viernes, 24 de junio de 2022

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 16-17-18/06/22

 



Después de dos años de suspensión, parecía que no iba a llegar el momento de volver al Azkena. Nuestro festival favorito ha aguantado este largo tiempo de incertidumbre y nos ha devuelto la mejor música, y esos momentos únicos de amistad y camaradería. Un cartel equilibrado, al que quizás le faltaba algún reclamo grande como cabeza de cartel, pero que ha quedado bastante apañado y disfrutable. Esta edición ha sido también la que ha contado con más talento femenino, en una decisión muy acertada, aunque el talento no entiende de sexos hay que visibilizar más el trabajo de las mujeres en el mundo musical.

El Jueves entramos al recinto de Mendizabala con los guitarrazos de Dirty Honey de fondo. Una joven y buena banda que bebe de los primeros Aerosmith y que todavía debe encontrar su propio camino, pero que tiene todo el futuro por delante. Tocaron temas como Gypsy, Tied down, Down the road, California dreamin´ y una sorprendente versión del Let´s go crazy de Prince



A Morgan Wade le tocó sufrir el escenario que estaba al Sol, y su suave propuesta acabó sofocada por el intenso calor. Tiene algunas buenas canciones, una voz personal y una banda tan sosa como solvente, pero le faltan tablas y un repertorio un poco más variado. Me quedo con su versión de Suspicious minds y temas como Don´t cry y Wilder days.


Hiss Golden Messenger ofrecieron uno de los mejores conciertos del festival. M.C. Taylor saltó al escenario relajado, sonriente y con muchas ganas de pasarlo bien en compañía de su renovada banda. El concierto transitó más por el camino de unos Grateful Dead o Allman Brothers Band que por el de una banda más directa que quisiera hacer un greatest hits live. La música fluyó de un modo natural, sin estridencias, con un teclista y un guitarrista excepcionales. En el repertorio me faltaron muchos de mis temas preferidos, pero solo con escuchar Biloxi, con ese poderío y ese groove me doy por satisfecho.





Morgan volvían al festival después del buen sabor de boca que dejaron hace tres años, ya definitivamente asentados como una de las bandas más importantes a nivel nacional. Han cambiado de bajista y les acompaña un solvente multiinstrumentista, pero su propuesta no ha cambiado demasiado, es cierto que se han arriesgado un poco con su último disco, pero en directo siguen ofreciendo su faceta más emocional. Nina está muy a gusto y eso se nota, incluso se atrevió a salir del parapeto de su teclado para cantar algunos temas en el centro del escenario. Hopeless prayer, River, Goodbye, Sargento de hierro, una gran versión del Bad little doggie de Gov´t Mule, una preciosa Home y un bonito final con Marry you destacaron entre su repertorio.



Del concierto de The Offspring no tengo mucho que decir, nunca me han hecho gracia. Por lo que pude ver ofrecieron justo lo que el público quería, un concierto de grandes éxitos como Come out and play, Pretty fly (for a white guy) o Self steem con buen sonido y mucha aceptación.

Uno de los atractivos del festival es esa carpa mágica donde las propuestas más garageras encandilan al personal. El Jueves pude ver un ratito a toda una leyenda en el Trashville, Micky y los colosos del ritmo. Buena actitud y mucha presencia escénica de un veterano que disfruta tocando Rock n´ Roll, lástima de la poca visibilidad en la carpa, no hubiera costado nada levantar un poco el escenario.

Fu Manchu dieron un concierto potente y monolítico. Doom y pinceladas Stoner, con muy buen sonido y mucha aceptación entre el público. Hell on wheels, Evil eye, una gran versión de Godzilla de Blue Öyster Cult o Mongoose hicieron disfrutar al personal y nos dejaron muy cansados, así que optamos por saltarnos a los insufribles Toy Dolls y nos fuimos a dormir.





La jornada del Viernes comenzó con un sol de justicia y casi 40º, por lo que los que aguantaron delante del escenario de la Virgen Blanca pueden ser considerados como héroes. Alexis Evans interpretó su pulcro repertorio Rockabilly con aires Soul, y sonó muy bien, pero ante el terrible calor y un sol de justicia se hace difícil hacer cualquier tipo de valoración.

Surfbort nos recibieron con su Punk inofensivo y ramplón, eso sí, estuvieron simpáticos y comunicativos con el público, pero no son para mí. 

Se nos presentaba una difícil dicotomía, ir a ver a una leyenda, guitarrista y compositor de una de nuestras bandas favoritas, o ir a ver a una debutante en nuestros escenarios con un gran disco bajo el brazo. Decidimos optar por la segunda opción, y después de ver su concierto creo que acertamos plenamente. Adia Victoria nos regaló un gran concierto, y demostró que tiene carisma y personalidad, además acompañada de una banda muy solvente en la que destacó especialmente el guitarrista Mason Hickman. Lo suyo es Blues, es Rock, es Pop, con una gran personalidad y una puesta en escena muy teatral y expresiva. Comenzó con Far from Dixie y Magnolia blues, continuó con Head rot, My oh my, Whole world knows, Troubled mind, Different kind of love, y siguió con una versión de You was born to die de Blind Willie McTell y otra de Parchman farm de Mose Allison. Con todo el público rendido a su talento acabó a lo grande con Take it easy, Dead eyes y ese temazo llamado Ain´t killed me yet. Uno de los mejores conciertos del festival y la sensación de que esta mujer puede llegar muy lejos.




Lo poco que pude ver de Jerry Cantrell sonó muy bien, buena banda, vocalista solvente, sólo pude escuchar Would?, y Rooster, y me pareció terriblemente injusto que un artista de su calibre no pueda con la sombra alargada de su pasado.

Tenía muchas ganas de volver a ver a Drive by Truckers. Es una banda que me encanta y en la que conviven diferentes compositores, en el pasado Jason Isbell, en la actualidad Mike Cooley y Patterson Hood. Después de una época un poco confusa en la que sus discos habían bajado un poco el nivel, han vuelto a enlazar buenos trabajos discográficos, que defienden en directo con algunas incursiones en su glorioso pasado. Además, teniendo en cuenta que tocaban en un festival a plena tarde y con el sol de cara, otra vez, como en 2005; me pareció bien que buscasen un repertorio rockero y directo, creo que el repertorio sería diferente si pudiéramos verlos en una sala con su propio show. Lo peor de su concierto fue que los primeros 20 o 25 minutos sonaron mal, embarullados y con un sonido muy bajo, hasta que de repente se quedaron totalmente sin sonido y fue a partir de que se lo arreglaran cuando pudimos disfrutar de verdad, con el sonido que ellos y nosotros merecíamos. De su repertorio más clásico tocaron Self destructive zones, 3 Dimes down, Dead, drunk and naked, Let there be rock, Marry me o Angels and fuselage. Los temas de su último disco Welcome to club XIII encajaron bien en el repertorio y nos dan esperanzas de cara al futuro de la banda.



Soy un fan incondicional de los Afghan Whigs, y de todo lo que hace Greg Dulli, así que me hizo mucha ilusión verles en el escenario principal en horario de cabezas de cartel. Pude colocarme en las primeras filas, y allí, rodeado de gente que se conocía los temas tanto como yo, disfruté como un crío. Acompañado por John Curley al bajo, todo presencia, y con la incorporación del gran Christopher Thorn, el que fuera guitarrista de Blind Melon, Dulli se mostró en modo jefazo, controlando a la banda con la mirada y ofreciendo un concierto que fue todo un muro de sonido, la intensidad estuvo altísima todo el rato, quizás solo se calmó un poco cuando tocaron Algiers. En el escenario principal tenían la imagen de Mark Lanegan a su izquierda, y parecía que les estaba vigilando en todo momento, por supuesto se acordaron de su amigo y le rindieron homenaje tocando Metamphetamine blues. Matamoros, Demon in profile, Oriole, My enemy, Debonair, un repertorio poderoso con incursiones en su próximo disco, que se publica en Septiembre, How do you burn?, como I,ll make you see God. Uno de los grandes conciertos del festival que nos dejó con muchas ganas de verles en una sala, esperemos poder hacerlo en Noviembre.




No pudimos entrar al Trashville para ver a La Perra Blanco, estaba todo abarrotado, pero me contaron que estuvo espectacular, nos desquitaremos en el Sintonizza de Santa Coloma de Gramenet.

Social Distortion saltaron al escenario principal con esa actitud chulesca que Mike Ness y los suyos llevan por bandera. Sonaron muy bien y nos descargaron casi todos sus clásicos en un concierto sólido como una roca. Bye bye baby, Sick boys, Prison bound, Don´t drag me down, Dear lover, Story of my life, un repertorio matador con versiones como Wicked game de Chris Isaak o el Ring of fire de Johnny Cash que utilizaron para acabar.



A estas alturas de la noche estábamos bastante cansados, pero no podíamos irnos sin ver el concierto de los incombustibles Ilegales. La banda está en muy buena forma y por Jorge parece que no pasen los años. El repertorio incluyó todos sus clásicos, jugando con la incorrección de lo políticamente correcto, como siempre. El único punto negativo estuvo en el sonido, que estuvo un poco bajo. Que placer poder verles en 2022.




El Sábado entramos al recinto a tiempo para ver a Dewolff, los holandeses siempre ofrecen buenos shows con ese retro Rock setentero resultón y con una simpatía desbordante, se enfrentaron al sol y al calor con buenas canciones y siempre buscando la interacción con el público. Live like you, Sugar Moon, Made it to 27, Tired of loving you, Treasure city moonchild y el final con Deceit & Woo y las bromas sobre los solos de batería. Buena forma de empezar la jornada.



Israel Nash volvía al festival unos años después de su primera visita, en esta ocasión en el escenario principal, y con un estatus diferente, su reputación, su carrera, y sus discos han alcanzado un punto de madurez que lo sitúan como un artista referencial en la escena del Rock americano. Su concierto fluyó con naturalidad, sin poses forzadas, un poco como en el concierto de Hiss Golden Messenger. Su mezcla de americana con sus devaneos psicodélicos es única y su concierto estuvo a la altura de lo esperado. Sonaron temas antiguos como Goodbye ghost o Baltimore, otros más nuevos como Dividing lines o Down in the country, y acabaron a lo grande con Rain plans.




Escuchar en 2022 a Emmylou Harris es como escuchar la voz de un ángel, su voz suena tan bien como hace 50 años y nos ofreció un concierto precioso. Para los más fiesteros demasiado Country y suave, pero para la gente con sensibilidad un auténtico regalo. Acompañada de una banda solvente repasó su pasado al lado de Gram Parsons con Ooh Las Vegas, The Flying Burrito Brothers con Wheels o Mark Knopfler con All the roadrunning en un concierto para recordar.



Patti Smith venía como gran cabeza de cartel de esta edición, y como ya hace unos años de la última vez que la vi, no las tenía todas conmigo sobre como iba a estar de forma. Las dudas se disiparon rápido, su presencia escénica sigue siendo magnética, su banda es magnífica con su hijo Jackson y Lenny Kaye comandando la nave, y el repertorio matador. Redondo beach, Grateful, The Wicked Messenger y una sublime One too many mornings de Dylan, Dancing barefoot, le dedicó a Allen Ginsberg su poema Footnote to howl, Don´t say nothing, Free money, Beneath the Southern cross, Helter skelter e I wanna be your dog para el lucimiento de la banda, Nine dedicada a Jack Sparrow/Johnny Depp y una parte final de infarto con la emoción a flor de piel, Because the night, Pissing in a river, un Gloria coreado por todo el público y el mejor de los finales con People have the power con Emmylou Harris en los coros y la sensación de haber asistido a uno de los grandes conciertos de la historia del festival.




Black Mountain volvieron a defraudarme en Azkena, me gustan sus discos, pero en directo son mortalmente aburridos y un sonido aberrante y excesivamente alto acabó echándome de allí.

Casi no pude ver a Robyn Hitchcock, pero por lo poco que pude disfrutar debió de estar muy bien, hasta Lenny Kaye se subió al escenario con él.

Suzi Quatro ocupó todo el escenario principal con su gran grupo, sus coristas y su sección de vientos, pero no consiguió hacerme entrar en su nostálgica propuesta.

Con cierto escepticismo me enfrentaba al concierto de Daniel Romano´s Outfit. El canadiense es tan ecléctico que puede hacer conciertos diametralmente opuestos, sonar Country, sonar a Dylan o sonar como una banda de Power Pop, y en esta última faceta es como lo disfrutamos en Azkena. Pero no estaba preparado para el vendaval que nos iba a ofrecer Daniel, el concierto fue un auténtico Tour de force en el que una banda engrasadísima enlazaba los temas sin descanso, a la manera ramoniana, sin darnos un respiro y tocándolos a una velocidad endiablada. Actitud y ganas de atraparte en su propuesta, así nos rindió una banda que estuvo colosal en uno de los highlights del festival. No sé que decir del repertorio, todo fue tan uniforme que no resaltaría nada por encima, quizás si acaso esa mezcla espectacular de Strange faces con el Loving cup stoniano. Mención especial para una Julianna Riolino que estuvo espectacular a la voz, con la guitarra y con sus contagiosos bailes.




Me supo mal perderme los primeros minutos de Michael Monroe, pero el espectáculo de Daniel Romano me atrapó hasta el final. Aún así, pude disfrutar de casi todo el concierto del finlandés, y volver a constatar que es un frontman increíble y que lleva una pedazo de banda a la altura de su leyenda, liderada por los incombustibles Sami Yaffa al bajo y Steve Conte a la guitarra. El repertorio fue una exaltación del Rock n´ Roll, One man gang, Last train to Tokio, Nothin´s allright y Hammersmith palais de Demolition 23, Murder the summer of love, Trick of the wrist, Soul surrender, Man with no eyes, Ballad of the Lower east side, Not fakin´it, Dead, jail or Rock n´ Roll, la versión de Up around the bend de la Creedence y tres temas de Hanoi Rocks, Motorvatin´, Malibu beach nihgtmare y Oriental beat. La mejor manera posible de cerrar una gran edición del Azkena.




En esta edición han mejorado mucho ciertos aspectos del festival, como accesos, servicios, lavabos, pero otros aspectos no me han gustado tanto, el aumento de precios en las barras, y el sistema de pago con pulsera que ha sido confuso y turbio, con muchos problemas para poder recuperar el dinero metido en las pulseras, y muchas quejas de la gente que se había sentido estafada. A mí mismo me dijeron cuando fui a las casetas para que me devolvieran el dinero sobrante, que una parte la tenía que pedir por internet a través de la plataforma Howler, y después de hacer la petición me la denegaron aduciendo que cuando se cargaba la tarjeta  parte del dinero eran "créditos virtuales", ¿ Dónde coño ponía eso?. Yo no he visto ninguna alusión a esos supuestos créditos virtuales antes de hacer mi reclamación. En fin una pena tener que resignarme a perder mi dinero. Espero que el Azkena no vuelva a trabajar con los estafadores de Howler.

Mr. Sheep

Más info en la web del festival




domingo, 12 de junio de 2022

AZKENA ROCK FESTIVAL 2022


Parecía que ya no podríamos volver a decir esto, pero...¡nos vamos al Azkena!
Por fin, después de dos años de sequía, ya sabéis todos por qué, nuestro festival favorito se celebrará nuevamente el próximo fin de semana. Además, este año vuelve a tener tres días y un cartel más que apetecible: Dirty Honey, Drive-By Truckers, Afghan Whigs, Suzi Quatro, Emmylou Harris o Michael Monroe estarán sobre sus escenarios y nos ofrecerán su maravillosa música. La única pega es la de los solapes, alguno de ellos especialmente sangrante, como el del viernes con Jerry Cantrell y Adia Victoria. Será difícil elegir.
Pues nada, ya os contaremos cómo ha ido todo. ¡A Vitoria!

viernes, 3 de junio de 2022

THE STEEPWATER BAND. LA TEXTIL. 02/06/22


Casi tres horas de concierto, creo que hacía mucho tiempo que no vivía una noche así. Fue duro acostarse más allá de la una de la madrugada y robarle tiempo al sueño, pero valió la pena. The Steepwater Band, una de las bandas más asiduas de nuestros escenarios lo han demostrado más que nunca, tocando en Barcelona por segunda vez en nueve días. La primera ofrecieron un gran concierto en la sala Wolf, y esta segunda actuación venía anunciada como noche especial para festejar los catorce años de Rocksound (que aunque ya no exista físicamente siempre habitará en nuestros corazones rockeros). De hecho, en un principio sólo se promocionó como concierto especial sin decir el nombre de la banda que actuaría y ya se vendió la mitad del aforo, demostrándose la confianza que tenemos en los responsables de Rocksound, faltaría más.
La palabra especial nos hacía pensar a muchos que quizá el repertorio estaría basado en algún disco mítico, como aquella vez que los Steepwater repasaron el Get yer ya-ya's out! de los Stones en una noche gloriosa. Finalmente no fue así, y nos encontramos con un concierto convencional de los de Chicago, con un setlist distinto al de Wolf, pero con alguna coincidencia.

The Steepwater Band es una banda de corte clásico y eminentemente de guitarras, con los brutales Jeff Massey y Eric Saylors luciéndose durante esas tres horas, muy bien respaldados por unos pétreos Joe Winters a la batería y Joe Bishop al bajo. Arrancaron ya con un trío de ases de su solvente discografía, como son Remember the taker, Turn of the wheel y Revelation sunday, y muy pronto llegó la primera versión de la noche. ¿Un poco de Blues? Pues Big Bill Broonzy y su Key to the highway es una buena opción. ¿Recuerdo a Tom Petty? Pues venga, una sorprendente Dreams of flying de Mudcrutch no está nada mal. Entre medio, más temas propios, como High and humble, Come on down o Broken spirit Blues, entre otros. ¿Y para acabar? Pues una estratosférica Knockin' on heaven's door de Dylan para dejarnos con la boca abierta ante la exhibición guitarrística de los dos hachas. El bis no podía fallar, y tras Indiana line, cayó un Honky tonk women en el que homenajearon a Charlie Watts en el día del primer cumpleaños que no celebraba el añorado batería, acabando con World keeps moving on, tema que cerraba su disco Grace and melody. ¿Fin del concierto? Ni hablar, aún quedaba un segundo bis con una bala en la recámara, nada menos que ese enorme Cortez the killer, que Neil Young escribiera en su día con cariño hacia el conquistador español.

¿Fue mejor este concierto que el de nueve días atrás? Bueno, los que hayáis estado en los dos podéis sacar vuestras propias conclusiones. Yo por mi parte me quedo con los dos, para qué elegir.
Y sí, luego nos tocó correr para poder coger el transporte público y dormimos menos que otras noches, pero como decía al principio valió la pena, de verdad.

Gracias una vez más a la gente de Rocksound por seguir ofreciendo noches copmo estas pese a no tener un lugar físico como antes. Seguid así.

Mr. Wolf

Más info en la web del grupo
 

 

miércoles, 1 de junio de 2022

DISCOS. MOTOSIERRAS. NENE DE BARNA

 



El formato EP en vinilo les gusta mucho a los Motosierras, y está claro que saben sacarle partido. Han metido seis canciones en su último EP,  Nene de Barna, y además han conseguido darle un sentido de unidad muy logrado, teniendo en cuenta que incluyen temas en inglés, en castellano, temas propios y dos grandes versiones muy distintas entre sí. Mucho mérito tiene el trabajo de producción del guitarrista Mario Barbosa, que ha logrado una bomba Punk Rock verdaderamente potente y con muy buen sonido. Lo han grabado en El Altillo Music, el laboratorio de sonidos de Mario. El sello que ha publicado este pequeño gran disco es Snap Records, un sello que hace una labor maravillosa con las bandas underground que juguetean con el Punk, el Surf, el Rock n´Roll o el Garaje. Tienen un catálogo selecto y discos muy bonitos, miman sus productos y nos los ofrecen con todo el cariño del mundo. Hace tres años ya sacaron el anterior EP de Motosierras, también muy recomendable, con temazos como Esta noche, My megasplash (on your face), El Sótano y Rojo sobre rojo. En su nuevo disco, Nene de Barna, lo primero que llama la atención es la sobriedad de la portada, en blanco y negro, que nos muestra a los miembros de la banda en un fotomontaje de distintas fotos pequeñas que recuerda y homenajea a míticas portadas de los Beatles o Los Salvajes. Para la contraportada han utilizado una preciosa foto de la banda en blanco y negro hecha por el añorado Xavi Mercader.




El disco se abre con un puñetazo Punk acelerado, lujurioso y lascivo, llamado Heart & Sex. En La Playa de los surfers muertos se dan la mano el Punk y el Surf en una lograda y cachonda combinación. Morton y sus compañeros demuestran tener muy buen gusto al atacar el Maybe tomorrow de Mink DeVille en una versión rockera irresistible, con unos coros muy resultones, y muy sixties. Nene de Barna es desde hace unos cuantos años un punto de inflexión en los conciertos de Motosierras, se ha convertido en todo un himno del extrarradio barcelonés, donde reivindican con orgullo su origen colomense, y critican la impostura de grupos y periodistas barceloneses que miran con condescendencia e ignoran a las bandas de las ciudades vecinas. Es un tema muy simple, muy directo, muy de verdad. No lo hagas más es un trallazo Punk que sólo necesita un minuto para dejarte sin aliento. El disco se cierra con otro himno de rebelión colomense, Santa Coloma primer Reich, del grupo Punk Oi! Pisando Fuerte, en una gran versión llena de fuerza que nos lleva a la Santa Coloma salvaje de los ochenta. Es un disco de seis temas que no tiene desperdicio y que nos hace esperar un disco más largo en el futuro. Johnny a la batería, Mario Barbosa a la guitarra, Tony Metal al bajo y Morton a la voz y guitarra han grabado un artefacto adictivo. Tengo muchas ganas de volver a verlos en directo, y curiosidad por ver el trabajo de Xavi Morell a la guitarra, que ha reemplazado recientemente a Mario. Motosierras, 33 años y sumando.

Mr. Sheep




lunes, 30 de mayo de 2022

EDGAR BLUES TRIO + TYRONE VAUGHAN. TEATRE SAGARRA (STA. COLOMA DE GRAMENET). 28/05/22


Unos meses atrás hablaba sobre la Societat de Blues de Rubí y destacaba la gran labor que realizan. Los próximos 17, 18 y 19 de junio organizarán su festival de Blues de cada año, y por supuesto os animo a todos a ir. A todos los que no os encontréis en Vitoria esos días como un servidor, claro, que el Azkena tira mucho y ya tenemos ganas después de tres años de ausencia. Todo esto viene a colación porque también es de recibo el trabajo que hacen desde Santako in Blues, organizando este Festival de Blues de Santa Coloma que en 2022 ha llegado ya a su novena edición. ¡¡Y que sea por muchos años más!!
En el segundo día de esta edición había un doble cartel que no podía dejar pasar, con Edgar Blues Trio y Tyrone Vaughan, y desde mi privilegiada ubicación en la fila 2 disfruté enormemente, como os comento a continuación.


A Edgar García lo vi hace unos años en la sala Monasterio como integrante de la Demian Band, el grupo del rockero argentino Demian Domínguez, y abriendo también en solitario antes la noche, y recuerdo la grata impresión que me causó. Ahora ya con su propio combo pude verle con un completo concierto de Blues Rock en el que mostró su buen hacer a las seis cuerdas y su versatilidad estilística, con temas como Cold hands, divirtiéndonos con Jimmy say y ofreciendo espléndidas versiones, caso de Love in vain de Robert Johnson o de Whole lotta love de... ya sabéis quién, ¿no? De la mejor banda de la historia, claro. Además, a la salida se mostró de lo más amable con todo aquel que se le quiso acercar. Buen concierto y buen tipo.
 
No voy a engañar a nadie y reconoceré que conozco poco a Tyrone Vaughan. Sé que es el hijo de Jimmie Vaughan y el sobrino del gran y llorado Stevie Ray. También sé que es guitarrista de los Royal Southern Brotherhood, pero aparte de esto desconozco su carrera, y este hecho ayudó a llevarme una buena sorpresa. ¡Cómo toca este tío! Junto a su banda (creo que todos españoles) bordó versiones como la del Going down, de Freddie King, y tuvo su momento Jimi Hendrix con la bella Little wing y con Voodoo child (esta no me sorprendió que la tocara, quizá como homenaje a su tío). Ya con la gente reclamando de pie el bis, apareció junto a Edgar para destrozarnos con un pletórico Johnny B Goode que acabó por poner patas arribe el teatro, poniendo un perfecto punto y final a este Festival de Blues.


En mi opinión, una noche que superó todas las expectativas, con dos grandes músicos de Blues Rock que dieron lustre al gran trabajo de los organizadores. ¡Nos vemos para el décimo aniversario!

Mr. Wolf

Más info en la web de Edgar Blues Trio
Más info en la web de Tyrone Vaughan
 

 


domingo, 29 de mayo de 2022

ROBERT JON & THE WRECK. UPLOAD. 26/05/22


El otro día comentábamos el concierto de los Sheepdogs y los catalogábamos como una de las bandas más interesantes que existen actualmente. Pues bien, Robert Jon & The Wreck no les quedan a la zaga y se han labrado ya una discografía más que apetecible, además de ofrecer un directo explosivo que en Barcelona hemos podido degustar ya en unas cuantas ocasiones. Su clásico sonido setentero se podría encuadrar como Rock sureño y Hard Rock con pinceladas de Soul, por ahí van los tiros. Y a mí por lo menos me gustan mucho. Y ante la buena entrada que presentaba la sala Upload está claro que no soy el único al que ha seducido la música de estos californianos.
 
Recuerdo que las primeras ocasiones en que los vi en directo me impresionó aquel guitarrista zurdo que tocaba en la banda, Kristopher Butcher. Ahora ya hace años que fue sustituido por Henry James, y bien, lo de este chico es extraordinario. Fue sin duda el héroe de la noche con sus riffs y sus solos, ganándose el sueldo y también al respetable. Simplemente estuvo brutal.
Pero todo el grupo raya a gran nivel: el cantante Robert Jon Burrison es un tipo que impone sobre las tablas y se deja el alma en escena. El teclista Steve Maggiora y el batería Andrew Espantman, aparte de hacer más que bien su trabajo, son dos personajes de lo más simpático y el bajista Warren Murel, pese a parecer salido de un capítulo de Sensación de vivir también cumple con creces.
En cuanto al repertorio, pues un completo repaso a sus trabajos discográficos, desde On the run a ese impresionante Shine a light on me brother. Con recuerdo a Blame it on the whiskey o el imprescindible Cold night, tremendo tema que es innegociable. Tienen que tocarlo sí o sí. Y también Hey hey mama y Old friend, ideal para hacernos partícipes a los que estamos al otro lado como espectadores.

En definitiva, otra gran noche de Rock'n'Roll por parte de un grupo que no deja de pisar el acelerador y del que aún esperamos muchas alegrías. En estudio y en directo.

Mr. Wolf

Más info en la web del grupo
 

 

viernes, 27 de mayo de 2022

JAMES VIECO BAND + THE SHEEPDOGS. WOLF. 22/05/22


Sigue la refrescante, y necesaria después de todo lo vivido, oleada de conciertos, en esta ocasión con unos viejos conocidos, como son los canadienses The Sheepdogs. Una de las bandas actuales que más me gustan, fiables con sus trabajos discográficos y un seguro en sus actuaciones en directo. Y debo decir que, siendo esta la sexta vez que los veía sobre un escenario, ha sido probablemente en la que más me han gustado, y eso es mucho decir.
 
Abría la noche otro conocido de la casa, como es el señor James Vieco y su banda, con un corto set que fue de menos a más, y que tuvo que cortar cuando mejor estaba. Ya se sabe, cuando te toca hacer de telonero es lo que hay. Pese a ello, pasamos un buen rato y evidentemente no faltó su versión del Searching with my good eye closed de los inmortales Soundgarden
Poco más tarde aparecían sobre el escenario de Wolf Ewan Currie y los suyos, sorprendidos por el telón que les impidió lucir sus llamativas chaquetas de inicio de concierto. Pero ellos a lo suyo, a descargarnos en la cara esas fantásticas canciones que pueblan su recomendable discografía, con sus hermosas melodías, sus guitarras dobladas o incluso la inclusión de un instrumento tan poco rockero como el trombón. Un concierto largo que seguramente estará en la lista de los mejores del año, con temas irresistibles como Rock'n'Roll (ain't no simple thing), Southern dreaming, Downtown, I'm gonna be myself o ese I don't know coreado por todos los asistentes. Con un repertorio así el triunfo está asegurado.
Como siempre, música setentera con imagen setentera, con mención especial para el bajista Ryan Gullen, que es un verdadero viaje en el tiempo. Bueno, esa es la imagen de todos menos de Ewan Currie, que llevaba unos ajustados pantalones a punto de estallar y una camiseta que perfectamente podría haber comprado en Zara el día antes. Tipos curiosos todos ellos.

Parece que empezamos a salir del agujero, las cosas se van normalizando y las giras están volviendo. Que así siga, por favor, y podamos disfrutar de muchas más noches como la que nos brindaron los Sheepdogs.

Mr. Wolf
 
Más info en la web de Sheepdogs
 

 

lunes, 23 de mayo de 2022

WOLFMOTHER. RAZZMATAZZ. 21/05/22


Si hay en el mundo una banda cuya aparición fue sorpresiva esa es Wolfmother. Su primer y homónimo trabajo discográfico fue como un ciclón en 2005. Su Hard Rock sonaba potente, fresco y quizá algo zeppeliniano, convirtiéndose en el grupo del momento y la gran esperanza del Rock'n'Roll de aquellos días. Luego publicaron Cosmic Egg, otro gran trabajo, pero el factor sorpresa había desaparecido, y desde entonces ha habido más discos y siguen siendo una gran banda, pero los australianos se han quedado un poco como lo que podía haber sido y no fue. Algo de culpa la puede haber tenido su líder, el cantante, guitarrista y compositor Andrew Stockdale, con los numerosos cambios de formación y (según se comenta) un ego que no le cabe en el cuerpo. Y viendo que en esta gira la mayoría de temas que tocan son de aquel primer disco queda claro que, aunque la calidad se mantiene, no han vuelto a grabar otra obra de similar calibre.

Llevaba mucho tiempo sin visitar la sala grande de Razzmatazz y me hizo especial ilusión volver a pisar el lugar donde he tenido oportunidad de ver tantos conciertos (algunos de ellos memorables) a lo largo de más de tres décadas. Además, había muy buena entrada, así que la cosa prometía.
Abría boca un trío de Terrassa que yo desconocía, los Wicked Dogs, y la verdad es que me gustaron mucho. Según dicen ellos son más duros que una roca de La Mola. Con esto queda todo dicho y por supuesto les seguiremos la pista.

Stockdale y sus dos muchachos arrancaron con una de sus perlas, Dimension, para seguir con una canción de Cosmic Egg que a mí particularmente me encanta, New Moon rising. Y ya a la tercera, la locura con Woman y la sala viniéndose abajo. Y es que realmente había un público muy fiel y entregado que no se cortó a la hora de corear las canciones. Como decíamos antes, hasta diez del disco Wolfmother (entre ellas la maravillosa Vagabond, otra que también me encanta), y el resto muy repartidas entre su discografía. De entre lo menos clásico, para mi gusto Rock'n'Roll survivor fue de lo mejor, y si de clásicos hablamos qué mejor que finalizar antes del bis con el inconfundible riff de Joker & the thief para noquear nuevamente a la audiencia. Ya en ese bis, Rock out y Love train y fin de la noche.

Hacía mucho tiempo de mi última vez en directo con esta banda, y además, en aquella ocasión fue en aquella amorfa carpa que se llamaba Espacio Movistar. Realmente, en una sala pude disfrutar mucho mejor de Wolfmother, la banda que pudo ser y no fue, pero que sigue siendo una excelente banda.

Mr. Wolf

Más info en la web del grupo
 

 
 
 

LIPSTICK + MESCALEROS. BÓVEDA. 20/05/22


 

Apenas seis meses desde la última vez que vimos a Lipstick, en aquella ocasión abrían para Slavedown. Y aquel concierto fue muy especial porque significó el retorno a los bolos rockeros con una cierta normalidad. Afortunadamente en estos seis meses las cosas han ido volviendo a su cauce y actualmente vivimos un momento de boom en cuanto a oferta de conciertos. Puede que por eso la sala Bóveda no estuviera llena, aunque tampoco estuvo muy mal de aforo. Y la ocasión merecía un llenazo, primero porque abrían los Mescaleros, y porque Lipstick presentaban su estupendo nuevo disco, Inner city.

En 2022 que bandas como ellos aguanten en activo y mantengan la ilusión por su música es todo un regalo. Y además es que han publicado un gran disco, que suena como un cañón con la estupenda producción de Sue Gere, que siempre consigue hacer magia en su estudio Hybrid recordings.

Abrieron los Mescaleros con energía y con muchas ganas de rockear duro. Su último disco No fear, no limits aún está calentito y Amadeo y sus compañeros defienden sus canciones con orgullo. Dreams, Invincible, Away, So many clouds, la estupenda The dark side of my soul, Wiser y The feeling son temas con vocación de clásicos y conviven en su repertorio con los más antiguos como Portrait, Right now, Sick and thick, Fire o Freedom for all. Hard Rock old school con una banda en forma que siempre garantiza un buen concierto.



Sugar Kane, Dave Escalona, David Lipstick y Frank Castillo saltaron al escenario sabiendo que jugaban en casa y que buena parte del público les tiene un cariño especial. Son unos tozudos y continúan con sus temas coreables, festivos y con su vena más Punk por bandera. Hubo algún momento de confusión en el sonido, pero en general estuvo más que correcto. Nos presentaron en profundidad Inner city, abriendo con Wild life in the city, siguieron con See you in Neverland, temas clásicos como Voices, Strong, Cocaine cowboys, vuelta al nuevo disco con Roller coaster, Writing on the glass, Chasing the Sun y un coreadísimo Homeless. Vuelta a sus clásicos con I´m a gun y Reaction y uno de mis temas favoritos del Inner city, How could I, y para acabar I wanna believe. Caras de satisfacción en los miembros de la banda y entre el público en una gran noche de Rock n´Roll.



Mr. Sheep

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lunes, 16 de mayo de 2022

LARKIN POE. APOLO. 14/05/22


Mayo
está siendo un mes antológico en lo que a conciertos se refiere. Después de la terrible sequía pandémica resulta una gozada poder ver a tantas bandas, incluso nos encontramos con tener que elegir entre unas u otras. Miguel Ríos, Sami Yaffa, Ghost, Al Dual, Nick Waterhouse, Brian Fallon... Alguno de estos conciertos no hemos tenido ni tan siquiera tiempo para comentarlo. ¡No damos abasto! Evidentemente, mucho mejor como está la situación ahora, y además agarrémonos que vienen curvas.
Al de Larkin Poe le tenía muchas ganas, aparte de por la evidente calidad de la banda por llevar dos años y medio con la entrada en mi poder y encima viendo como el concierto se iba posponiendo una vez y otra. Hasta ahora que por fin hemos podido ver a las talentosas hermanas Lovell sobre el escenario de Apolo. ¡Aleluya!
 
Como telonero actuaba el norirlandés Ryan McMullan, únicamente con su voz y guitarra, además de un teclista, que hizo un bonito set y se mostró como un tipo simpático. Cumplió su cometido con creces.
Claro que después aparecían sobre las tablas Larkin Poe para ofrecer un concierto sensacional y nos olvidamos de todo lo demás. Rebecca a la voz y guitarra y Megan a la slide guitar, junto a la sección rítmica formada por Tarka Layman al bajo y Kevin McGowan a la batería dieron toda una lección de música de raíces norteamericana. Estas chicas van sobradas de clase, talento y carisma. Menuda colección de temas, desde el inicial She's a self made man a la versión de Robert Johnson en el bis, Come on in my kitchen. Una de las versiones que hubo, porque también bordaron Preachin' Blues de Son House o el tradicional John the revelator, por ejemplo. Y si hablamos de canciones propias, pues qué podemos decir de Trouble in mind, con exhibición vocal de Rebecca. O Beach blonde bottle Blues. O la nueva Bad spell. En fin, un no parar de gemas sonoras por parte de una banda sólida y brillante.
Y es que si se conoce a las Lovell como a las hermanas pequeñas de Allman Brothers está claro que es porque tienen algo especial. Si revisáis su discografía lo podréis comprobar: lo tienen.

Mr. Wolf

Más info en la web del grupo
 

 

sábado, 14 de mayo de 2022

BRIAN FALLON & THE HOWLING WEATHER+JESSE MALIN+CHRIS FARREN. APOLO. 12/05/22

 



Tenía la entrada para este concierto desde Septiembre de 2019. Han pasado muchas cosas desde entonces, una pandemia y varias ocasiones en que el concierto había sido aplazado. Una ocasión única para ver juntos a dos tipos muy talentosos, que tienen una forma muy personal de contar historias en forma de canción.



A Jesse Malin pudimos disfrutarle hace poco con su banda en Badalona, en un concierto maravilloso. El pasado Jueves apenas pudo contar con media hora para demostrar su clase. Comenzó a las 19:15 horas y solo había unas 50 personas, pero a él le dio igual. Acompañado por su guitarrista y ocasional pianista Derek Cruz, nos hipnotizó con esas canciones que son como pequeñas películas y que tienen una gran capacidad para emocionar. Hotel Columbia abrió el fuego, con un sonido atropellado que mejoró a partir de la siguiente canción. Bromas sobre lo temprano del horario y mucha complicidad con el público. Revelations nos tocó la fibra y su particular versión del If I should fall from grace with God de los Pogues, nos puso a bailar. Por supuesto se acordó de su compañero en D Generation y amigo Howie Pyro, que falleció hace unos días. Room 13, Turn up the maines con bromas y comentarios sobre las camisetas "cool" del público. Se fijó y ensalzó el buen gusto de Mr. Wolf que llevaba su camiseta de Lemmy. El Pop cadencioso y bailable de She don´t love me now nos llevó a Broken radio, una de mis canciones favoritas, y terminó con Meet me at the end of the world, dejando un gran sabor de boca y muchas ganas de más.



Después le tocaba el turno al turno a Chris Farren, y la verdad, mucho ruido y pocas nueces. Muchos pedales, sonidos pregrabados y guitarrazos, pero pocas canciones destacables. Si acaso sólo salvaría de la quema Death don´t wait. La verdad es que creo que no pegaba mucho en el cartel entre dos tipos del talento de Jesse Malin y Brian Fallon. Muchos de los presentes hubiéramos preferido un set más largo de sus compañeros de cartel.



El concierto de Brian Fallon comenzó un tanto titubeante. El de New Jersey estaba un poco rígido, pero se fue soltando a medida que el sonido se asentó y pudo comprobar el nivel de fanatismo del público. Mucha gente coreando las letras de sus canciones y mostrándole tanto calor y cariño como en su anterior visita a la sala Apolo al frente de los Gaslight Anthem. Me sorprendió que no hubiera un lleno, aunque sí que hubo una buena entrada, y el público se rindió a su talento y a esas románticas y cercanas letras. Hard fellings, Lonely for you only, Watson, Come wander with me, una celebradísima Painkillers, Nobody wins, If your prayers don´t get to heaven, My name is the night. Muchas bromas con el público acerca de la supuesta vida glamurosa de los músicos en las giras, que se puede resumir en desagradables olores corporales en el bus y visionar series de madrugada. Sleepwalkers sonó a gloria y Open all night nos fue acercando a una parte final de lujo con una comunión perfecta entre los músicos y el público. Vincent, Long drives, You have stolen my heart, Rosemary, A wonderful life, Etta James y Smoke. Un gran concierto y la demostración de que Brian Fallon  puede cautivarnos tanto con sus propuestas más cañeras con Gaslight Anthem, oscuras con Horrible Crowes y melódicas en sus discos en solitario. Ya estamos deseando volver a verle. A ver si se confirman los rumores y le vemos en invierno en Barcelona en la gira de retorno de los Gaslight Anthem.


Mr. Sheep

Más info en la web de Jesse Malin
Más info en la web de Brian Fallon 






lunes, 9 de mayo de 2022

SAMI YAFFA. SIDECAR. 06/05/22

 

Sami Yaffa pertenece a ese selecto grupo de músicos a los que les tenemos un cariño especial, no solo porque haya formado parte de algunas de nuestras bandas favoritas como Hanoi Rocks, New York Dolls, Demolition 23, en la banda de Michael Monroe o Joan Jett, también en proyectos más personales como Mad Juana, y tantos otros. Le tenemos mucho cariño porque es un tipo real y cercano que siempre transmite buen rollo, y es capaz de contagiarlo a los demás. La publicación el año pasado de su disco The Innermoust journey to your outermoust mind supuso toda una sorpresa, por lo inesperado de verle publicar un disco a su nombre, y por su calidad. Es un gran disco en el que nos sorprende con su voz y su Rock n' Roll directo con guiños a los Clash en sus momentos más Reggae.

Cuando se anunció su gira para presentarlo algunos saltamos de alegría. Una gira con banda en locales de pequeño aforo donde poder disfrutar en toda su dimensión lo que es un concierto rockero en un club.

Los Deathlines cumplieron con creces como perfectos teloneros con su personal mezcla de Punk y Metal cargada de buenos estribillos. Buena banda a la que tendremos que seguir la pista.

La sala Sidecar es muy pequeña y eso a veces puede resultar un poco incómodo si se llena el local, pero para el tipo de concierto que ofreció el finlandés resultó de lo más adecuado. Además el público era muy fan y se entregó desde el minuto uno. Sami apareció con traje, muy elegante, por supuesto con un bonito sombrero, le acompañaron sus colegas Linde a la guitarra, Burton a los teclados y Janne Haavisto a la batería. Se mostraron como una banda sólida y dejaron que el atronador bajo de su líder tomara el mando de los temas.

Tocaron entero el disco que venían a presentar. Armaggedon together con su potente riff  nos llevó al Punk de Selling me shit, con su momento Reggae incluido. En Fortunate one nos dimos cuenta que el sonido, especialmente el de la guitarra no era todo lo bueno que debería ser. En Rotten roots se ponen bailables con ese Reggae que recuerda tanto a los Clash de Sandinista. A partir de aquí el sonido mejoró lo suficiente para disfrutar a tope con la entrega y simpatía de Sami. Germinator sonó como un cañón y Down at St. Joe´s nos demostró que también sabe hacer baladas con regusto Pop. I can´t stand it fue una de las más coreadas de la noche, volvieron al Reggae con You gimme fever, que dedicó a su esposa. El single The last time nos dejó un gran sabor de boca, con toda la sala coreando el estribillo. Look ahead es una de las canciones más extrañas y personales del disco, no desentonaría en el cancionero de Tom Waits. Cancel the end of the world nos bajó un poco las revoluciones y acabó la primera parte del concierto. En los bises la sala y la banda se volvieron locos con himnos rockeros del calibre de Temptation to exist de New York Dolls, I wanna be loved de los Heartbreakers, Lost in the city de Hanoi Rocks y Pills nuevamente de los New York Dolls. Todavía nos tenían preparada una sorpresa final. Sami invitó al gran Charly 90 a subir al escenario y nos regalaron una furiosa versión del I wanna be your dog de los Stooges



Gran concierto de un tipo genuino y auténtico, todo un currante del Rock N' Roll, al que ya hace muchos años convertimos en uno de los nuestros. 

Mr. Sheep

Más info en el Facebook del músico






jueves, 5 de mayo de 2022

MIGUEL RÍOS & THE BLACK BETTY TRIO. PALAU DE LA MÚSICA. 04/05/22


¿Sabéis cual fue el primer vinilo que compré en mi vida? El enorme Rock&Ríos, un disco que marcó una época y que marcó a toda una generación en este país. Cuarenta años después, aún no había visto nunca en directo a Miguel Ríos, y sinceramente no sé por qué, la verdad. Pero ahora, en 2022, he tenido la oportunidad de subsanar ese error y reconciliarme conmigo mismo y con aquel niño que compró (y escuchó hasta casi quemarlo) aquel disco.

Esta gira de Miguel junto a su banda de acompañamiento, The Black Betty Trio (pues será un trío pero si no conté mal son cuatro músicos) es en un formato íntimo y acústico, y un lugar tan bonito como el Palau es el ideal para llevarlo a cabo. Guitarras, steel guitars, mandolinas, violines, un piano... y sin batería a cargo de un grupo que realmente lo borda en directo. Suenan realmente bien y Miguel se enorgullece de tocar con ellos. De hecho, hubo espacio para el descanso del veterano cantante con las interpretaciones de un par de temas de los Black Betty. Especialmente interesante y divertido el cantado por el pianista Luis Prado, de título claro y directo: Estoy gordo. Por su parte, un Miguel relajado, locuaz, simpático y perfecto de voz demostró en todo momento que la veteranía es un grado frente a un público entregado de antemano.
Hola Ríos hello marcó el pistoletazo de salida, seguido del primer clásico de la noche con el que se vino abajo el Palau: Bienvenidos. Después, a lo largo de dos horas y media, un largo repaso a su carrera, con varias canciones de su último trabajo que no desentonaron en absoluto frente a las que la gente quería y demandaba. Así, Memphis-Granada, Por San Juan o Que salgan los clowns sonaron junto a joyas como Los viejos rockeros nunca mueren, esa preciosa Todo a pulmón, la emocionante El Blues del autobús, Año 2000, Rocanrol bumerang, El río o la imprescindible Santa Lucía. Como colofón, un Himno a la alegría cantado en catalán que descolocó un poco a todos los que se conocen la letra de memoria, claro.
Como decíamos antes, el público, veterano en su mayoría, se mostró entregado a su ídolo, y seguro que muchos ya lo habrán visto un buen puñado de veces. Por lo que a mí respecta, no sé si habrá más veces, pero la cuenta quedó saldada, y debo reconocer que, después de tantos años escuchando esas canciones, se me puso la piel de gallina en más de una ocasión. Salí del Palau muy feliz.
 
Como me imaginaba, Miguel Ríos sigue siendo grande, muy grande.

Mr. Wolf

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