Rubí, localidad del Vallès Occidental que cuenta con una (heroica) asociación llamada Societat de Bluesde Rubí, que incluso en estos tiempos aciagos que nos está tocando vivir se esfuerza y consigue que no pare la música en directo. Prueba de ello es este festival de Blues que se montan año tras año, con pandemias o sin ellas. Bravo por la Societat.
En esta ocasión, el encargado de cerrar el festival era Mike Sanchez, un músico británico afincado en Ávila y que es todo un personaje al que vale mucho la pena ver en directo. Porque, pese a llevar apenas ocho conciertos desde que empezó la pandemia y encontrarse oxidado como nos dijo, se mostró como una auténtica máquina en el escenario, sudoroso desde el minuto uno, nos entusiasmó y nos divirtió muchísimo.
Con Mike a la voz y al piano, sus compañeros de aventura eran Blas Picón a la batería y Javier Cortés al contrabajo. Y si vimos un gran concierto, no podíamos dejar de pensar en lo que podría haber sido si hubiera podido contar con saxo y guitarra, como en él suele ser habitual. Pues sencillamente habría sido la bomba.
Concierto plagado de clásicos y no tan clásicos de Rock'nRoll, Rhythm & Blues o Boogie Woogie. Con recuerdos a monstruos como Jimmy Reed, Fats Domino o Johnny Guitar Watson. Y venga temazos: Down the road apiece, Three months three weeks three days, Highway 60, Big boss man, Redhot mama, Hello Josephine... Además con la ayuda de una estrella invitada, el conocido Agustí Burriel, de los VelvetCandles y otros muchos proyectos, que puso su portentosa voz para, entre otras canciones, homenajear a Elvis con Don't be cruel y (Let me be your) Teddy bear. Mike nos habló de su familia allí presente (su mujer curiosamente ataviada con una camiseta de Nirvana) y le dedicó a su hijo Louie un tema, que no podía ser otro más que Louie Louie, obviamente.
Y por si todo esto fuera poco, nos reímos mucho con el simpatiquísimo Mike y sus historias. En un perfecto castellano nos habló de que ahora no toca en directo y sólo friega platos y cuida de su jardín, pero sus pimientos no salen como se espera. Concretamente son... una mierda, en palabras textuales.
En definitiva, un buen concierto, un bonito lugar, ¿qué más podemos decir? Pues que muchas gracias a la Societat de Bluesde Rubí por la labor que desempeñan. Desde aqui los animamos y apoyamos.
Como un oasis en el desierto. Así me parece que es poder ver hoy en día a una banda como los suecos TheBaboon Show. Esperemos que algún día cercano vuelva a ser habitual que las giras de grupos extranjeros pasen por nuestras tierras. Crucemos los dedos.
Fue un día tórrido, pero quizá la cercanía del mar hizo que se estuviera muy bien cuando el sol ya no pegaba fuerte, con lo que la verdad es que el ambiente fue muy agradable. Si a ello le sumamos la espléndida noche rockera que tuvimos nos queda una velada de nota. Eso sí, todos sentados, que es lo que toca actualmente.
The Capaces fueron los encargados de abrir fuego, igual que en la anterior gira de 2018 que recaló en Razzmatazz 2. Punk Rock sin respiro con el añadido de la gran voz de su simpática cantante Marta. Bien por ellos.
Y a la hora señalada, entraban The Baboon Show conuna intro de Judas Priest y AC/DC (¿dos de sus influencias? Posiblemente, algunos coros de los suecos recuerdan a Judas, y un tema como Hurray tiene un riff que es puro Malcolm Young) nos dio el toque de salida para que la banda atacara furiosamente con No afterglow, pero...un momemto. ¿Problemas de Hakan Sörle con su guitarra? Pues sí, no empezaron muy bien las cosas y hubo que parar cuando ni siquiera había empezado el concierto. Suerte que los técnicos hicieron bien su trabajo y rápidamente pudieron volver, esta vez de verdad, con No afterglow, primer himno de la noche. Porque esta banda tiene una buena colección de himnos, sobre todo en su último disco, Radio rebelde, posiblemente su mejor trabajo hasta la fecha. Y venga pildorazos, uno detrás de otro: You get what you get, Me myself and I, con el que ya no quedó nadie en su asiento, Tonight, Holiday, Same old story, con alegato por parte de Cecilia Boström en contra de la intolerancia que impera actualmente en el mundo, Again, y ya en el bisRadio rebelde o PunkRock harbour. ¡Uf! Esto es un concierto de Rock'nRoll, sin dar respiro.
El grupo, como siempre en escena, sólido como una roca y con una frontwoman espectacular, aunque es cierto que la situación actual le impide a Cecilia lanzarse sobre el público, e incluso en algún momento tiene que pedir calma. Y bueno, para el batería Niclas Svensson respeto absoluto con su camiseta del Bad Reputation de Thin Lizzy, una de las bandas de cabecera de la gente que hacemos este blog.
En definitiva, gran concierto que supo a gloria ante la escasez que nos toca padecer. A ver si se pueden ir animando las cosas.
Recuerdo muy bien la primera vez que escuché hablar de Salva Criado. Hará unos cuatro o cinco años. José Luis Lozano iba a dar un concierto muy especial en el Bar de Los Amigos, y me avisó de que vendría un cantautor con una sensibilidad muy especial. Lozano me conoce bien, y sabía que su invitado me iba a gustar. Aquel concierto fue muy emotivo, y contó con la presencia de muchos otros músicos. Pero yo me quedé prendado con las canciones y la forma tan pasional de interpretarlas que tiene Salva Criado. Desde aquel día siempre que he tenido oportunidad de disfrutarlo en directo no he perdido la ocasión.
Hace unos meses, Lozano me puso sobre aviso de que por fin Salva estaba grabando su primer disco en solitario. Ya había grabado antes con algunas bandas como El circo de las Mariposas, Matilda Blue o Gala Cortés, pero después de mucho trabajo y de picar mucha piedra iba a sacar adelante su propuesta más personal. Yo conocía algunas de las canciones que figuran en el disco en sus versiones más desnudas y acústicas, después de escucharlas en directo en algunos locales. Y la verdad es que me gustaban mucho, pero no me esperaba el salto cualitativo que iban a dar al grabarlas en un estudio. No hay nada de más en el disco, todo está en su sitio. También aparecen temas acústicos, pero las baterías, los bajos, algún adorno de trompeta, las cuidadísimas harmonías vocales, y las guitarras de Salva están de diez. Mikel Bassquez ha hecho un gran trabajo con la producción del disco. También hay que destacar las mezclas de Sel Lee y la masterización de Ángel Medina. Estéticamente es un trabajo muy cuidado, con las fotografías de Patricia Atzur y un tacto en el CD que se asemeja un poco al terciopelo que da nombre al disco.
Terciopelo está repleto de guiños y giros estilísticos que lo acercan al universo sonoro de artistas como Jeff Buckley, Nick Drake, Antonio Vega, Bill Fay, y hasta Isaac Gracie. Casi nada, no están nada mal como referentes. Pero la personalidad de Salva sale airosa y demuestra que está por encima de cualquier influencia.
El disco comienza con una canción de ritmo trotón, con unos bonitos coros y unas guitarras eléctricas luminosas, Llega un barco de cartón. En Tú sí pasamos del Blues al Gospel, con un crescendo final arrebatador y un canto a los valientes que se atreven a hacer cosas y se elevan por encima de los mediocres que sólo saben criticar. Llega la calma con Seamos realistas, un tema intimista que apuesta por sentirse artista, y sobre el que planean Antonio Vega y Jeff Buckley. Toca descansar nos llena de luz y nos predispone para una auténtica joya. Toca despertar es un temazo que comienza y acaba con un susurro, que a mí me evoca a Nick Drake y que contiene una crítica al imperio del dinero, con un punto de desilusión, pero que se eleva gracias a la perseverancia del creador para una parte final esperanzada. Un pie tras otro pie contiene un estribillo inmejorable y debería aparecer como single, según mi modesta opinión, el crescendo final me evoca al de So real de Jeff Buckley. Gigantes es un tema muy sutil, como su arreglo de trompeta, y los fantasmas de Bill Fay y Nick Drake se me van apareciendo mientras la escucho. No hay opción es una preciosa balada que juega con los silencios mientras nos habla de desamor. La luminosidad vuelve con Cuando menos te lo esperes, una guitarra atmosférica y unos coros muy trabajados que nos cuentan como abrir la puerta a un nuevo amor. Tu retuerzo es otro de los grandes temas del disco, un tema cargado de sensualidad en el que brillan una vez más los coros y ese silbido que se te queda grabado. Como guinda un lamento en forma de canción, Cruce decaminos, un gran tema que evoca al gran Antonio Vega y que cierra con elegancia un disco redondo.
He tenido la fortuna de disfrutar de la presentación del disco de forma íntima en el Yesterday de SantaColoma de Gramenet. Fue un concierto muy bonito en el que Patrica Atzur ayudó a los coros y se creó una atmósfera idónea para la música de Salva Criado. Pero me encantaría poder disfrutar algún día de un directo acompañado de una banda que haga justicia al sonido del disco. Terciopelo lo merece.
El festival Bloosers que se celebró el pasado Viernes, 25 de Junio en el Teatre Segarra de Santa Colomade Gramenet, fue no sólo un gran acontecimiento musical, el nivel de los tres grupos participantes estuvo de diez. También fue el inicio de una temporada estival de conciertos que esperemos que tenga continuidad, y sobre todo fue una celebración para todos los que hemos disfrutado en el Línea Uno a lo largo de más de 30 años. La transformación del local en Ateneu potenciará todavía más toda su labor como local de música en vivo, y todos los socios y colaboradores tendrán opinión en la gestión. Esperemos que en breve pueda reabrir el mítico Línea Uno.
He de agradecer a los organizadores que contaran conmigo como maestro de ceremonias. Para mí fue todo un honor, y además me lo pasé en grande disfrutando desde dentro de todos los conciertos.
Los Victrolas fueron los encargados de abrir el festival con su festivo Blues, lleno de Swing y pinceladas de Jazz. James Sedwick a la voz principal, guitarra y harmónica lidera un trío atómico, con Miguel Gistau a la guitarra y Oscar Tinoco al contrabajo. Se compenetran a la perfección y técnicamente son espectaculares. Presentaban su primer disco, Space swing, y lo repasaron en profundidad. Su single, Spending your money, fue toda una fiesta, bien acompañado por canciones como Younger man, My ex baby, No such thing, Happy man o Dreaming of you. Una inmejorable manera de comenzar el festival. Les seguiremos la pista, merecen la pena.
La Boutin Blues Band hacía su presentación oficial en casa, en Santako. Hasta ahora habíamos podido disfrutar de sus conciertos en acústico, pero quedó más que demostrado que en eléctrico suenan como un cañón, además se les veía disfrutar en el escenario y nos contagiaron su buen rollo convirtiendo el escenario en toda una fiesta de Blues Rock. Nacho a la batería, Joan Garrobé al bajo, Ferran Boutin a las guitarras y Cristina Robles a la voz, conquistaron al público a base de entrega y buenos temas. Comenzaron con el Dust my broom de Elmore James, y enseguida elevaron las revoluciones con Messin’ with the kid, y con el Rock n’ Roll hoochie koo de Rick Derringer, Whiskey, beer and wine de Buddy Guy nos llevó al Boogie machacón de Sharp dressed man de ZZ Top. Se pusieron algo serios con It hurts me too de Elmore James y Trouble no more de los Allman Brothers band. Con el Fire de Jimi Hendrix enlazado con un cañero Helter skelter, vimos claro que estaban triunfando por todo lo alto, y eso que Ferran sufrió un pequeño corte en un dedo que solucionó rápidamente, para disfrutar con el tema de Albert KingBorn under a bad sign y Going down de Fredie King. En el tema de MerleTravisSixteen tons contaron con la inestimable colaboración del gran Jose Luis Lozano, que en cuanto pisó el escenario se descalzó para emular a Cristina, que ya llevaba descalza un buen rato. Para la ocasión, Lozano adaptó de forma muy cachonda una parte de la letra, y nos hizo reír y disfrutar combinando su voz con la de Cristina en una actuación brillante. Acabaron con el clásico de MuddyWatersI got my mojo working, con Lozano en los coros y Valentín Wallace a la harmónica. Nos dejaron con ganas de más.
Cerró la velada un artista de primer nivel, Daniel Higiénico, que maravillosamente acompañado por Luis Arcos a la guitarra, nos sumergió en su particular universo de fantasía, con sus historias de antihéroes, personajes de cómic o perdedores borrachuzos. En ocasiones interpretando las canciones en un estilo un tanto Tom Waits, en otras asemejando un clown bizarro, y en todo momento evidenciando un control absoluto del escenario y del tempo del concierto. Basó su repertorio en su trabajo de 2017, Daniel Higiénico Blues experience. Interpretó también alguno de sus temas clásicos adaptados al formato dúo y con base bluesera. Bombas abrió un gran concierto, seguida de Capitalismo, Móntate unafiesta, la cañera La Humedad, Me duele el cuello, la cachonda Discontrol con un Daniel metido en el papel de un baboso borrachuzo discotequero. También hubo momentos más tranquilos con esa joya llamada Puto corazón, Te querré, Sordo, ciego y mudo, Hoy me siento bien, Yo cuando sea viejo y Loque importa es el Blues. Para el final una clásica Freddie Black que siempre cautiva, y la sensación de que artistas como Daniel son más necesarios que nunca. La madurez le sienta muy bien a un músico con el que disfruté mucho hace más de veinte años y con el que espero seguir disfrutando en el futuro.
Una gran noche con tres propuestas muy diferentes que resultaron combinar muy bien. Quiero agradecer a Aleix, a Valentín y a todos los colaboradores el buen rato que me hicieron pasar, y ojalá pronto podamos disfrutar de la música en vivo en el mítico Línea Uno de Santa Coloma de Gramenet.
Qué triste que algo que antes era tan habitual y que tanto nos gustaba, como el ir a un concierto, actualmente se haya convertido en todo un acontecimiento. Es el signo de estos lamentables tiempos en los que estamos viviendo. Son muchas las ganas de dejar todo esto atrás y recuperar nuestras vidas anteriores, y actualmente parece que empezamos a ver un poco la luz. Prueba de ello es la celebración del XIII aniversario de nuestra amada y extinta sala Rocksound, con un buen número de conciertos interesantes en Bóveda. Entre ellos, el primero para abrir boca, el que hoy nos ocupa: James Vieco Band.
Evidentemente, hoy en dia toca ver los conciertos de una manera diferente. El público sentado al completo, gel, mascarilla... Todos sabemos de qué va esto, ¿verdad? Pues no, lamentablemente parece ser que hay gente que aún no se ha enterado de lo que está ocurriendo en el mundo y considera que puede hacer lo que le da la gana. Y así nos va, claro.
Vayamos a la música. Puntualidad exquisita para la aparición en escena de la banda comandada por JamesVieco, ex cantante de Saturna y de Tears In Rain, dos de los grupos más interesantes surgidos en este país en los últimos años. Presentaban su último disco Nimaya y nos ofrecieron una noche de Rock'n'Roll que a mí me supo a gloria. Potente sonido noventero y unos músicos que se mostraron perfectamente engrasados pese a la forzosa escasa actividad. Sonó entero su nuevo trabajo, con temas como Imbecile o Letting go, además de otros, caso del acústico Sincronía o Like a child. Y, cómo no, la versión del Searching with my good eye closed, de los fabulosos Soundgarden. Todo ello en una hora y cuarto que nos dejó con ganas de más, aunque no creo que tarden mucho en volver a pisar un escenario barcelonés.
Buena banda, espléndido concierto y perfecta organización. Lástima de los irresponsables.
Y por supuesto... ¡¡Larga vida a Rocksound!! Os esperamos.
Como ya sabéis, la pandemia le ha servido al equipo de BCNENCONCIERTO para poner negro sobre blanco nuestras crónicas con el valor añadido de algunas entrevistas, fotografías inéditas y una muestra de entradas míticas.
Sant Jordi es un buen momento para haceros con el libro. Un excelente regalo para esas personas rockeras que están sufriendo el síndrome de abstinencia de bolos en vivo.
Poco a poco vamos teniendo la oportunidad de volver a disfrutar de conciertos en directo, y sí, es posible que las condiciones no sean las mejores en cuanto a horarios, no poder beber algo durante las actuaciones, tener que estar sentados guardando distancias, llevar la puta mascarilla. Pero a pesar de todo eso yo soy de los que prefieren esto a nada. Ya irá llegando el tiempo de mejorar las condiciones, pero es muy importante que la maquinaria de los conciertos se vaya poniendo en marcha.
El concierto del pasado Viernes en el Teatre Segarra nos devolvió también la excitación y los decibelios que tanto echábamos de menos. Motosierras son una banda legendaria en el panorama del Punk Rock nacional, más de treinta años de carrera les avalan. Desde la más absoluta independencia, sin hacer concesiones y siempre fieles a una forma de entender la música como catarsis, partiendo de unos referentes claros como Ramones o Motorhead, y combinándolos con el Punk más underground y con las mejores melodías de los grupos Pop de los 60 y 70. La banda de Javi Morton a la voz y guitarra, Toni Metal al bajo, Mario Barbosa a la guitarra y Johnny a la batería, salió a matar, como siempre, y nos descargó del tirón los primeros temas sin dar ni un respiro. Empezaron con El Sótano y la versión del Do youremember Rock n' Roll radio de los Ramones, enlazada con sus clásicos Rojo sobre rojo, Face of death, la magnífica Bad reaction, No lo hagas más y Heart & sex. Nos dieron un pequeño respiro con su gran versión del clásico de Mink DeVilleMaybe tomorrow, La playa de los surfers muertos y el tema que pasa por ser su canción más Pop, entendiendo el Pop como lo hacen ellos, claro. En Esta noche el público cantó y se hermanó con la banda. En Ace of spades de MotorheadToni Metal llevó la voz cantante, Una asquerosa cerveza alimentó nuestra imaginación y nos llevó hasta el himno de PisandoFuerte, Santa Coloma I Reich. Volvieron al legado Motorhead con R.A.M.O.N.E.S., nos chorrearon Mymegasplash (on your face), versionaron también el Money de Berry Gordy que popularizaron los Beatles, entre otros. Para el final el Punk de Cottolengo de Código Neurótico y su mega himno Nene de Barna. Como siempre brutales, son más necesarios que nunca, y cada concierto suyo se convierte en todo un acontecimiento.
ElToni, ElPako y ElAitor son una banda inclasificable, capaces de mezclar influencias tan dispares como el KrautRock, el ruidismo de unos Sonic Youth o Royal Trux, la psicodelia envuelta en ácido de gente como los Flaming lips, el Post Rock de Tortoise mezclado con la contundencia de Toundra, todo ello envuelto en un aura mística muy poco seria, con la irreverencia por bandera y guiños al humor exótico y bizarro. Sus conciertos son tan indescriptibles que provocan o firmes adhesiones o rechazos furibundos. Yo me declaro ferviente admirador de este milagro colomense. Presentaban su primer disco como ElToni, ElPako y ElAitor, y lo hicieron a conciencia interpretándolo entero. Testiga de Jehová, la instrumental Can Zam salvatge, su particular Oda al trabajo, Pelo largo, La Muerte, La Idea, por supuesto el tema que da título al disco Por la Paz y la Amistad, y tuvieron tiempo para acordarse de su disco como ElToni, ElPako y ElChristian con sus himnos Cuesta abajo y No creía en el Amor, lasinclasificables Cobradora del gas y Bigotín, y para tocar junto a los Motosierras un tema antiguo llamado El Amor es un sentimiento.
1991. Si en ese momento había una banda excitante en el mundo del Rock'n'Roll esa era Jane's Addiction. Ya habían publicado sus tres gloriosos trabajos discográficos, Jane's Addiction (1987), Nothing's Shocking (1988) y Ritual de lo Habitual (1990), y se hablaban maravillas de sus conciertos. Las ganas que había por aquí de vivir esa experiencia en directo eran tremendas, y aquel sábado en Zeleste pudimos cumplir ese sueño, anhelado desde que su segundo disco cayera en nuestras manos y nos cautivara para siempre con un sonido nuevo e inclasificable. ¿Alternativo lo llamaban? Pues vale.
Todos los miembros y allegados de este blog fuimos esa noche al concierto, y recuerdo perfectamente la excitación que nos embargaba. Ya una vez dentro de la sala, se apagaron las luces y...amigos, había que estar allí para saber de lo que hablo. Una bonita puesta en escena y una banda que imponía e impactaba en vivo. De hecho, a veces no sabíamos en cual de los músicos fijar la atención. Perry Farrell a la voz, Dave Navarro a la guitarra, Eric Avery al bajo y Stephen Perkins a la bateríanos seducían por igual con su magnetismo. ¿Y las canciones? ¡Uf! Una joya detrás de otra: Three days, Been caught stealing, Mountain song, Stop, Jane says... Una auténtica maravilla. Una noche de aquellas en que al recordarla se puede decir con orgullo "Yo estuve allí".
Poco después la banda se separó. De sus trabajos posteriores lo más interesante fue Porno for Pyros, con Farrell y Perkins. Navarro se juntó por un tiempo con unos Red Hot Chili Peppers ya a la baja y poco más. En 2003 hubo una reunificación de Jane's con Chris Chaney ocupándose del bajo en lugar de Avery. Grabaron el disco Strays e incluso volvieron a pasar por la misma sala, ya conocida como Razzmatazz. Pero ya nada era lo mismo, ni en estudio ni en directo. A día de hoy continúan en activo, pero no son ni de lejos aquella banda tan excitante. Lástima.
Hoy se cumplen 30 años de aquella noche. Y yo estuve allí.
Luke winslow-king es uno de los músicos favoritos de los que hacemos este blog. Le hemos visto con banda y en solitario, en una sala íntima como Rocksound y en un gran festival como el Azkena, y siempre ha ofrecido grandes conciertos. Posee un carisma y una simpatía que te atrapan desde la primera canción, y su manejo del repertorio y de los comentarios que intercala entre los temas sólo están a la altura de los grandes entertainers. Lleva ya unos meses viviendo en España, y eso se notó al dirigirse al respetable en un aceptable castellano. Anunció su próximo disco para Otoño, se llamará If these walls could talk, y adelantó algunos de sus temas, que sonaron a gloria.
En esta ocasión vino acompañado por Roberto Luti a la guitarra. El italiano es todo un maestro a las seis cuerdas y ejerció de perfecto complemento para el de Michigan. Sus fraseos de guitarra fueron de lo mejor del concierto, y se fundieron perfectamente con la acústica que empuñaba Luke. En el repertorio destacaron las cañeras Chicken dinner, Tell me you love o Swing that thing, interpretó un tema en castellano llamado Mi camino, que era una adaptación de su tema On my way. Se atrevió con el Soul en Hold on con la colaboración de Clarence Bekker. Nos emocionó con un tema dedicado a su padre llamado The leaves turn brown, se lució con las maravillosas You don't know better than me y No more cryingtoday, y volvió a tocarnos la fibra con Lissa's song. De los temas nuevos me quedo con You lift me up y Honey call. En definitiva otro gran concierto que nos dejó un muy buen sabor de boca y ganas de volver a disfrutar de su directo acompañado por una banda.
Gran fin de semana en el Blues & Ritmes, teníamos muchas ganas de conciertos y nos han ofrecido tres grandes noches de música.
Después del buen sabor de boca que nos dejó el concierto de Ian Siegal el día anterior, tenía muchas ganas de disfrutar de la música de la gran Joana Serrat. La cantautora de Vic me robó el corazón hace unos años con su maravilloso disco Cross The Verge, dio un salto de calidad bajo la tutela de IsraelNash con Dripping Springs y además, siempre que he tenido la oportunidad de disfrutar de su directo he salido encantado. El año pasado se suspendió su concierto en el Blues & Ritmes, pero afortunadamente han vuelto a contar con ella para saldar la deuda. El concierto tenía el aliciente además de ser la presentación de algunos temas nuevos pertenecientes a su próximo disco, que saldrá en Junio, Hardcore From The Heart.
Con las entradas agotadas y mucha expectación saltaron al escenario los Great Canyoners, su solvente banda de acompañamiento. Vidal Soler a la guitarra, Bernat Sánchez a la guitarra y teclados, Miguel P.Kersley al pedal steel, Toni Serrat a la batería y Rubén Alcazar al bajo. Una pedazo de banda que arropa perfectamente a Joana y que suena como un cañón. Capaces de crear una muralla de sonido con reminiscencias a Wilco, a Israel Nash o a los Crazy Horse.
El tono de las nuevas canciones no sé si viene marcado por la crisis social debido al aislamiento por la pandemia, puede que sí; pero parece claro que en la vida personal de Joana alguna crisis ha habido. En algunos momentos el concierto entró en terrenos muy personales con una Joana Serrat abriendo su corazón de una manera a la que estamos poco acostumbrados, sobre todo con los músicos de casa. En esos momentos Joana parecía quedar absorta totalmente por la música, dejándose llevar con unos movimientos a la hora de coger la guitarra que me recordaron a los del gran Neil Young.
Empezaron valientes, con dos temas nuevos llamados How to make you love me y Demons, siguieron con Lost Battles, These roads, una celebradísima Cloudy heart, ya con el público rendido, Yer with me, Shadows of time y Hotel room 609 nos llevaron a un clímax formado por Western cold wind, el nuevo single Pictures, Walk in sin, Tug of war y un Unnamed brutal, con la banda dándolo todo en un frenesí muy Crazy horse. Después de la tormenta llegó la calma en los bises, con dos temas acústicos que nos llevaron a un gran final con Black lake y Trapped in the fog.
Gran concierto de una artista que va a mas, a la que no hay que perder la pista, porque estoy convencido de que nos va a dar muchas alegrías en el futuro.
Qué maravillosa sensación. Después de tanto tiempo sin poder disfrutar de un concierto en condiciones, la llegada del Blues & Ritmes de Badalona ha sido todo un acontecimiento. Han sido muchos meses de desesperación ante la situación en la que está quedando la escena de la música en vivo barcelonesa. Han desaparecido salas, músicos e infraestructura y todavía no se atisba cuando se podrán retomar los conciertos de una forma más o menos regular. Por eso, esta edición del festival badalonés nos ha pillado con muchas ganas, y esperemos que sea el inicio de una temporada más o menos estable para los conciertos barceloneses.
La llegada al Teatre Zorrilla fue muy emocionante, sobre todo por el reencuentro con muchos amigos. Además, pudimos hacer llegar a algunos de ellos ejemplares de nuestro libro, Bajo los focos, y así recibir de primera mano las impresiones que les había suscitado. La seguridad del concierto por supuesto estuvo muy bien preparada, y el público se comportó en todo momento para hacer el trabajo más cómodo a la organización.
Ian Siegal es todo un veterano con muchos discos a sus espaldas, y una paleta sonora que le lleva desde el Blues hasta el Rock n' Roll, pasando por todo el abanico de sonidos de la música americana. Se presentó en Badalona después de toda una odisea para llegar desde Holanda, y con toda la ilusión de un principiante, ya que nos comentó que llevaba casi año y medio sin tocar en público. Al oriundo de Portsmouth se le vio feliz y muy agradecido, tanto al festival, como al público, que respondió de forma entusiasta a su propuesta musical. La Ian Siegal Band está formada por unos competentes músicos holandeses, Rafael Schwiddessen a la batería, Danny van t'Hoff al bajo y Dusty Ciggaar a la guitarra.
Interpretaron temas como John the Revelator, I am the train, el estupendo Meet my woman, Won't beyour Shotgun rider, The shit hit, Eagle vulture, She got the Devil in her mezclada con I gotta try youbaby, una divertida y enérgica versión de Gallo de cielo de Tom Russell, Hard-pressed y una emocionante y soulera Falling on down again. En los bises nos sorprendieron con dos maravillas dylanianas, Baby let me follow you down y una festiva Forever young.
Gran concierto con unos músicos entregados, un público agradecido, una tenaz organización, y una esperanza para el futuro. Los rockeros no nos rendimos.
Una de las webs referentes del rock en nuestro país publica una reseña sobre nuestro libro.
Manerasdevivir.com en un espacio de noticias, es un foro de fans del rock nacional, es un repositorio de vídeos, entrevistas y todo tipo de información sobre nuestro vicio.
Steven Munar ha publicado uno de sus mejores discos, después del excelente Violet Koski, nos ofrece un disco vitalista y optimista que nos llena de buenas vibraciones. Le ha salido uno de sus discos más variados, donde pueden encontrarse ecos de sonido americana en temas como Paint your truth, la bonita The Sun and the Moon, con esa sección de cuerda tan efectiva, o la tranquila The fish caught inthe net they drown. El mejor sonido Power Pop en temas como Peach, que por momentos me recuerda a The Jam, o el single Trust, un tema enérgico y combativo con unas harmonías vocales brillantes, además de un videoclip muy divertido. También hay espacio para el ritmo funky de Tell me where ibelong, los sonidos étnicos de esa especie de locura musical en forma de Samba con reminiscencias de Os Mutantes llamada Brasil. Se aprecian influencias del mejor Bowie con ramalazos After Punk en Creation, me encantan las guitarras en esta canción. Y dejo para el final mi tema favorito del disco, una canción épica con un aire teatral llamada She talks about the weather, donde la letra y la música conforman un tema irresistible.
La portada del disco de Oscar Sanmartín es muy bonita, un perfecto embalaje para unas canciones que piden a gritos una plasmación en directo a su altura. Esperemos que la situación de locura para el sector de la música en vivo en la que nos encontramos, nos permita poder disfrutar de unos directos con una buena banda para defender los temas. Si sus anteriores discos contenían canciones que permitían unos directos más acústicos, sus nuevos temas merecen otra puesta en escena.
Patricia Serrano a las guitarras y Sergio Mesa al bajo conforman el núcleo duro de los Miracle Band. Jordi Farreras a la batería y Marc Tena a los teclados repiten como colaboradores habituales. Como invitadas de lujo encontramos a Julianne Heinemann y Lynne Martin. De la masterización se ha encargado Miguel Zanón y de las mezclas y de la producción Román Gil.
The fish and the net es un disco luminoso que nos insufla buen rollo y energía, y que nos ayuda a escapar de una situación agobiante para la escena musical actual. Suerte Steven.
Hacía mucho tiempo que no escuchaba y disfrutaba tanto con un disco nacional de Hard Rock. Onelast chance por fin se ha publicado en formato físico, después de un tiempo en el que sólo se podía disfrutar en las distintas plataformas digitales, y el resultado es un trabajo excelente, tanto musicalmente como en lo referente a la presentación, una sobria portada con fondo de color verde con los nombres del grupo y del disco superpuestos. Parece que quieran agotar la gama de colores en sus portadas, después del negro de su EP de debut de 2016, y del blanco del single con At the crossroads y Scars en 2017.
Lo primero que llama la atención del disco es su excelente producción y sonido. De las mezclas y la masterización se han ocupado Ismael García y Will Maya, éste último es el responsable del sonido de los muy recomendables The Answer. Lo que podemos encontrar en el disco es Classic Rock, con una banda que lleva el Hard Rock de influencia bluesera por bandera. Ángel Jaraiz se encarga de las voces, Wolf Coleman hace un sobresaliente trabajo a las guitarras, Raúl Martín es el bajista, y José Contreras el batería. Es de justicia resaltar las excelentes colaboraciones de Fredy García a la armónica, DavidCunillera, Laura Powell y Ferrán Bruach al piano y teclados, que ayudan a dotar a los temas de una riqueza sonora que los eleva a otro nivel.
El disco comienza con un piano tranquilo que pronto se transforma en un torbellino zeppeliniano llamado One last chance. El Southern Rock de sonido compacto continua con Rocksound, el tema que le han dedicado a la añorada y desaparecida sala de conciertos barcelonesa. At he crossroads y Scars son dos temas que ya habían publicado como single en 2017, pero que en éste disco suenan matadores, me encanta la intro acústica con aires fronterizos mejicanos con la que comienza Scars. Absence es un tema largo con aires psicodélicos que ayuda a respirar al disco y que musicalmente es de mis preferidos. God bless es una joya de tema con un cambio de ritmo espectacular y unos coros y un espíritu que podría recordar a los mejores Black Crowes. Should be a law es un cañonazo que debe ser la bomba en directo. So alone es para mi gusto el mejor tema del disco, musicalmente la banda suena compacta y engrasada, es una de sus canciones más antiguas y ya apareció en su primer EP, pero la nueva versión la supera con creces. En Roots encontramos ese tono Blues jam tan propio de los mejores discos de los cuervos de Atlanta. Family first es un tema más tranquilo y reposado, tiene un aire a tema grabado en el local de ensayo que le da un toque más informal e improvisado a un disco que funciona como un reloj de precisión.
One last chance es un gran disco que espero que tenga la continuidad que merece, y del que ojalá pueda disfrutar algún día en directo.
Como el tema de la pandemia va para largo y no tenemos conciertos que reseñar, he pensado comentar algunos lanzamientos discográficos que por su calidad no deberían pasar desapercibidos. Mi intención sobre todo es la de ayudar a la promoción de preciosos productos artesanos que surgen desde la total independencia, llenos de buenas canciones que necesitan y merecen ser escuchadas. La primera referencia que voy a publicar es de los cántabros Copernicus Dreams, que acaban de dar a conocer su tercer disco, Goals & illusions.
Descubrí a la banda cuando participaron en El último vals, el precioso festival de homenaje al mítico concierto de The Band que tuvo lugar en Frías, Burgos. Me enamoraron su sencillez, sus preciosas y vitalistas canciones, su cercanía y el único disco que habían publicado entonces, Sunrise.
Las buenas expectativas que tenía puestas en ellos se confirmaron con su espléndido segundo disco, The Honeymoon. Y la confirmación de que tienen grandes canciones y de que han madurado adecuadamente se refleja en Goals & illusions.
El disco aparecerá en Marzo, pero para los primeros cien afortunados que han reservado su edición limitada en vinilo ya está disponible digitalmente. En sus diez temas sigue su impronta alegre y festiva, pero han incluido algunos matices más roqueros y hasta psicodélicos, que le confieren una variedad y riqueza estilística muy destacable. Las canciones más vitalistas mantienen su sello personal, deudor de las melodías de unos Jayhawks o unos Travelling Willburys. Canciones como el single Goals andillusions, Matter of time en el que la segunda voz de Maki Soto brilla con luz propia, Rocking the Rock y Heartless trouble, temas en los que colabora al piano el Nacha PopJesús Ortiz de Zárate. La bonita melodía de You and me, la melancolía de Tonight the stars, un tema que debe disfrutarse doblemente contemplando el cielo en una buena noche estrellada. This old guitar y Serendipity trip serían los temas más rockeros y stonianos, Vicious circle es un tema seductor con unos teclados que le dan un cierto aire progresivo y psicodélico, y para mi gusto la joya del disco está en Old days, un temazo de Rock clásico con sabor a himno generacional y un crescendo guitarrero sobresaliente.
Chus González es el alma de la banda y se encarga de la voz principal y las guitarras, Pablo Gil Prada de los teclados, Maki Soto del bajo y de los coros principales, Carlos Moreno de la guitarra y JoséOchoa de la batería. Una gran banda con mucho talento y futuro a la que esperamos poder ver en directo algún día en Barcelona.