lunes, 12 de octubre de 2015

CALELLA ROCKFEST 2015. FÀBRICA LLOBET (CALELLA). 10,11/10/15

Tercera edición de este interesante festival de Calella. Estuvimos en la primera, que nos dejó un gran sabor de boca, pese a las dudas de continuidad creadas debido al escaso público asistente. Dudas que se acrecentaron en la segunda edición, ante un cartel que, pese a Y & T y Bernie Marsden, no acabó de convencer. Ahora hemos vuelto a asistir con un magnífico cartel y con una afluencia de público que hace pensar que, este tercer año, puede haber sido el de la consolidación del festival. Eso deseamos.

Viernes 10. La jornada se abría con la actuación de los británicos Albany Down, practicantes de un Hard Rock Blues clásico. Pusieron ganas y hubo lucimiento especial para su guitarrista en unas canciones más que correctas. Lástima de su imagen, bastante anodina. Un grupo cumplidor para dar inicio al festival y calentar motores.
Los siguientes en pisar el escenario fueron House Of X. Veteranos de la escena londinense y ex de grupos reconocidos, especialmente de los maravillosos UFO. Al frente, un tipo como Danny Peyronel, un tipo que también ha colaborado con nuestro Salvador Domínguez en aquel proyecto llamado Tarzen, mediados los 80. Actualmente ha dejado los teclados para dedicarse a cantar, con unas limitaciones evidentes que suple con una gran simpatía. Sus temas propios sonaron bien, pero cuando tocaron los de UFO, ay amigo, eso son palabras mayores: Let it roll, Shoot shoot, Mother Mary, Lights out, Rock bottom o el final con Doctor doctor. Todos temas imbatibles perfectamente llevados al directo por unos músicos dignos, que no se convierten en ningún momento en una banda tributo. Se ganaron a la gente.
Para seguir, Dan Baird & Homemade Sin. Ya hemos hablado más de una vez de ellos. Rock'n'Roll festivo interpretado con pasión y ganas de pasarlo bien. Mucho tema nuevo de su reciente trabajo, Get loud!, como el que le da título o el divertido Don't be wastin' my time. Y por supuesto, esos temas que levantan a un muerto, como I love you period o un atómico Railroad steel, mezclado con el It's only Rock'n'Roll, de quien todos sabemos. Como siempre, Dan bromeando y dejándose la piel, Warner E. Hodges brillantísimo con la guitarra, Mauro Magellan machacando sin piedad los parches, y Micke Nilsson cumpliendo perfectamente con la papeleta de sustituir a Keith Christopher al bajo, quien parece ser que ya no volverá a la banda por sus problemas de salud. En definitiva, hay que decirlo aunque fuera previsible, apabullantes.
El final de la jornada correspondía a Junkyard, una de las bandas más especiales (probablemente junto a Rock City Angels) surgidas de la etapa Sleazy de los 80 en Los Angeles. Les tocaba la difícil papeleta de cerrar la primera noche. Difícil por el escaso público que ya quedaba en el recinto y por la exhibición anterior de los de Dan Baird. Pero nada de eso les amilanó, y en mi opinión, ofrecieron la mejor actuación del fin de semana. Y la más salvaje también. Impagable ver la sensación de pánico entre los de seguridad cuando David Roach volvió locas a las primeras filas en el bis. O cuando dijo que no le gustaba la zona vallada para fotógrafos, que quería estar cerca de su gente. Gran actitud Punk la del señor Roach. La banda salió como un cohete escupiendo uno tras otro todos esos grandes temas: Shot in the dark, Blooze, Misery loves company, Simple man, o la versión final en el bis que antes comentábamos, de Nice boys (don't play Rock'n'Roll), de mis queridos Rose Tattoo. Antológico cierre de la primera jornada, con una actuación que nos tumbó desde la primera a la última nota.
Cansados pero felices, tocaba descanso, que al día siguiente seguía el festival.

Sábado 11. Llegamos a la Fàbrica Llobet con la actuación ya empezada de La Banda del Yuyu, que resultó ser toda una sorpresa para los que no les conocíamos. Rock'n'Roll clásico, sureño, cantado en catalán. Hecho extraño si tenemos en cuenta que bajo aquella famosa etiqueta de Rock català la mayor parte de grupos eran medianías alejadas del Rock que si hubieran cantado en otro idioma habrían sido olvidados mucho tiempo atrás. Pero este grupo era otra cosa y sonaba realmente bien. Buen inicio para la segunda jornada.
El siguiente turno era para el guitarrista norteamericano Jared James Nichols. Blues Rock de alto voltaje en formato power trio. Muy jóvenes los tres, por cierto. Sudor y entrega desde el primer tema y brillantez a la guitarra. Y si encima se lucen con versiones como Rock'n'Roll hoochie koo, de Rick Derringer, o de Mississippi Queen , de Mountain, el triunfo queda asegurado, como se vio por la reacción de la gente. Un músico a seguir, sin ninguna duda.
A continuación, nada más y nada menos que el señor Glenn Hughes, uno de los músicos de su generación que más respeto me merece y que mejor lleva su carrera a estas alturas. Parece ser que era la actuación más esperada del festival, siendo la más larga y viendo el llenazo que consiguió, algo que no ocurrió en ninguna otra. En esta ocasión, también venía en formato de trío, y además, con un guitarrista muy destacable, como es Doug Aldrich, lugarteniente de David Coverdale estos últimos años en Whitesnake. El historial de Glenn Hughes tira de espaldas, con multitud de proyectos: Trapeze, Deep Purple, Black Sabbath, Hughes-Thrall, Black Country Communion..., y en sus directos, muchos de ellos tienen cabida, además de su carrera en solitario. Así, sonaron temas como First step of love, Black country, Soul mover, esa maravilla llamada Mistreated, y un Burn final que lamentablemente se vio afectado por un sonido horrible, único punto negro de su actuación junto al aburrido solo de batería. Por lo demás, espléndido. Por cierto, nos emplazó para una gira el año próximo.
Y llegamos al final con los Quireboys, grupo ideal para cerrar el festival. Y es que no se me ocurre mejor manera que vibrando con todos esos himnos rockeros que nos ofrecen Spike y los suyos cada vez que se acercan por aquí. Misled, Hey you, Roses & rings, There she goes again, son temas que he oído cientos de veces y que probablemente siempre han tocado cuando los he visto en directo. Pero ese buen rollo, esa diversión, en definitiva esa fiesta, vale la pena. Y si las dos últimas canciones que suenan en el Calella Rockfest 2015 son la bellísima I don't love you anymore y la electrizante Sex party significa que la vuelta a casa se realiza con una satisfacción enorme. La vida puede dar muchas vueltas, pero Quireboys siempre estarán ahí para alegrárnosla.

El festival ya terminó, pero esta vez estamos seguros de una cosa, y es que en 2016 volverá a haber una nueva edición, con nuevos nombres para darle lustre. Perfecto.

Mr. Wolf




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lunes, 5 de octubre de 2015

RYAN BINGHAM. BIKINI. 03/10/15


Hacía mucho tiempo que no tenía tantas ganas de ir a un concierto. Entre los músicos de raíces americanas de los últimos años Ryan Bingham es sin duda uno de los más interesantes y tiene un buen número de ese tipo de canciones que se te clavan en la memoria y que te llegan muy adentro. Este tipo tiene eso que los flamencos llaman duende, tiene mucha clase, una voz muy personal y una excelente actitud en directo; estuvo muy simpático y sonriente durante todo el concierto, bromeando incluso con la limitación horaria que le impuso la sala Bikini, y que aunque él se tomó a broma al público no le pareció tan divertida.

Discográficamente ha retomado el pulso a su carrera y su último disco Fear and Saturday night es tan disfrutable como Mescalito, su excelente debut en 2007. En estos años ha pasado por todo un carrusel vital en el que ha tenido momentos de gloria y alegría como la concesión del Oscar a la mejor canción, premios Grammy, etc.. con una profunda depresión después de la muerte de sus padres. La verdad es que se le veía totalmente recuperado, la paternidad le ha sentado muy bien y se le ve feliz. 

Venía con una nueva banda en sustitución de los Dead horses. De su anterior grupo sólo tuvimos la presencia de Elijah Ford, el hijo del gran Marc Ford como telonero e invitado en un tema. A la guitarra y el bajo estuvieron los ex componentes de Rose hill drive, Daniel y Jackob Sproul y con el violín un veterano Richard Rowdy Bowden que resultó un complemento excelente para la música de Ryan Bingham; en muchas fases del concierto se producían unos encuentros musicales espléndidos entre las guitarras y el violín; la verdad es que la banda sonó muy compacta.

El repertorio estuvo muy centrado en su último disco del que sonaron temas como Nobody knows my trouble, Broken heart tattoos, Top shelf drug, la excelente Island in the sky, la fronteriza Adventures of you and me o My diamond is too rough. Tuvo tiempo para repasar temas más antiguos como Dollar a day, Hallelujah, Tell my mother i miss her so o esa gran canción que es Southside of heaven.

Un gran concierto de un músico muy interesante al que no hay que perder la pista; esperemos que no tarde mucho en volver, ya lo estamos deseando.

Mr. Sheep

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domingo, 27 de septiembre de 2015

JACK GRELLE. CINC. SANTA COLOMA DE GRAMENET. 27/09/15



Si la presencia de todo un outlaw del nuevo Country como Jack Grelle en nuestros escenarios ya era una cita ineludible para los amantes de la música americana de raíces, el formato acústico, íntimo, en un lugar pequeño y acogedor como el Restaurante Cinc de Santa Coloma de Gramenet y al mediodía, hacían que el concierto fuera algo inusual y extraordinario. Jack Grelle viene de Missouri y lleva una maleta cargada del sonido de los outlaws del Country de los setenta, de honky Tonk y sonido Bakersfield.

El concierto fue tranquilo y relajado, con algunos ramalazos más roqueros y Jack Grelle estuvo muy simpático y cercano, paciente también con los parloteos del público y los juegos de algunos críos que le miraban un tanto intimidados.

Tocó los mejores temas de sus dos últimos discos, centrándose sobretodo en el excelente Steering me away. Sonaron temas como Four doors, Don't follow a line, Forgot about the rain, la preciosa Winter wind, Only in my dreams, Tired hands, Hooked on your lovin', Chase you 'cross this country, Simple needs, Santa Fe, Hard thing to describe o Turnpike boogie. Tuvo tiempo también para brindarnos alguna versión como Gamblin' man de Woody Guthrie o la festiva Guitars, Cadillacs del gran Dwight Yoakam

Buen concierto que nos ha dejado con ganas de más, esperemos verle pronto de regreso y respaldado por una banda a la altura de su talento.

Agradezco a Sergio Mas las fotos, las he utilizado porque evidentemente eran mucho mejores que las mías.

Mr. Sheep

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RICH ROBINSON. APOLO 2. 25/09/15

De manera íntima, solo en el escenario y en acústico. Así hemos tenido oportunidad de ver a Rich Robinson en esta gira. Mientras Rick Astley agotaba entradas en la sala grande de Apolo (para gustos...), en la pequeña unos cuantos afortunados teníamos ante nosotros, y en las distancias cortas, a un músico de verdad; el alma, junto a su hermano Chris, de los Black Crowes. Garantía de calidad.
Estando él solo a la voz y guitarra, el concierto corría peligro de convertirse en monótono o aburrido. Tampoco su discografía en solitario, pese a ser destacable, no alcanza el nivel conseguido con la banda de su vida. Pero la verdad es que la noche pasó en un suspiro y no creo que nadie saliera decepcionado de la sala. La relectura acústica de sus canciones resultó sobresaliente, y Rich, mostrándose comedido y poco locuaz, tampoco es un personaje huraño como Bob Dylan o Van Morrison, que apenas miran a su público. Hubo alguna broma por su parte, y al marcharse del escenario nos emplazó para una futura gira el año próximo.
Evidentemente, hizo un repaso a su trabajo en solitario, con Down the road, I have a feeling, It's not easy, Bye bye baby, Lost and found (que mencionó como una de sus favoritas) o Trial and faith, entre otras. Tampoco podía faltar algún recuerdo a los Crowes, como esa preciosidad llamada Oh Josephine. Y tratándose del señor Robinson, gran aficionado a la música que tanto nos gusta, todos esperábamos alguna versión. Y las hubo, claro, empezando por Dylan y When I paint my masterpiece, enlazada con Girl from the north country. O el Glad and sorry de los Faces. O el guiño a Zeppelin con Blackwater side. Como siempre, derrochando clase en cada nota.
Un placer haber podido disfrutar de esta gira de un músico excepcional. Sin banda pero llenando por sí solo el escenario.

Mr. Wolf

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viernes, 25 de septiembre de 2015

STACIE COLLINS. ROCKSOUND. 22/09/15

Lunes noche. Después del concierto de los Waterboys las horas de sueño serán escasas, pero al día siguiente la gran Stacie Collins toca en Rocksound. ¡Qué importa robarle más horas al descanso! ¡Este espectáculo no nos lo podemos perder!
Es difícil decir algo que no se haya dicho ya sobre los conciertos de esta mujer. Es una verdadera bestia escénica que parece imposible de parar. Desde la primera canción se deja la piel, para estar durante dos horas al mismo ritmo, y encima tener luego las ganas de charlar, firmar y hacerse fotos con todo aquel que se acerque a pedírselo. Para mí es un ejemplo.
Con nuevo disco en el mercado, Roll the dice, el concierto fue lo que esperábamos: una sucesión de temas vigorosamente interpretados por ella y su banda, con su marido, el bajista Al Collins al frente. Fogonazos rockeros en nuestra cara, como Lost & found, King of Rock, Carry me away, Top of that mountain o Hey mister. Acertadísimas versiones marca de la casa, cantadas por todos los miembros de la banda: Keep your hands to yourself, de los Georgia Satellites (recordemos que Dan Baird es amigo y colaborador de Stacie), Fire de Jimi Hendrix, un medley de Jimmy Reed, un Baby please don't go antológico, mezclado con Shakin' all over, y como remate final, recuerdo a AC/DC y su It's a long way to the top (if you wanna Rock'n'Roll). Para dejarnos sin resuello.
Y sí, nos habríamos podido ir a dormir un rato antes, pero si Stacie aguanta dos horas cantando, saltando y tocando la armónica a ese ritmo, lo último que debemos hacer es quejarnos. Podemos considerarnos afortunados por tenerla aquí en cada gira.

Mr. Wolf

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jueves, 24 de septiembre de 2015

THE WATERBOYS. BARTS. 21/09/15

Ya hacía unos cuantos años desde la última vez que pude ver a los Waterboys, y debo reconocer que el grupo de Mike Scott es uno de mis favoritos de siempre. Además, venían presentando un buen disco, como es Modern Blues, así que las ganas por verlos sobre un escenario eran inmensas. Y no era el único, viendo como estaba de llena la sala Barts.
Actualmente, Mike se ha rodeado de una banda de lujo. Además de su intermitente compañero, el violinista Steve Wickham (muy aplaudido), hay que destacar al veterano bajista David Hood, del mítico Muscle Shoals Sound Studio, o al simpatiquísimo "Brother" Paul Brown al teclado, todo un espectáculo durante las casi dos horas que duró el concierto. Un verdadero personaje.
Freddie Stevenson ejerció de telonero. Buenas canciones en formato trío por parte de este amigo de Mike Scott, aunque su set durara apenas unos veinte minutos. Le seguiremos la pista.
The Waterboys dieron un amplio repaso a Modern Blues, combinado con un buen puñado de los clásicos que conocemos. Así, de la misma manera que abre el disco, Destinies entwined abrió la velada, seguida de la también reciente Still a freak. Rápidamente pudimos comprobar como las canciones nuevas suenan aún mejor en directo. El siguiente tema, con Mike al teclado, fue A girl called Johnny, que se convirtió en el primer momento emocionante de la noche, al que siguió el fenomenal We will not be lovers. Más temas nuevos, como Nearest thing to hip y Rosalind (you married the wrong guy), para disfrutar con ese cañonazo llamado Medicine bow y de Glastonbury song. Luego, el bonito I can see Elvis y su tema por excelencia, The whole of the moon, en el que Mike y Paul Brown nos obsequiaron con unos divertidos bailes. Para terminar, un Don't bang the drum en el que la presencia de la banda en escena se redujo únicamente a Mike y Steve Wickham, y el épico Long strange golden road, que cierra también su último disco. En el bis, el otro clasicazo de la banda, Fisherman's Blues, seguido de un divertido momento en el que se felicitó el cumpleaños de David Hood, con todos los componentes habiéndose intercambiado sus instrumentos (la verdad es que a unos se les vio más acertados que a otros). Y como gran final, su emocionante versión del Purple rain de Prince. Triunfo total y público entregado.
Aunque a Mike Scott ya se le vea mayor, se sigue manteniendo bien de voz y de forma, grabando buenos discos y ofreciendo buenos conciertos, como éste de Barcelona. ¿Qué más podemos pedir?
Larga vida a los Waterboys.

Mr. Wolf

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viernes, 18 de septiembre de 2015

THE DELINES. APOLO 2. 16/09/15

Una verdadera exquisitez la visita de The Delines, supergrupo con miembros de bandas como Richmond Fontaine, The Damnations, The Decemberists o The Minus 5. Una noche deliciosa de principio a fin por parte de cinco músicos veteranos y con mucha clase. ¿Americana? ¿Country Folk? No importa. La velada era para dejarse llevar y no pensar en etiquetas.
Apolo 2 presentaba una media entrada (cierto es que tocaba competir con el fútbol) de un público absolutamente respetuoso con la música intimista y reposada que provenía del escenario. Hecho extraño el no tener que estar con el fastidioso murmullo habitual de los conciertos. La escasa iluminación también contribuía a la sensación de estar en el salón de tu casa disfrutando de la música de la banda, que venía con su disco Colfax bajo el brazo, a la espera ya próximamente de su segunda entrega.
He don't burn for me sirvió para dar inicio a la noche. Bonita voz de Amy Boone, ideal para las bellas canciones compuestas por el zurdo guitarrista, Willy Vlautin, el verdadero artífice de este proyecto. Sin querer entrar en comparaciones, por momentos me venían a la cabeza los Cowboy Junkies, o incluso Lucinda Williams en su faceta más relajada. A la segunda, con Colfax avenue y sus preciosos coros ya nos ganaron definitivamente para la causa. Y más: Wichita ain't so far away, Cool your jets o un tema, Ride on Freddy, cantado por el simpático bajista, Freddy Trujillo, dedicado al desaparecido músico Freddy Fender. Todo ello a un nivel muy, muy alto, que nos hizo olvidar por completo la ausencia de Jenny Conlee-Drizos, de The Decemberists, de la cual desconozco el motivo. Y es que todos los músicos eran capaces de captar por igual nuestra atención, en un concierto para paladares finos.
Al finalizar, entre sonrisas, firmas y fotos, la promesa de un retorno y de su próximo trabajo discográfico. Lo estamos esperando.

Mr. Wolf

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lunes, 7 de septiembre de 2015

DONNIE VIE & BAZ FRANCIS. ROCKSOUND. 06/09/15

Probablemente con Enuff ZNuff tengamos uno de los ejemplos más claros de lo que se conoce como una banda de culto, por lo menos a este lado del Atlántico. Con un buen puñado de espléndidos discos grabados, cargados de canciones memorables de sonido Beatles y Cheap Trick que podrían darles un éxito masivo, pero....la nada. Por aquí ya hace años que vienen girando habitualmente, aunque sin su carismático cantante, Donnie Vie. Y de repente, en verano y de manera inesperada salta la noticia: ¡Donnie Vie en Rocksound! Desde luego, no iba a ser servidor quien dejara escapar semejante evento. La noche prometía, y mucho.
El concierto sería en formato dúo junto a su colega Baz Francis, quien también ejerció de telonero. Media hora él solo mostrando su música, sin duda influenciada también por los cuatro de Liverpool. Interesante. Eso sí, se trata de un hombre con un más que dudoso gusto en lo que a imagen se refiere, con un peinado propio de una película de Mad Max y una indumentaria imposible de describir. Un tipo simpático, eso sí, y que luego cubriría perfectamente las espaldas al protagonista de la noche.
Donnie se presentó en una baja forma física evidente. Con una pierna lesionada, algo pasado de peso y con problemas en las manos cuando ya llevaba un rato tocando la guitarra. Aún así, sacó adelante el concierto y nos obsequió con una velada inolvidable. No hubo más que ver la ovación final, que fue de traca. El bis, en esta ocasión, se convirtió en algo más que obligado. Y es que menudo repertorio. Mucho tema de sus discos en solitario, con especial hincapié en su último trabajo, The White Album (otra vez los Beatles). Sonaron, entre otros, Spider web, Better love next time o You're my favourite thing to do. Y mucho tema también de su banda madre, con clásicos como el maravilloso Baby loves you, New thing, Fly high Michelle o el coreadísimo Right by your side. Y para acabar, sentado al piano para interpretar Imagine (sí, el de Lennon. Más Beatles) Un momentazo tras otro.
Al finalizar, a Donnie se le veía cansado pero feliz. Otros estábamos deseando ponernos a escuchar una vez más esas joyas inmortales en las que su participación ha sido básica.

Mr. Wolf

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lunes, 3 de agosto de 2015

JOE LOUIS WALKER. JAMBOREE. 01/08/15

Uno de los mejores conciertos de Blues que he visto en mi vida fue el que ofreció Joe Louis Walker junto a sus Bosstalkers en Luz de Gas...¡en 1995! Dios, qué rápido pasa el tiempo. Aquella noche fui por curiosidad, sin conocer en absoluto a este músico, y la verdad es que salí de la sala con la boca abierta ante la exhibición que ofreció al lado de su banda. Unos años más tarde repetía en Apolo, y ahora, mucho tiempo después, y ya sin los Bosstalkers, lo teníamos bien cerca en el entrañable Jamboree por dos noches consecutivas. Aquí comentaremos la primera de ellas.
A la llegada a la sala, nos encontramos al guitarrista ya en el escenario preparándose, y la verdad es que estaba muy serio y daba un poco de miedo. Nada más lejos de la realidad. Durante toda la noche estuvo de lo más simpático, tanto él como el resto de la banda, repartiendo sonrisas y comentarios graciosos todo el tiempo. De hecho, se mostraron de lo más cariñosos con una señora de avanzada edad (probablemente superaba los 80 de largo) que disponía de una silla en primera fila. Imagen curiosa para un concierto.
Unos minutos más tarde de la hora prevista, ahí teníamos en escena a Joe Louis Walker, ataviado con una camisa que le encantaría al personaje de Charlie Sheen en la serie Dos hombres y medio, contrastando con la elegancia del teclista Philip Young y el batería Byron Cage. El bajista Lenny Bradford iba más informal, como su jefe. Tras cuarenta minutos de concierto, y cuando ya estábamos metidos de lleno en faena, nos obsequiaron con un larguísimo parón. No sé si se trata de una imposición por parte de la sala para que la gente consuma, pero es algo que no comparto en absoluto. En fin, a la vuelta tuvimos hora y cuarto más de buen Blues para disfrutar. Temas como I'm not messin'around, Jack of diamonds, Don't let go, In the morning when I rise o el tremendo Soldier for Jesus no se olvidan. Como tampoco la maestría a la guitarra del señor Walker, su simpático paseo entre el público cantando y tocando la armónica sin micro, o el lucimiento estelar del enorme Philip Young cuando cogió el saxo. Soberbio.
Varios recuerdos a B. B. King durante la noche y emplazamiento para el día siguiente, que según dijo, tocarían las mismas canciones en diferente clave. Un tipo cachondo, y un excelente músico, pese a no encontrarse entre los más reconocidos de su género. Pero ahí sigue, y que sea por muchos años.

Mr. Wolf

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domingo, 5 de julio de 2015

LITTLE CAESAR. RAZZMATAZZ 3. 04/07/15

Una verdadera apisonadora. Eso podríamos decir que fue el paso de Little Caesar por un Razzmatazz 3 que, desafortunadamente, no se acabó de llenar para ver a esta banda de culto. Aparecidos a finales de los 80 en Los Angeles, grabaron un primer álbum homónimo que es una auténtica joya de Hard Rock, con un buen puñado de canciones irresisitibles. Después vendrían cambios de formación, nuevos discos y la inevitable disolución. Ahora, los tenemos de nuevo grabando, girando y en muy buena forma, visto lo visto.
Sí es cierto que viendo imágenes de veinticinco años atrás, su cantante Ron Young parece haber envejecido muchos más. Pero pese a ello, mantiene intactos el carisma y la fuerza escénica. Y es que con temas como Rock'n'Roll state of mind, Hard Rock hell, Down and dirty, Rum and coke o su clásica versión del Chain of fools de Aretha Franklin resulta difícil fallar. Son un tema adictivo detrás de otro. Además interpretados todos ellos con pasión, entrega y energía. Eso por no hablar de los diversos duelos de guitarras, que resultaron espectaculares en algunos casos. Y todo ello con un Ron Young que, aunque se le vea mayor, supo meterse al público (ya de por sí bastante fiel) en el bolsillo de manera evidente. La única pega fue verle en la recta final de la noche mirando continuamente el reloj, se supone que para cumplir con el horario de la sala. Quizá de no ser por ese impedimento habrían hecho un set más allá de la hora y media que duró.
Gran noche de Rock'n'Roll con una banda verdaderamente genuina. Un secreto muy bien guardado.

Mr. Wolf

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viernes, 3 de julio de 2015

IMELDA MAY. APOLO. 30/06/15

Idilio el de la irlandesa Imelda May con nuestras tierras. Ya son unas cuantas las visitas que ha realizado y su legión de seguidores ha aumentado de manera evidente. De hecho, Apolo presentaba una gran entrada, motivo de alegría para todos, porque esta mujer se lo merece.
Desafortunadamente llegamos a la sala en los instantes finales de la banda telonera, el trío Los Locos del Oeste, último proyecto del guitarrista Mario Cobo (desde luego este tío no para). Otro grupo a seguir, teniendo en cuenta el marchamo de calidad que imprime este hombre allí donde va. La próxima vez no se nos escapará.
Lo de la Imelda ya empieza a ser de otra liga, y el concierto que nos ofreció resultó espectacular. Su sola presencia sobre el escenario ya resulta cautivadora, con su elegancia, su simpatía, su saber estar y sobre todo su torrente de voz. Además, lleva consigo una banda que no le queda a la zaga, arropándola en todo momento a la perfección. Al inicio con el tema que da título a su último trabajo, Tribal, ya se metió a la gente en el bolsillo, y conforme se iban sucediendo los temas, la comunión artista-audiencia iba en aumento. Con Big bad handsome man, Love tattoo, Hellfire club, It's good to be alive (grande), Psycho o el inevitable Johnny got a boom boom nos quedamos todos rendidos a Imelda y su mezcla tan bien llevada de Rockabilly, Jazz o Blues. Hubo recuerdo para sus principales influencias, y según nos contó, Willie Dixon es una de las más importantes, y así arrancó con una majestuosa versión de Spoonful. De todas maneras, el momentazo de la noche llegó en el bis, con el simpático bajista Al Gare tocando el ukelele sentado junto a Imelda en el contrabajo. Así realizaron unas relecturas de Bang bang (my baby shot me down), de Cher, y del Dreaming de Blondie, que convirtieron en dos preciosidades, especialmente la segunda. Inolvidable.
El idilio continúa, y después de conciertos como este, no hay duda de que seguirá así por mucho tiempo y aumentará el número de seguidores de esta gran dama. Que así sea.

Mr. Wolf


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lunes, 29 de junio de 2015

THE HOOTEN HALLERS. ROCKSOUND. 28/06/15

Toda una sorpresa esta banda. Según dicen ellos mismos hacen Rock'n'Roll, Blues y Soul, pero la verdad es que a mí personalmente me resultan bastante inclasificables. Sí, de Rock'n'Roll acelerado hay bastante. También gotas de Blues pantanoso. Incluso por momentos, viendo su directo me parecieron bastante cercanos al universo Tom Waits, algo a lo que ayuda bastante la voz rota de John Randall, claro. Otros que me vinieron a la cabeza fueron Left Lane Cruiser, tanto por el tipo de banda como por la música y la fuerza con que la defienden sobre las tablas.
En escena resultan ser todo un espectáculo. Prácticamente todo el tiempo a dos voces, con Randall como guitarrista, más la saxofonista Kellie Everett y Andy Rehm, un batería que toca siempre de pie, lo cual debe resultar bastante agotador, la verdad. Entrega de principio a fin, con chorros de sudor ya desde el primer tema, un Missouri boy que es todo un puñetazo en nuestros morros. Bonita manera de dar inicio a una noche que no tuvo freno. Aunque el final no se quedó atrás, con los tres cantando a capella, sin instrumentos, haciéndonos cantar también a la treintena escasa de personas que allí estábamos. Highway sound, Old baby Blues, Monkeyhead, Leave me alone......sin descanso, un tema tras otro, un cañonazo tras otro. Así durante casi dos horas, que aún podían haber sido más, porque si nosotros lo pasábamos bien, al trío protagonista se le veía disfrutando, en su salsa.
Gente cercana, que hace la música que le place, y que le importa lo mismo tocar ante treinta personas que ante dos mil. Como debe ser, por supuesto.
No olvidéis este nombre: The Hooten Hallers.

Mr. Wolf

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miércoles, 24 de junio de 2015

THE DEAD DAISIES + KISS. PALAU SANT JORDI. 21/06/15

Y Kiss volvieron a nuestra ciudad. Una de las bandas más icónicas de la historia, amada y odiada al mismo tiempo. Por mi parte, el amor hacia los neoyorkinos es absoluto, interesándome muy poco las habituales críticas de los de siempre, hecho que me convierte en una persona más feliz. Porque sí, si hay un grupo capaz de hacer felices a sus seguidores, ése es Kiss. Nos sabemos de memoria los números habituales de su directo, con Gene cantando a varios metros de altura; con Paul paseándose en tirolina sobre el público; con la guitarra de Tommy Thayer echando chispas; con el confetti....¡pero todo eso nos encanta! Y que sea por muchos años.
Personalmente, pienso que cualquier persona mínimamente interesada en espectáculos en vivo debería ver, por lo menos una vez en la vida, a Kiss, a los Stones, a Springsteen y a AC/DC. Pese a que los conciertos en estadios y pabellones no son lo que prefiero, los considero a todos ellos imbatibles sobre un escenario y dignos de verse. Es mi opinión personal.
Sí es cierto que el Sant Jordi no llegaba al lleno ni de lejos, aunque probablemente el precio de las entradas también colaborase en ello. Parece ser que seguimos pensando en que estos espectáculos son sólo para ricos. Lástima.
Teloneros de lujo para una banda de lujo. The Dead Daisies abrían la velada con su potente Hard Rock. Se trata de un supergrupo que según tengo entendido va cambiando habitualmente de formación. En esta ocasión venían con el gran John Corabi a la voz, Marco Mendoza al bajo, Richard Fortus y David Lowy a las guitarras, Dizzy Reed a los teclados y Brian Tichy a la batería. Seguro que más de uno de estos nombres os suena. Y sí, ya sabemos de la dificultad de salir como teloneros en un recinto grande, pero la verdad es que cumplieron a la perfección y nos dejaron para el recuerdo una salvaje versión del más salvaje tema de los Beatles, que obviamente es Helter Skelter. Bravo por ellos.
Aproximadamente quince minutos antes de la hora anunciada (???) Kiss aparecían en escena tras las clásicas palabras de introducción y la caída del telón. Saliendo a matar, con la batería de Eric Singer elevada, tocando Detroit Rock city con abundante pirotecnia y continuando con otro himno inmortal, como es Deuce. Rápidamente pudimos comprobar que el estado vocal de Paul Stanley se encuentra lejos de su mejor momento, algo que también vimos con Billy Gibbons en Azkena dos días antes. El tiempo no perdona.
Psycho circus y Hell or hallelujah fueron los únicos temas que tocaron de sus trabajos más recientes, basando el set en su etapa de los 70 y los primeros 80. Y menudo set: I love it loud, Do you love me, Calling dr. love, Lick it up, Cold gin, Love gun o Black diamond, entre otras. En las dos últimas con Paul cantando en una plataforma en mitad del público. Y menudo bis: mi adorada Shout it out loud, I was made for lovin' you y el clásico final de Rock'n'Roll all nite y sus millones de papelitos de confetti. Maravilloso.
Con las notas de God gave Rock'n'Roll to you II sonando de fondo, abandonábamos el Palau con una sonrisa en los labios y el olor a pólvora envolviéndonos. Y pensando: que esto no se acabe nunca. Kiss forever.

Mr. Wolf 


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Escucha aquí el setlist

lunes, 22 de junio de 2015

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA.19-20/06/15



Tras el paréntesis del año pasado, los que formamos parte de la familia de bcnenconcierto volvemos a reencontrarnos con nuestro festival favorito. Es cierto que ya no dura tres días, que la calidad de los nombres que lo componen no es la de hace unos años, pero también es verdad que el cartel era más atractivo que el del año pasado y que echábamos de menos la hospitalidad y los encantos de Vitoria Gasteiz.

Este año se han retomado los conciertos en la plaza de la virgen Blanca, algo que es todo un acierto al acercar el festival a la ciudad y establecer una comunión que crea ambientes únicos. El Viernes al mediodía el francés Nico Duportal & his Rhythm Dudes llenaron la plaza de Rhythm and Blues y Swing en un mediodía lluvioso pero acogedor; afortunadamente la lluvia no volvió a hacer acto de presencia en todo el fin de semana; estuvieron correctos, voluntariosos y simpáticos pero la lluvia les resto público y calor. Bien para empezar el día.

Entramos al recinto de Mendizabala bajo los acordes Rockabilly de los gallegos Mad Martin trío, pero nuestro primer concierto de verdad correspondió a los holandeses Sven Hammond, tienen grandes canciones, su último disco es muy bueno, pero por la razón que fuera no acabaron de ofrecer un gran concierto, estuvieron correctos sin más, algo que arreglarían de sobras al día siguiente cuando arrasaron la plaza de la virgen Blanca.



Una cosa que ha acabado por resultar bastante frustrante han sido los solapes entre conciertos, es doloroso tener que escoger entre dos conciertos que te interesan; el primero de ellos hacía que el Rock y Power Pop de los australianos The Dubrovniks compitiera con el Rock de nuevo cuño que facturan los neoyorkinos The Last Internationale. Escogimos a la banda del guitarrista Edgey Pires y la bajista y vocalista Delila Paz, y nos ofrecieron un intenso concierto donde interpretaron los temas más rockeros que componen su primer álbum We will reign, como Wanted man, 1968, o Life, liberty, and the pursuit of indian blood; además de una personalísima versión de la stoniana Sympathy for the devil; gran concierto de un grupo con ganas de comerse el mundo y de ganarse con su entrega a un público que mayoritariamente no les conocía, Delila además de simpatía y belleza nos ganó con una voz espectacular, gran banda, habrá que seguirles la pista. A continuación nos dirigimos al escenario principal para ver a JD McPherson acompañado de una muy buena banda en un concierto de Rock n’ Roll clásico con aires blueseros y Rockabillys, gran concierto y buena actitud que tuvieron que luchar con el mal sonido inicial para ganarse al público, lo del sonido de ésta edición es algo que debería mejorar en las próximas ediciones. El corazón y la nostalgia nos llevó a ver a D-Generation en detrimento de los también interesantes The White Buffalo, y la banda de Jesse Malin, Danny Sage, Howie Pyro y compañía no nos defraudó, salieron a matar, enérgicos y cercanos  a un público que les quiere y que añoraba su presencia. Punk Rock de primera y auténticos trallazos como No way out, Capital offender, Scorch o Degenerated; anuncian nuevo disco y continuidad para la banda, a ver si es verdad.


Del concierto de Television salimos con sensaciones agridulces, por un lado un auténtico grupazo ofreciendo una obra maestra como Marquee Moon, buen sonido y ejecución sobria, aunque algo fría y distante por parte de Tom Verlaine y los suyos; por otro lado la sensación de que una propuesta como ésta sería mucho más disfrutable en una sala, fuera del marco de un festival. De todos modos fue un auténtico placer disfrutar de la guitarra marciana del señor Verlaine y de unos temas capitales para entender todo el Rock que surgió después.

En la coincidencia de los conciertos de los canadienses Black Mountain y Lee Bains III & and The Glory Fires, nos decantamos por los primeros, y la verdad es que no pudimos haber escogido peor, Black Mountain venían por primera vez a España, poseen un sonido personal dentro del Rock con ramalazos progresivos y muy buenos temas, entonces no entiendo que escogieran un repertorio tan aburrido y que no se entregaran en sus interpretaciones para ganarse a un público que les esperaba con muchas ganas y que salió claramente decepcionado. Por el contrario en los escasos veinte minutos en los que estuve presente  en el concierto de Lee Bains me encontré con una banda rockera dándolo todo para ganarse a un público que cayó rendido a sus pies, insultantemente jóvenes y descarados se vaciaron en una gran actuación, lástima no haber podido disfrutar de su concierto entero.


ZZ Top ofrecieron un concierto disfrutable pero decepcionante, con un repertorio como el que tienen deberían arrasar en directo, pero ya hace tiempo que ofrecen actuaciones correctas, sin más; además un sonido bajo restó contundencia a unos temas que forman parte de la historia del Rock, pero que han vivido días mejores; Billy Gibbons estuvo simpático, pero lleva abusando de las mismas gracias desde hace muchos años. El repertorio fue el esperado con La Grange, Sharp dressed man, Legs, Gimme all your lovin’ o Tush como temas más destacados. Hay que exigirles más.


El colofón para la primera jornada de festival no pudo ser mejor, L7 volvían después de muchos años y la verdad es que no sabíamos muy bien lo que nos íbamos a encontrar, pero nuestras dudas se disiparon rápidamente en cuanto Donita Sparks, Suzi Gardner, Jennifer Finch y Demetra Plakas saltaron al escenario alegres, risueñas y con una energía, unas ganas y un repertorio que hicieron palidecer al resto de actuaciones del día. Arrancaron con Deathwish, Andres y Everglade en un arranque sensacional, continuaron con temas como Monster, Scrap, Fuel my fire, Diet pill, (Right on) Thru, Freak magnet, One more thing, I need, Slide, Shove, Mr. Integrity y Shitlist; brutales, para el bis dejaron la versión de Eddie & The Subtitles American society, el clásico Pretend we’re dead y Fast and frightening. El primer día no podia acabar mejor.



Un Sábado espléndido nos acogió en la plaza de la virgen Blanca, y allí Sven Hammond triunfaron por todo lo alto en uno de los mejores conciertos de ésta edición del Azkena, mucho más cercanos, concisos y certeros que el día anterior pusieron a toda la plaza a bailar con un Soul garajero que nos contagió su buen rollo a todos, el final del concierto con el escenario repleto de público bailando y cantando con ellos es una de esas imágenes imborrables de ésta edición de Azkena. Sven Figee, Tim Eijmaal, Gaddum Glenn jr., Joost Kroom y el vocalista Ivan Perotti dieron una lección no sólo de buena música, demostraron cómo hay que ganarse a un público que en su mayoría no te conoce. The Usual suspect, Empire o Happy people nos dejaron con ganas de más. Deseando verles en una sala.

El Psychobilly de los daneses Powersolo nos recibió en Mendizabala, pero el primer concierto del día para nosotros fue el de la banda de Jesse Hugues Eagles of death metal, que bajo un sol de justicia y peleando con un sonido infame derrocharon simpatía con su Hard Rock simple y divertido, tuvieron como invitado en un tema al guitarrista de Mastodon Brent Hinds, pero sólo consiguieron sonar decentemente en los últimos temas, una pena. Todo lo contrario que Cracker, que nos dejaron encandilados con un sonido limpísimo y unos temas Country Rock que supieron a gloria en un día marcadamente metálico, la única pega para el concierto estaría en el horario tan tempranero para una banda clásica como ellos. David Lowery y Johnny Hickman pasan del Country al Rock, y del Rock al Pop con una facilidad pasmosa y nos dejaron joyas como Low, Sweet potato, California country boy, This is Cracker soul o Teen angst (what the world needs now), muy grandes, en el horario de Ocean colour scene hubieran brillado más.




El cansancio, el hambre, y un poco de mala planificación nos privó de los conciertos de Red Fang y de Reigning Sound, de los que sólo pudimos entrever que son una gran banda y que necesitamos verles en una sala ya. Puntuales como un reloj aparecieron Mastodon en el escenario principal para dar una lección de metal progresivo que dejó con la boca abierta al personal; han llegado a la primera división del Rock y viendo su entrega y su dominio técnico entendemos el por qué, Brann Dailor, Brent Hinds, Bill Kelliher y Troy Sanders conjugan contundencia , harmonias vocales, juegan con el progresivo y todo ello con un dominio del escenario y del público sorprendente; tocaron muchos temas de su último disco como Tread lightly, Once more ‘round the Sun, High road, Ember city o The Motherload, y temas de sus trabajos anteriores como The Czar, Oblivion o Crystal Skull, gran concierto con un espectacular Brann Dailor a las baquetas. Después de la contundencia de Mastodon nos decantamos por el Rock clásico con aires de los 50 del señor John Paul Keith en el escenario pequeño y disfrutamos mucho con sus canciones luminosas, su simpatía y el arte de hilvanar melodías pegadizas, estribillos y simples pero efectivos solos de guitarra, con traje negro, gafas de pasta y pelo repeinado parece un descendiente de Buddy Holly, incluso su música puede recordarle también, gran concierto. Una de las grandes decepciones del festival vino de la mano de los británicos Ocean colour scene, que salieron desganados con un repertorio lastrado de temas lentos en el inicio que ya no consiguió remontar cuando aceleraron un poco su propuesta, la banda sonó mal conjuntada y en mi modesta opinión en una franja horaria equivocada, una pena, recuerdo haberles visto en muy buena forma en el pasado.


Las últimas actuaciones del festival compartían la intensidad de la propuesta, los noruegos Kvelertak en forma de Hard Rock, Black metal y Hardcore, sonando como una apisonadora y comandados por la gutural garganta de Erlend Hjelvik, guitarras dobladas y buena música que ganaría enteros si tuvieran un cantante de verdad. Después de haber visto en varias ocasiones a David Eugene Edwards al frente de Wovenhand creo que la reiteración de su propuesta les hace perder enteros, es innegable que se entrega en cada concierto, pero creo sinceramente que su música se ha estancado en un círculo vicioso cada vez menos atrayente.


Cansados pero contentos esperamos volver el año que viene al Azkena.


Mr. Sheep

Más info en la web del festival

viernes, 12 de junio de 2015

AZKENA ROCK FESTIVAL 2015

Dentro de unos días dará comienzo el Azkena Rock Festival 2015. Tras el paréntesis del año pasado, la gente de Bcnenconcierto volveremos a viajar a Vitoria para vivir esta nueva edición de su reconocido festival. ZZ Top, L7, Mastodon, Cracker o D-Generation serán algunas de las bandas que podremos ver, y de las que os informaremos vía Twitter mientras estemos allí. Y a nuestro retorno, os contaremos en profundidad lo que ha dado de sí el fin de semana.
¡¡Azkena nos espera!!