana claramente al haber. Resumamos:

En lo negativo:

  • El peor cartel que recordamos. Decisiones cuando menos discutibles. Flagrante el caso de contar con Smashing Pumpkins, pero también repetir Black Crowes y Gov't Mule, o poner de cabezas a Gashlight Anthem. Faltaron grupos de "clase media"
  • La crisis asomando por cada esquina del festival: menos servicios, menos camareros, cobro en euros las cervezas, menos stands...menos de todo.
  • La deficiente política de comunicación llevada a cabo todo el año. El inadecuado uso de facebook: semanas sin poner nada, creación de falsas expectativas...mal sin paliativos.
  • La desaparición de los festivos conciertos de la Virgen Blanca

En positivo:

  • Un precio más que correcto.
  • El buen ambiente reinante
  • La vuelta a sólo dos escenarios
  • Algunos descubrimientos como Walking Papers, JJ Grey & Mofro, Sheepdogs
  • El buen nivel de los grupos nacionales.


Y algunas reflexiones para el futuro si es que lo hay:

El fiel público Azkenita está preparado para entenderlo casi todo, pero lo que no acepta es que la organización no lo explique adecuadamente. Estamos seguros de que una buena política de comunicación hubiese ayudado mucho a soportar los efectos de la crisis en el festival. Creemos que se está dilapidando uno de los principales activos que hacía de este el mejor de ellos: la confianza.

¿Habrá un ARF 2014? ¿Estará allí Bcnenconcierto?

Más info sobre los grupos pinchando en el nombre de los mismos.

Mr. Bull

lunes, 1 de julio de 2013

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 28/06/13


Una nueva edición de nuestro festival favorito, llevamos diez ediciones de buen Rock en la mejor compañía, aunque el bajón presupuestario, de calidad en el cartel, y también de público nos hace temer por la continuidad del Azkena Rock Festival; esperemos que las nubes que se ciernen en el horizonte se disipen y podamos seguir disfrutando de buena música en una ciudad preciosa como Vitoria.

Cargados de ilusión, aunque con algún mosqueo tanto con el cartel como con la eliminación de los conciertos mañaneros en la plaza de la virgen Blanca, nos encaminamos a Mendizorroza y nos estrenamos con los franceses The Socks, buena banda, suenan oscuros y pesados dejando entrever sus claras influencias Sabbath, Stoner Rock potente para sacudirnos la pereza y el cansancio del viaje desde Barcelona. Sex Museum son una de las bandas de referencia para entender el Rock en España desde mediados de los ochenta, y la verdad es que da gusto verles en 2013, fiesta de Garage Rock psicodélico trufado de Hard Rock; genial versión de Fight for your right de Beastie boys mezclada con el Riff de Smoke on the water y grandes temas como Voodoo house o Where I belong, muy bien. 

Los estadounidenses The Sword volvieron a convertir el escenario pequeño en una fiesta metálica con devoción por el riff monolítico de la escuela Sabbath, buen sonido y una potente garganta en un convincente concierto con guiño a ZZTop incluido, versión de Cheap sunglasses. A éstas alturas ya habíamos añadido a nuestra lista de quejas el recorte en lavabos, especialmente para las chicas, y la poco profesional actitud en las barras, lo que nos llevó a salir fuera del recinto en busca de una tregua para reponer fuerzas, lamentablemente nos perdimos a M Clan, a los que ya hemos visto varias veces; pero volvimos a tiempo para disfrutar del buen concierto de Alberta Cross, formación británica afincada en USA que practican una suerte de Rock americano con aires alternativos que vino bien para desengrasar de tanto sonido duro y para prepararnos para el plato fuerte no solo de la noche sino también del festival; The Black Crowes se han convertido en unos clásicos en vida, su carrera, sus directos y su manera de afrontar el negocio musical les hace únicos en el panorama musical actual, los que estamos teniendo la fortuna de poder verles en éstos años les situamos ya a la altura de las bandas más legendarias del Rock, Los hermanos Robinson tomaron el escenario acompañados de los habituales Steve Gorman a la batería  y Sven Pipien al bajo y Adam MacDougall a los teclados con la inclusión a la guitarra de Jackie Green, al que puede que le falte algo de carisma pero que toca a la altura del resto de la banda, el repertorio fue matador: Twice as hard, Sting me, Hotel Illness, Good morning captain, la bella Good Friday seguida de una estupenda versión de Traffic, Feelin’ Allright, By your side, Ballad in urgency, Wiser time, en clave acústico el clásico She talks to angels, Soul singing, Thorn in my pride, Jealous again y Remedy para rematar la faena, para el bis el clásico Hard to handle mezclado con el Hush de Joe South; no defraudan nunca, estuvieron tan bien como en su concierto de 2009 en Azkena; en fin un triunfo espectacular que contrastó dramáticamente con el lamentable concierto de Smashing Pumpkins, es una pena ver a una banda que una vez fue grande en un directo tan mediocre, los que pudimos verles en la gira de Siamese dream apenas podemos entrever algo de lo que nos emocionaba en el pasado, su triste presente alterna unos temas nuevos que palidecen en comparación con sus grandes clásicos, y además da la sensación de que Billy Corgan toca sus temas antiguos por compromiso y no pone la más mínima emoción ni el mínimo de intensidad que sus grandes temas antiguos necesitan. El repertorio: Quasar, Bullet with butterfly wings, Starz, Cherub Rock, una lamentable version del Space oddity de Bowie, X.Y.U., Disarm, Tonight, Tonight, Pinwheels, Oceania, Pale horse, Ava adore, Zero, Stand inside your love y United states.


Después del frío concierto de los de Corgan la música orgánica y llena de melodía de los canadienses The Sheepdogs sonó a gloria, grandes voces, grandes músicos y buenas canciones que el público aplaudió entregado convirtiéndoles en una de las bandas tiunfadoras de ésta edición, de entre su repertorio destacaron Right on, Feelin good o I don’t know, La simpatía y el buen rollo que desprendía Ewan Currie se ganaron al respetable que les despidió con una gran ovación y una demanda de Bis de las de verdad. La noche acabó con los suecos Horisont que intentando sonar potentes con su Heavy setentero no nos convencieron demasiado, puede que por las pocas cualidades vocales de su frontman o también por el cansancio acumulado, tocaba retirarnos a descansar para prepararnos para la jornada de Sábado.

Mr. Sheep

miércoles, 20 de junio de 2012

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 15/06/12

Viernes, segunda jornada del festival. Y seguimos con nuestras reclamaciones a la organización.
No hay duda de que la baja de Black Sabbath fue un duro golpe para todos. Pero, asumiendo esto, es evidente que el cartel distaba mucho de la calidad de otros años. Y sí, ya sabemos la crisis que atraviesa el país, y lo difícil que debe ser montar un cartel de categoría, pero la sensación que nos queda es de que quizá no se haya hecho todo lo posible. Tom Petty estaba de gira por Europa, y quiero pensar que se le ha intentado traer al Azkena. Todos queremos a Ozzy, pero ya actuó el año pasado. En fin, esperamos que los próximos años acallen estas críticas y nos hagan babear con unos carteles de ensueño. Yo me pido a Joan Jett, ¿vale?
Para empezar el día, nada mejor que acercarse a la plaza de la Virgen Blanca y disfrutar de estos agradables conciertos callejeros. Charles Bradley & His Extraordinaires fueron los encargados de abrir el fuego con su ardiente Soul. Veterano cantante de color junto a joven banda de imagen retro. Sonaron de maravilla y no nos importó achicharrarnos al sol mientras tocaron. Buen inicio y a comer, que de eso en Euskadi saben un rato.
Comida, siesta y hacia el recinto festivalero, donde nos recibieron los excesivos Lisabö con sus dos baterías, pero rápidamente cambiamos de escenario para ver al simpático Pontus Snibb. Tras verlo unos años atrás al frente de su banda Bonafide, y más tarde como batería de Jason & The Scorchers, ahora se nos presentaba con su nuevo proyecto, un trío de Hard Rock imaginativamente llamado Pontus Snibb 3. Sonido poderoso, ecos de AC/DC, y sobre todo, actitud rockera y ganas de hacernos disfrutar, incluyendo un paseo entre el público tocando la guitarra. Destacables.
Era el turno de Gun, banda que no nos interesaba un pimiento, con lo que aprovechamos para pasear por el mercadillo y refrescarnos un poco. Tras unos minutos con The Amazing, de los que no podemos opinar demasiado, llegó el esperado momento de Rich Robinson Band, que presentaba su reciente Through a crooked sun. ¿Qué se puede decir cuando ves a un músico así? Clase, talento y música que nos lleva al cielo, excelentemente interpretada al frente de una banda que no desentona. Una actuación que fue de menos a más, convirtiéndose en una de las mejores del fin de semana, y que encima terminó con una soberbia Cinnamon girl de Neil Young. Nos quedamos con la boca abierta.
Tras unos minutos de Hard Rock con The Screaming Tribesmen (malditos horarios), nos fuimos al escenario Adam Yauch para ver a Black Label Society. Concierto parecido al que vimos en Razzmatazz el año pasado. Potentes, impactantes, oscuros y con un Zakk Wylde que sigue teniendo una imagen poderosa (impagable su inicio con Crazy horse y el penacho de plumas). Azkena ardió con temas como Suicide Messiah o Stillborn. Lástima del inacabable solo que cortó el ritmo de la actuación.
Nuevo cambio de escenario, y en esta ocasión, frente a nosotros lo que se ha bautizado como Ozzy Osbourne & Friends. En mejor forma que el año pasado, pero con la misma banda, que no es nada del otro mundo, en especial su guitarrista Gus G, que parece que necesite lucirse en cada canción. Eso sí, el repertorio atómico: Bark at the moon, Mr. Crowley, Suicide solution... Pero lo mejor llegó con la entrada del gran Geezer Butler al bajo para los clásicos Sabbath Iron man, War pigs, N.I.B y Fairies wear boots, esta última con Zakk Wylde a la guitarra. Y tras Crazy train un pletórico Paranoid con todos los músicos sobre el escenario. La verdad es que estuvo realmente bien; mejor de lo esperado.
Apenas unos momentos para ver a los madrileños Lüger (raros, raros) y concierto de Mars volta. ¡Uf! Sí, tienen muchos seguidores, pero sinceramente, a muchos nos parecen el colmo de la pedantería y el snobismo. Un concierto que no hubo por donde cogerlo, con marcianadas intragables que vaciaron el lugar pese a no haber alternativa posible en los otros escenarios. Y encima acabaron dando las gracias por nuestra paciencia. Terribles.
Después de semejante tostón y con el cansancio acumulado, Danko Jones y su banda nos supieron a gloria. Siguen dándolo todo sobre el escenario igual que diez años atrás, pese a haber aumentado notablemente su número de seguidores, consiguiendo levantar los ánimos del personal una vez más con su Rock potente.
Y ya de madrugada, a dormir que quedaba la última jornada.

                                      Mr. Pelican, Mr. Sheep y Mr. Wolf con Pontus Snibb

Mr. Wolf

Más info en la web del festival

martes, 19 de junio de 2012

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 14/06/12

Un año más, y ya son unos cuantos, el festival Azkena de Vitoria se ponía en marcha. Y por supuesto, para allí nos fuimos Mr. Bull, Mr. Sheep, Mr. Wolf y Mr. Pelican dispuestos a vivir tres extenuantes pero agradecidos días de Rock'n'Roll. En esta ocasión, el festival no estaba exento de polémicas, y desde aquí hablaremos de todas ellas al mismo tiempo que comentemos cada uno de los días del fin de semana vitoriano.
Primera queja: los horarios. Es evidente que el tercer escenario ya nos lo han colado y ahí no tenemos nada que hacer. Aparte de estar mal ubicado, entorpeciendo a la gente que entra y sale del recinto, lo peor es que se solapan actuaciones con los otros escenarios. Y los días que funcionan los tres ya lo sabemos y lo tenemos asumido. Pero lo que resulta del todo incomprensible es que el jueves, en que sólo funcionan dos escenarios, coincidan conciertos en ambos. ¿Por qué? ¿Por qué tuvimos que elegir entre Israel Nash Gripka y Twisted Sister? ¿Por qué tuvimos que elegir entre Graveyard y Status Quo? ¿No es una falta de respeto hacia el público allí presente? Alguien debería dar alguna explicación sobre este tema.
Y bien,seguiremos quejándonos pero ahora hablaremos de música. SI Craunston y su banda abrieron el festival con su festivo Soul que nos recordó enormemente al gran Jackie Wilson. Divertidos, con ganas, y al parecer sin importarles tocar a una hora difícil, fueron capaces de montar una buena fiesta y se ganaron al público, llegando incluso a hacer un bis. Buen inicio de actuaciones. La cosa prometía.
Después de apenas unos minutos de ver a los vascos Dr. Maha's Miracle Tonic y su Swing, nos dirigimos al escenario grande (llamado Levon Helm, bonito) para el primer plato fuerte del festival: Blue Öyster Cult. Cuantos años de quemar aquellos míticos vinilos, como los de sus directos On your feet or on your knees o Extraterrestial live, y ahora, frente a nosotros Eric Bloom y Donald "Buck Dharma" Roeser y su grupo. Guitarras afiladas, Hard Rock 70's y canciones inolvidables como The red and the black, Godzilla, Cities on flame, Burnin' for you, Last days of may o (Don't fear) the reaper. Lástima que se quedara en el tintero Hot rails to Hell. Notable alto para los norteamericanos.
Después, carrera para el escenario pequeño donde pudimos disfrutar del Rock americano de Israel Nash Gripka, que podríamos catalogar como de mezcla entre Neil Young y Jayhawks. Se ganó totalmente al público bajo un sol de justicia, pese a lo cual siguió increíblemente abrigado durante toda su actuación. Una pena que su brillante concierto se viera lastrado por los absurdos horarios, coincidiendo durante muchos minutos con (todos en pie) Twisted Sister.
Enérgicos, salvajes, divertidos y para muchos lo mejor del festival. La banda de Dee Snider cautivó incluso a los que no son seguidores suyos, con una colección antológica de himnos: The kids are back, Stay hungry, You can't stop Rock'n'Roll, We're not gonna take it (con su típica broma del "huevos con aceite", cómo no), I wanna Rock o Come out and play. Formidables y dejándonos afónicos.
Con Graveyard ocurrió lo mismo que con Gripka, la coincidencia de horarios nos hizo disfrutar por poco tiempo de esta joven banda nórdica, emparentada musicalmente con Black Sabbath o el movimiento Stoner. Habrá que seguirlos y esperar una visita por Barcelona.
La palabra que mejor definiría la actuación de Status Quo quizá sea dignidad. Evidentemente el mejor momento de esta banda ya pasó hace mucho tiempo, y somos muchos los que odiamos In the army now, pero hay que reconocer que disfrutamos enormemente su concierto. Francis Rossi y Rick Parfitt siguen haciéndonos bailar con cada tema al tiempo que mueven sus Telecaster y sus...¿melenas? ¿dónde están sus melenas? Cayeron un clásico tras otro, con Caroline, What you're proposing, Down down, Whatever you want, el Rockin' all over the world de John Fogerty o el final Chuck Berry de Rock'n'Roll music/Bye bye Johnny. Nos lo hicieron pasar realmente bien y se ganaron nuestra admiración. Bravo.
Steel Panther significaron el momento más divertido del día. Imagen 80's exagerada y sonido Bon Jovi o Mötley Crüe de esta antigua banda homenaje de Van Halen. Continuas peticiones a las chicas para que mostraran su anatomía, el bajista maquillándose entre canciones y música sin más pretensión que pasarlo bien. Y lo pasamos.
Los siguientes fueron Pentagram. Malos, malos. En nuestra opinión, lo peor del festival junto a Mars Volta y la segunda parte de Hank III. La pesada voz de Bobby Liebling y el cansancio nos mandaron directamente a nuestro alojamiento, sin ver ya ni a Porco Bravo ni a Dropkick Murphys. Otra vez será.
Hasta aquí el primer día de festival. Próximamente los otros días, con más actuaciones, más opiniones y más quejas.

Mr. Wolf y Mr. Sheep

Más info en la web del festival

 

miércoles, 13 de junio de 2012

COMIENZA EL AZKENA ROCK FESTIVAL

A menos de 24 horas para nuestra gran cita anual con el Rock, el equipo de Bcnenconcierto se va en pleno al Azkena Rock Festival de Vitoria. Bandas legendarias como Twisted Sister, Status Quo, Ozzy Osbourne, pero también grupos que están en la cresta de la ola como My Morning Jacket o Mars Volta nos esperan.
Como el año pasado, os mantendremos puntualmente informados a través de nuestro twitter y facebook, prácticamente en directo. Y al acabar, suculentas críticas de cada uno de los días del festival.
Nos vemos en Vitoria.

Mas info en la web del festival

lunes, 15 de noviembre de 2010

NOS VAMOS A AZKENA 2011

Haz clic en la imagen para entrar en su web

Un año más, la redacción al completo de Bcn en Concierto acudiremos a esa cita ineludible, paraiso y parque temático del rock, que se llama Azkena Rock Festival. Y están a la venta las entradas (con la posibilidad de hacerte un "pasaporte" rockero) de esta edición tan especial, la del 10º aniversario que promete emociones bien fuertes.

La redacción al completo: Mr.Wolf, Mr.Bull y Mr.Sheep

Para calentar el ambiente mientras llega junio, nos dejan pedir a la carta (otra cosa es que luego consigan traer a todos los que pedimos).






























¿Os imaginais?

!!Nos vemos en junio en Vitoria¡¡