lunes, 30 de octubre de 2023

SONIC BEAST + NOT SCIENTISTS. LA DESKOMUNAL 29/10/23

 

No hay ninguna canción de punk-rock entre mis 100 favoritas de la historia. Y nunca pagué por asistir a conciertos de Green Day o similares. Sin embargo es un género que me cae simpático (aunque a veces me resulta un poco reiterativo). Ese ritmo festivo es ideal para alegrar la noche. Este mismo año, por ejemplo, disfruté muchísimo con Rancid en el Azkena Rock Festival. Y alegrarnos es lo que hicieron las dos bandas que paso a reseñar.


Doble cartel a un precio ridículo, en una sala, La Deskomunal, ideal para el evento como este un domingo por la tarde. Unas 60-80 personas (no caben muchas más) disfrutamos de un espacio bien ventilado, diáfano y con sonido perfecto. Y los precios de barra, también muy comedidos, dato importante. Felicidades a los organizadores.

Los Sonic Beast son una nueva banda cuyos componentes provienen de diferentes proyectos catalanes de punk-rock  (Bullit, No More Lies, Illinoise, Bad Mongos...). Un bagaje que se nota en la solvencia técnica y el desempeño profesional con el que se desenvuelven la hora escasa que están sobre el escenario presentando su álbum Accidental. Punk-rock del de toda la vida con algunas canciones (pocas) de rock a secas. Es en esas donde más disfruto: cuando se salen de los riffs más obvios. Dos guitarras, bajo, batería, cantante. Todo suena bien. Potentes y convincentes. A destacar el single It's a Trap, pero cuesta encontrar picos destacables o algún estribillo especialmente memorable. Les deseo mucha suerte y espero encontrármelos en algun festival para cabecearlos con ganas.

Cierran los franceses Not Scientists, una curiosa banda bastante inclasificable. En algún momento me suenan a los 80, a The Police, otras a rock acelerado inglés, a post rock indie (que es como no decir nada), y obviamente a punk-rock. En todo caso muy disfrutables. Nada de medios tiempos. Y tablas. Muchas tablas. Enérgicos, interpelando al público y con movimientos en el mínimo escenario muy efectivos. El tópico ese de que parece que se lo pasan bien. Por supuesto, engrasados musicalmente como corresponde a un grupo que hace giras interminables. Presentan su disco Staring at the Sun donde destacan sus dos singles Like Gods we feast o Rattlesnake. Todo en inglés (con lo bonito que es el francés) pero se les perdona. Entre el público, algunos paisanos suyos bastante motivados. En algún momento comenta el buen rollo con los Sonic Beast que les han abierto las puertas del mercado español. Me alegro por ellos, aunque será difícil que llenen Sant Jordis.

En definitiva un rato de banginghead bien agradable. 



Mr.Bull

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jueves, 12 de octubre de 2023

THE LONG RYDERS. UPLOAD. 08/10/23


Una verdadera alegría poder disfrutar a estas alturas del directo de un grupo como The Long Ryders, uno de los principales impulsores de aquel movimiento llamado Nuevo Rock Americano surgido en los primeros años 80. ¿Recordáis aquellas bandas? Entre otras Green On Red, The Dream Syndicate, Violent Femmes, Jason & The Scorchers, y como punta de lanza, nada menos que R.E.M., en realidad la única de ellas conocida por el gran público.
Tras su disolución en 1987, los Ryders han vuelto a juntarse en varias ocasiones, y ahora acaban de sacar un nuevo disco, September november, con el que hemos tenido la suerte de que se hayan acercado por estas tierras para presentarlo. Y viendo el espléndido aspecto que ofrecía Upload, creo que había bastantes ganas de verlos. No está mal, ver una sala llena de vez en cuando en esta ciudad.
Esta visita era la primera que nos hacían sin el clásico bajista Tom Stevens, tristemente fallecido en 2021, aunque está perfectamente reemplazado por Murry Hammond, de los Old 97's. Pero sí quedan los otros miembros clásicos del grupo, con Sid Griffin y Stephen McCarthy a las guitarras y voces, y Greg Sowders a la batería, que se mantienen en plena forma, con esa imagen que tienen de afables abueletes.

Como teloneros, vimos un buen set por parte de Piggies, una banda local que desconocía, pero en la que militan miembros de Los Perlas o Deadyard. Perfectos para calentar el ambiente, especialmente con ese final con el Xanadu de Olivia Newton-John en modo rockero (tema compuesto por Jeff Lynne, por cierto).
Y después, el grupo al que todos teníamos ganas de ver tras muchos años nos daba un completo repaso a su trayectoria, con únicamente el tema título de su último trabajo, pero con joyas como State of our union, Ivory tower, Final wild son, Greenville o Lights of downtown. Con versiones, de NRBQ y su I want you bad, y de sus amado Byrds y I'll feel a whole lot better. Y con un bis difícilmente superable, recordando a Tom Petty con Walls (circus), y finalizando con la coreada Looking for Lewis  and Clark.
Gran concierto, con un Sid Griffin de lo más simpático, mostrando con orgullo su Rickenbacker de doce cuerdas y llevando prácticamente todo el peso de la noche.

Después de ver la acogida que se les ha brindado por aquí quizá podríamos pensar en que ahora se acostumbren a visitarnos habitualmente. Sería de agradecer, ¿verdad?

Mr. Wolf

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lunes, 9 de octubre de 2023

NAT SIMONS. YESTERDAY. 08/10/23

 



El concierto de Nat Simons en el Yesterday de Santa Coloma de Gramenet fue una auténtica gozada. Poder disfrutar de una artista de su calibre en el íntimo y reducido espacio del Yesterday, es lo más parecido a disfrutar de un concierto privado con amigos. Además, el público también estuvo de diez, respetuoso y en silencio cuando tocaba, y entusiasta cuando lo requería la ocasión.

Tuvimos la suerte de poder disfrutar de un artista invitado que estuvo a la altura. Suso Díaz nos regaló un puñado de canciones robustas, imbuidas del mejor espíritu americano. Guitarra y harmónica, acompañado por Elena Poza a los coros. Appaloosa sonó muy bien y el final con la versión de Ryan Bingham, Tell my mother i miss her so, nos dejó con ganas de más. Habrá que seguirle la pista a este gaditano afincado en Madrid.



Quería sacarme la espinita con Nat Simons. El cambio de horario que le tocó en (mala) suerte en el Azkena, me hizo imposible poder disfrutar de su directo a banda completa, además con la gran Cherie Currie como invitada especial. Así que cuando me enteré de que venía en formato acústico y reducido a mi ciudad, no me lo pensé dos veces. El formato tampoco fue tan reducido al final, ya que Anchel Sol estuvo a la guitarra y coros, Elena Poza al teclado y segundas voces. Suso Díaz los acompañó en un par de temas a la harmónica, y Erin Corinne nos hipnotizó con su maravillosa voz en otro par de ellos.



El repertorio pasó por encima de sus tres discos publicados, y también tocó algún tema de Felinas, el disco libro de duetos que está a punto de sacar. La sensación era tan cómoda en la sala y en el diminuto escenario, que Nat improvisó temas y cambió el set list a su antojo. Un concierto que comienza con un temazo como Macabro plan sabes que tiene que ir bien, y vaya si lo fue. Que bonito poder disfrutar de canciones como Another coffee and cigarrette, Endless summer road, Just can't imagine, People, Extraña religión, su particular versión en castellano de Because the night, o un Desire espectacular con la voz y la sensibilidad de Erin Corinne. Además, menudas versiones se marcaron, Love me de Elvis, Make you feel my love de Dylan, Learning to fly de Tom Petty coreado por el público, en fin, el repertorio casi fue lo de menos, porque estaban tan a gustito que nos hubieran hecho gozar con cualquier tema. Por supuesto también tocaron su nuevo single, Déjalo ser.



Al acabar estuvieron hablando con la gente y amenazando con volver con toda la banda. Ojalá ocurra pronto.

Mr. Sheep

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lunes, 2 de octubre de 2023

NACHO PARA & FRIENDS. UPLOAD. 30/09/23

 



La última visita de Nacho Para a Barcelona, no ha sido como las anteriores, no ha sido bajo el paraguas de Bantastic Fand, o sí. No lo ha sido en el nombre, pero los "amigos" que le acompañan son sus compañeros de banda, en esta ocasión sin Fernando Rubio. La diferencia con los conciertos de los Bantastic Fand es que Nacho canta la mayoría de los temas, los otros los cantan Paco Del Cerro, y Paloma , que cantó su maravilloso Smiling. Paco Del Cerro tocó batería, cajón, guitarra y bajo, además de cantar; Carlos Campoy estuvo soberbio a las teclas, Paloma Del Cerro tocó pequeñas percusiones y cantó como los ángeles, Iván Estefanía estuvo magnífico con la mandolina, la guitarra y el bajo. En algunos temas les acompañó a la batería Javier Poyatos, para dejar más libertad a Paco.



El concierto estuvo dividido en dos partes, una primera acústica, preciosa, en la que arrancaron con Leaving you my soul, In the afternoon y Hurry up. Tres temas del disco que venían a presentar, el debut en solitario de Nacho, No parking tickets in the clouds. El primer tema de Bantastic Fand que interpretaron fue nada menos que Find the door, siguieron con Ain't got no time, Only seen my face e Into the light, y acabaron esta primera parte acústica con Everywhere, uno de los mejores temas del último disco de Bantastic Fand, Somebody's world.



Con el público entregado y con un sonido excelente, arrancaron la parte eléctrica con Rain or shine, el swing de You, ese pequeño clásico llamado Calling, y Rowdy boy. No podía faltar una visita al cancionero de Dylan, y claro, tocando la maravillosa If not for you, le rendían homenaje también a George Harrison. En Smiling Paloma se encargó de la voz principal. La sorpresa de la inédita How many, nos llevó a Great creation, Drivin' north, una gran Down the river con Paco luciéndose, I can't tell you what to do y Anymore para acabar. Ante la insistencia del público volvieron a escena para despedirse con el buen rollo de My morning.



Un concierto soberbio, con unos músicos sobresalientes que son capaces de reinterpretar sus canciones como les viene en gana, con un Folk Rock irresistible y unas armonías vocales espectaculares. Una sala preciosa con gran sonido, y un público muy fan y conocedor del cancionero de Nacho. La alegría de reencontrar a buenos amigos del mundo de la música como Manolo Breis o Jose Navas, que me decía emocionado, que parecía que se hubieran tragado a los Travelling Willburys. La única pega que encuentro es que la sala no estuviera abarrotada. Una propuesta de tanta calidad y belleza merece arrasar por donde pase.

Mr. Sheep

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sábado, 30 de septiembre de 2023

THE HANGMEN. SIDECAR. 29/09/23


Menuda semana que llevamos. Unos días atrás Warner E. Hodges volvía a poner Razzmatazz 3 patas arriba con un soberbio concierto (sí, lo hizo de nuevo), aunque la falta de tiempo nos impidió comentarlo por aquí. 72 horas más tarde era el turno para una nueva visita por parte de The Hangmen, una de las bandas más genuinas que han pisado nuestros escenarios, que no fueron menos y también pusieron patas arriba Sidecar. Y además, mientras escribo esto, quien me espera esta noche es el señor Nacho Para, que a buen seguro ofrecerá otra velada de gran nivel. Que no pare la fiesta.

The Hangmen son unos veteranos de Los Angeles, a los que descubrí con esa barbaridad de disco llamada Metallic I.O.U., que contenía mi tema favorito de ellos, Bent, y una antológica versión del Russian roulette, de Lords Of The New Church (¡qué canción!). Ahora nos visitaban presentando su novísimo trabajo, Stories to tell, otra gema para una discografía sin mácula a base de Punk Rock, Hard Rock, o como queráis llamarlo. Esta era mi tercera vez con ellos, y como era de esperar, no defraudaron en absoluto.
Nunca serán una banda de éxito, pero el público congregado en la sala era de lo más fanático que he visto en un concierto, coreando muchos de los temas y enloqueciendo en los bises, con unos pogos en las primeras filas como pocas veces he visto. Locura absoluta.
Los temas nuevos, como Last time, Broken heartland o Bayou moon pronto podrán mirar a la cara a clásicos como el propio Bent (presentada como Country estilo The Hangmen), Man in black's hand (dedicada a Johnny Cash), Downton, Homesick Blues o Big red rooster, además, obviamente, de arrasarnos con Russian roulette . Menuda colección de trallazos.
El carismático líder, guitarrista y cantante, Bryan Small (un tiempo en Social Distortion sustituyendo a Mike Ness tras una lesión, casi nada) dispone ahora de una formación consolidada después de unos cuantos años juntos, con la ya veterana Angelique Congleton al bajo, el gran Jimmy James a la guitarra y Jorge E. Disguster a la batería. Y se nota, suenan como un tiro.

Decía Bryan que cuando vienen a Barcelona nunca les decepcionamos, y yo al principio decía algo parecido sobre ellos. Vinieron y vencieron ofreciendo un gran concierto, una vez más.

Mr. Wolf

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jueves, 14 de septiembre de 2023

ROBERT PLANT. AUDITORI FÒRUM. 12/09/23


Desde muy jovencito siempre he tenido en lo más alto de mi podio particular a Led Zeppelin, escoltados por los Stones y AC/DC para la plata y el bronce. La banda británica reinó en los 70 con una discografía perfecta y descomunal en la que habrá trabajos menos conocidos pero brillantes de todos modos. No puedo ser imparcial, para mí son el grupo más grande que ha pisado jamás este planeta.
Tras el hundimiento del zepelín con la muerte del alocado John Bonham, las carreras de sus compañeros han sido dispares. Multitud de colaboraciones y el disco de Them Crooked Vultures por parte del discreto John Paul Jones. Una errática trayectoria es la que ha seguido el genial Jimmy Page, siendo en mi opinión sus dos discos con The Firm en los 80 lo más destacado que ha hecho. Por cierto, gran banda que disfruté enormemente en su día, nada menos que con Paul Rodgers a la voz. Y desde luego, la carrera más interesante y consistente ha sido la de Robert Plant, dejándonos la sensación de que ha hecho siempre lo que le ha venido en gana, con discos en solitario rockeros, discos influenciados por músicas étnicas o sus dos famosos trabajos con Alison Krauss.. Ahora, una de las voces definitivas del Rock se descuelga con esta gira, en un formato más íntimo, con la banda Saving Grace, con la vocalista Suzi Dian, el batería Oli Jefferson y los guitarras (y otros instrumentos) Matt Worley y Tony Kelsey.

Había oído que esta gira era acústica, con versiones de temas tradicionales de Folk y Blues, y que no había espacio para temas de Led Zeppelin. Pero sí, hubo recuerdos a la banda madre y aparte de mandolinas y banjos también hubo guitarras eléctricas, aunque nadie debe pensar en que se desatara una tormenta rockera ni nada parecido.
Una muy buena entrada recibía en el Auditori del Fòrum a la leyenda, que apareció sobre el escenario con unos minutos de retraso para ofrecernos una emocionante velada. Porque para mí, la palabra que mejor define el concierto sin duda es emoción.
Con su melena al viento como en sus días de gloria, muy bien de voz (75 años le contemplan) y derrochando buen humor y cercanía, Robert Plant nos brindó durante la hora y media larga que estuvo sobre las tablas un concierto sensacional. Como decíamos antes, muchas versiones de temas tradicionales, como Gospel plow, As I roved out o Gallows pole (¿os suena esta última?). Muchas también de canciones ajenas como Moby Grape y la preciosa It's a beautiful day today, o Los Lobos, con la tremenda Angel dance. Lógicamente, no faltaron tampoco temas de su carrera en solitario, caso de Let the four winds blow o Down to the sea. Pero cuando llegaron los momentos Zeppelin... ay, amigos, eso es el cielo en la tierra. Friends, del tercer disco fue la primera en caer. También Four sticks llegó casi al final. Y entre medias, la piel de gallina con mi amada The rain song, en la que Suzi sacó su acordeón, para una versión diferente pero igualmente emocionante. También destacaría el final, con And we bid you goodnight cantado a capella por parte de toda la banda y con Robert haciéndonos corear "goodnight" y "bona nit". Divertido final para una noche inolvidable.

Una larguísima y merecida ovación con todo el público levantado de sus asientos despedía a uno de los grandes. Se lo merecía.

Mr. Wolf

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jueves, 7 de septiembre de 2023

SINTONITZZA. PARC EUROPA. SANTA COLOMA DE GRAMENET. 01-02/09/23

 


El festival Sintonitzza es un pequeño milagro musical. Se repite cada año, el primer fin de semana de Septiembre, y queda englobado dentro de las fiestas de Santa Coloma de Gramenet. El tesón y la valentía de Juanra y Poto consiguen, año tras año, unas bandas de mucho nivel.

Es un festival diferente, y gratuito, donde la parroquia rockera se reúne con el único objetivo de pasarlo bien.

La jornada del Viernes comenzó con los Bongo Beat, y su Rock n’ Roll festivo con aires Surf. Un grupo divertido y bailable, que peleó y ganó a la incertidumbre que representa abrir un festival a una hora tan temprana como las 21:00. El público respondió a la llamada del Rock n’ Roll, y disfrutó con los primeros bailes de la noche.

Peinga Rayo y las aeromozas tomaron el escenario con aires de fiesta ochentera. Un poco de Punk combinado con Pop a lo New Wave. Una propuesta muy festiva que se vio lastrada por un sonido al que, en general, le faltó potencia en toda la primera jornada.

Sandré son una de las bandas del momento a nivel nacional. Este año tocan en infinidad de festivales, y la verdad es que su propuesta no deja a nadie indiferente. Pude disfrutar de su directo hace unos meses en Pedreguer y me dejaron noqueado; por lo agresivo de su propuesta, por el contraste con su imagen, por su complicidad con el público, y sobre todo por unas canciones que más allá de su fuerza para el disfrute en directo, contienen unas letras sorprendentes e imaginativas. Rosa Pagès es todo un torbellino en directo, y le gusta interactuar mucho con el público. Marc Torrent es el motor del grupo detrás de su batería, Estefanía Lusini al bajo, y a la catana; y por último Carles Pons que toca de una forma muy marciana la guitarra, y aporta un sonido único.



Le tenía muchas ganas al bolo de Tito Ramírez. Lleva una banda impresionante, y su puesta en escena es tan divertida y bailonga que no deja a nadie indiferente. Es una mezcla imposible entre James Brown, Pérez Prado y Mink DeVille. Su guitarra, los vientos, la percusión y el piano magnífico de Enma Fernández nos pusieron las pilas, y nos pusieron a bailar. Pal barrio, Culpable o Yadda-Haddabadoo son clásicos instantáneos.



Cerraron la primera jornada mis bailongos paisanos jienenses, Los Mejillones Tigre. Cogieron la senda bailonga de Tito Ramírez y nos ganaron para la causa, por su Bogaloo contagioso, por su simpatía, y además porque sonaron mejor que todos sus compañeros de jornada. Radiación, Dale candela o Satán es amor son canciones perfectas para montar una fiesta. Espero volver a verles pronto.

La jornada del Sábado prometía ser más rockera, y desde luego se cumplieron los pronósticos. Comenzaron Radioactivas, que saltaron al escenario con todas las ganas del mundo, y contagiaron su entusiasmo a todos los asistentes, que se agolparon frente al escenario para disfrutar de un concierto agresivo, y abrasivo. El sonido mejoró mucho respecto al día anterior, y las guitarras de Maribel y Belén chirriaban en el cielo colomense, con un sonido sucio y potente que pareció asustar a las nubes que por momentos amenazaban lluvia, Mónica mantuvo el tempo con su bajo y contagió con su seguridad a sus compañeras, que se soltaron por el escenario con la tranquilidad que tienen los músicos con muchas tablas. Anabel desde la atalaya de su batería disfrutó del bolo, superando incluso por momentos algún problemilla técnico, y contagiando con su sonrisa a todo el público. Eri llegó directa desde el aeropuerto, no le dio tiempo ni a probar sonido, y ese frenesí y esa urgencia se notó en positivo en su forma de cantar, más agresiva que nunca. Para los que hemos tenido la fortuna de verlas en estos últimos años, no fue ninguna sorpresa ver el nivelazo al que han llegado, para los que no las conocían fueron el descubrimiento del festival. El repertorio fue bastante diferente al de las últimas veces que las hemos visto. Abrieron con un cañonazo como Lisa Mahoney, seguida de You make me hot, I´ll put you down, La Nuit y Dance with my friends, con el público coreando el estribillo, estrenaron un tema nuevo que provisionalmente han llamado Chiringuito, Ladrándole al Sol, y una parte final espectacular con su clásico Choni garagera y el tema cantado por Mónica, La Iguana. Hicieron subir al escenario a Morton de los Motosierras para versionar Nene de Barna; y para acabar otras dos versiones, el clásico de MC5, Looking at you, y Monkey Mongah blues de Deadyard, en un final apoteósico con el batería original del tema, Marc Morell, acompañando a Anabel en los parches. Bolazo.






Los Chicos saltaron al escenario como un huracán. Se sobrepusieron a la ausencia de uno de sus guitarristas echándole entrega, y con la ayuda de Spencer Evoy el saxofonista líder de MFC Chicken, que les acompañó en varios temas. Un concierto muy rockero, con un vocalista espectacular, que hizo de todo, trepó por la torre lateral del escenario, se metió entre el público, bailó, y no paró de bromear durante todo el concierto. Acabaron con una gran versión del Fiesta de los Pogues. Una banda espectacular.



MFC Chicken también ofrecieron un gran concierto. Su Rock n' Roll festivo, con guiños al garage y al rockabilly, nos puso a bailar. Tocaron entre el público y estuvieron al nivel del bolazo que ofrecieron hace unos años su bajista y guitarrista con los maravillosos Fuzzillis. Fue muy cachondo ver al guitarrista tocar a hombros del público. Muchas ganas de verlos en una sala. Chicken, baby, chicken y Royal we son pequeños grandes clásicos.



A Doctor Explosión les tenía muchas ganas. Siempre me gustaron. Les entrevistamos hace 26 años cuando sacaron Aquellos maravillosos 90, y Jorge siempre me cayó bien. Después de algunos altibajos discográficos, el año pasado sacaron uno de sus mejores discos, Superioridad moral, y volvieron a engancharme. Jorge está en plena forma, sigue bajando a tocar entre el público, y contagia su entusiasmo tanto a sus compañeros como al público. Sus nuevos clásicos como El día que David Bowie murió, Insatisfacción, Sucio Roberto, o su particular versión de Soy un truhan, soy un señor, comparten set list con sus clásicos de toda la vida como Drácula "Ye-Ye" o La Chatunga. Gran concierto en una gran noche rockera.



El fin de fiesta lo pusieron Grande Amore, un grupo gallego que practica un Techno trufado de Pop, y con algunos ramalazos rockeros. En su actuación hubo un notorio cambio de público en las primeras filas, que se entregaron al baile con estos gallegos inclasificables. Versionaron a Los Suaves con una curiosa Maldita sea mi suerte y tuvieron el lujo de contar como invitado en un tema con el gran Muchachito.

Gran fin de semana, gran festival. Ya queda menos para la próxima edición.


Mr. Sheep

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viernes, 14 de julio de 2023

CHRIS ISAAK. POBLE ESPANYOL. 12/07/23


Siempre he sido bastante crítico con el Festival Jardins de Pedralbes. En su primera edición me indignó el famoso árbol que tapaba gran parte del escenario para algunas localidades (tema que fue comentado en este blog), y los precios de las entradas siempre me han parecido excesivos. Eso sí, dicho esto, también es justo reconocer que cada año ha programado conciertos interesantes y además revitalizó un enclave de la ciudad que estaba absolutamente muerto. Ahora las autoridades competentes les han dado la patada a los organizadores para poner a otros, por un tema económico o de amiguismo, si no por ambas cosas, con lo que a toda prisa han debido trasladar su festival al Poble Espanyol y lo han rebautizado como Alma. Y su primer gran nombre el que hoy nos ocupa, Chris Isaak.


El elegante californiano ha seguido una carrera modélica, con una discografía impecable y unos directos en los que sabe meterse al público en el bolsillo. Y sí, antes de empezar el concierto ya sabemos que se paseará entre medio de la gente, que hará divertidos comentarios, que se pondrá su traje de espejos y que nos deleitará con los bailes de su banda y de él mismo. Ya lo sabemos, pero lo disfrutamos igual, y es que estamos hablando de un grande de los últimos cuarenta años, con talento y carisma de sobras.
Repertorio brillante desde luego no le falta: Somebody's crying, I want your love, el celebérrimo Wicked game, Speak of the Devil, Two hearts, Dancin', Blue hotel o San Francisco days sonaron en la calurosa noche barcelonesa. El bajista Rowland Salley tuvo su momento de gloria cantando su tema Killing the Blues, aunque su voz no esté para muchas fiestas, la verdad. Hubo homenaje a Roy Orbison con Oh, pretty woman y Only the lonely, y ciertamente no se me ocurre a nadie mejor que Chris Isaak para calzarse los zapatos de aquel maestro. Como tampoco se me ocurre a nadie mejor para recordar al Rey con el mágico Can't help falling in love, desde luego. Y qué bien está Chris de voz, pese a acercarse ya a los setenta años. Y qué potente es su banda, destacando el gran Hershel Yatovitz a la guitarra. Y qué gran final, ya en el segundo bis, recordando a otro grande como James Brown (al que también pudimos ver en este mismo Poble Espanyol en su día) con I'll go crazy. Cierre soulero para una gran noche.

Casi una hora cuarenta de Rock'n'Roll, espectáculo y anécdotas. Este Alma empieza con mejor pie que su hermano mayor diez años atrás.

Mr. Wolf

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martes, 4 de julio de 2023

THE ELECTRIC ALLEY. PLAÇA PEP ROVIRA (RUBÍ). 01/07/23


Dentro de los actos de las fiestas de Rubí, este año sobresalía la actuación de The Electric Alley, cita imprescindible para una veraniega noche de sábado, y encima totalmente gratis. Todo un lujo gracias a la asociación Rubí Rock. Bien por ellos.
Y a ver, una banda rockera como los Alley será del sur de Estados Unidos, o quizá ingleses, o incluso puede que australianos, ¿no?. Pues no, gaditanos que no tienen nada que envidiar a grupos foráneos y que se presentaban al concierto después de un montón de horas de carretera. Luchando por el Rock'n'Roll, como dicen en su web.

Tratándose de una fiesta mayor no sabía qué nos podríamos encontrar en cuanto a público. Ya se sabe que en estas situaciones van curiosos y gente a la que no le interesa demasiado la música, pero afortunadamente me encontré con una audiencia bien rockera y con algunos de los habituales de las salas de Barcelona que conocían bien a la banda. Y creo que a los que no la conocían se los ganaron con el concierto que ofrecieron, así que la noche salió redonda.
Tuve la sensación de que, pese al cansancio que debían arrastrar del viaje, no se dejaron nada y además ellos fueron los primeros en disfrutar del evento. Repasaron sus cuatro trabajos discográficos, en especial Apache, que llegó en 2022 después de cuatro años de sequía y cuyos temas sonaron de maravilla, como el mismo tema título con el que abrieron, o One lasting light, What's going on? o Fireworks. Las guitarras de Nando Perfumo y Jaime Moreno (excelente de voz también) sonaban a gloria, y la base rítmica formada por Sergio Reyes al bajo y Rafa González a la batería estaba perfectamente engrasada. Profesionales que llevan años ya en este negocio.
Debo decir que uno de los momentos de la noche fue cuando, tras finalizar Thunderbird or vulture Sergio señaló mi camiseta de Thin Lizzy (que obviamente siempre luzco con orgullo) y la banda arrancó con Cowboy song. ¿Qué más se puede pedir? Una versión de una maravillosa canción de una banda maravillosa también. 
Después de una hora y media aproximadamente, con No control y Eagles fly los Alley se despedían contentos frente a un numeroso público entregado.

Como decíamos al principio, a veces no hace falta irse muy lejos para encontrar bandas de nivel y calidad. Aquí tenemos a The Electric Alley, por ejemplo.

Mr. Wolf
 
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jueves, 22 de junio de 2023

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA 15-17/06/23 (Mr. Sheep cover)

 



Por una vez estoy de acuerdo con las impresiones azkeneras de Mr. Bull, así que tan sólo añadiré algunas cosas que o bien se le pasaron o que me apetece complementar.

Parece mentira, pero ya han pasado veinte años desde nuestra primera visita al Azkena Rock Festival. En estos veinte años muchas cosas han cambiado, a nivel personal o en el mundo de la música. Pero hay una cosa que se mantiene inmutable, el criterio musical con el que se elaboran los carteles del Azkena. En el año 2003 reinaron por todo lo alto Iggy Pop con los Stooges y Steve Earle. En el año 2023 han vuelto a hacerlo. En esta edición se ha tratado con el máximo respeto a algunos de los héroes musicales que han escrito grandes páginas en la historia del festival. Es una manera de hacer balance para encarar el futuro con ganas de que jóvenes valores de la escena musical reclamen su presencia en los escenarios de Mendizabala.

El Jueves empezamos nuestra sesión con una banda muy particular, Os Mutantes, los brasileños ofrecieron un bonito concierto con esa mezcla tan personal de música brasileña con los sonidos de Laurel Canyon. Sérgio Dias está bastante mermado físicamente y tuvo que actuar sentado, pero aún así los brasileños se ganaron al personal con temas como Tecnicolor, Time and space, A minha menina o Ando meio desligado.

En el año 2003 Steve Earle actuó junto a su banda clásica, los Dukes. El concierto de 2023 fue muy diferente. Actuación en solitario acompañado de guitarra, mandolina y harmónica. Arrancó con una versión del clásico de los Pogues If i should fall from grace with God, y continuó con alguno de sus clásicos como The Devil’s right hand, My old friend the Blues, Someday, una celebradísima Guitar town, Taneytown y una mis canciones favoritas, Feel alright. Continuó con I ain’t ever satisfied y You’re the best lover that i ever had. Se acordó de uno de sus referentes con la versión de Mr. Bojangles de Jerry Jeff Walker. Una reivindicativa It’s about blood nos llevó a uno de los momentos más emotivos del festival, interpretó la canción Harlem river blues de su hijo Justin Townes Earle, fallecido en 2020. Y ya con el tiempo casi agotado se despidió a lo grande con Galway girl y Copperhead road. Gran concierto, esperemos volver a verle pronto.



El primer día de festival disfrutamos también de los temas de Barricada, con El Drogas y su banda, el Punk festivo de Rancid y la descarga aplastante de Monster Magnet, sin duda uno de los mejores conciertos del festival.

El Viernes, después de la fiesta en la plaza de la virgen Blanca con los Fuzillis, entramos en el recinto de Mendizabala con los acordes de los locales Pasadena, y la verdad es que me causaron una gran impresión, con su Folk Rock intenso y pasional, y el juego de voces entre Jon Basaguren y Libe García de Cortázar. Tienen algo de Morgan, algo de Nick Cave. Muy interesantes.

Después del conciertazo de Cordovas conseguí introducirme en la carpa del Trashville para disfrutar con los cachondos Tiki Phantoms. Fiestón rockero, sacrificios humanos, Tiki conga. En fin, un gran concierto con una banda que está en su mejor momento.



Después del buen concierto de Pretenders tocaba el turno de los inclasificables Calexico, y dieron un gran concierto pasando del sonido americana a la cumbia, la música cubana, incluso algún guiño a Manu Chao. Y después de la fiesta de los de Tucson, llegó el coñazo de concierto de Incubus. Una banda sobrevalorada y vacía, llena de fuegos de artificio inofensivos. Menos mal que despedimos la jornada con el gran concierto de The Soundtrack of our lives. Intensos, rocosos, liségicos. Muy buenos.

La última jornada del festival comenzó con el conciertazo de Chuck Prophet en la virgen Blanca bajo un sol de justicia. Parece que está totalmente repuesto de sus problemas de salud, y se le vio feliz y disfrutando tanto como el público.



El tormentón de la tarde, además de suponer la cancelación de los conciertos de Ezpalak y Brigade Loco, llevó a reubicar los conciertos de The Nude Party y Nat Simmons con Cherie Currie, y con la reubicación me los perdí. Una pena, les tenía ganas. Todavía bajo la lluvia disfrutamos con las grandes canciones de Amanda Shires, a pesar de verla un tanto desubicada y nerviosa. Su repertorio merece ser degustado en una sala y con mayor entrega por parte de la virtuosa violinista. Aun así, escuchar Hawk for the dove en directo estuvo genial.



Ana Popovic fue una de las grandes triunfadoras del festival, su Funk, Soul y Blues sonaron a gloria, y ella estuvo sobrada de tablas y de simpatía para ganarse al público desde el minuto uno. Me perdí el final de su concierto para poder pillar buen sitio en el concierto de Lucinda Williams. Le tenía ganas y miedo a su concierto. Lucinda es una de mis favoritas de toda la vida, es de esos artistas que te han acompañado siempre y a los que sientes casi como si fueran de la familia. Y la verdad es que fue muy duro verla acceder al escenario casi sin poder andar, con medio cuerpo paralizado a causa del derrame cerebral que ha sufrido, por supuesto sin poder tocar la guitarra, y teniendo que leer las letras de las canciones a través de un monitor. La tristeza fue convirtiéndose en admiración a medida que fue transcurriendo el concierto. Su maravillosa voz sigue ahí y el repertorio fue espectacular. Es cierto que ralentizan un poco los temas para que le resulte más fácil, y que veías a todo el mundo en el escenario pendiente de ella. Pero fue algo hermoso, ver el respeto y el cariño que le tiene su banda, y ver el respeto y la admiración en el público. Silencio, atención, cariño, algunas lágrimas, mucho Rock, algo de Blues, y la sensación de ser un privilegiado al poder despedir encima de un escenario a toda una leyenda. Comenzó con Protection, Real live bleeding fingers and broken guitar strings, una preciosa Stolen moments, le dedicó Drunken angel a Blaze Foley, siguió con Fruits of my labor, Are you down, subieron el ritmo con Let’s get the band back together y You can’t rule me. Una bonita Out of touch nos llevó a Unsuffer me y Joy, Y entonces llegó uno de esos momentos por los que vale la pena pagar la entrada de un festival. Su interpretación de Essence fue maravillosa, si la llega a enlazar con Blue, hubieran faltado desfibriladores para reanimar al respetable. En la recta final Righteously, Honey bee y su particular versión del Rockin’ in the free world de Neil Young. Final pletórico y una Lucinda emocionadísima recibiendo la ovación de todo el público.





Después de semejante vaivén emocional era necesario que te devolvieran al mundo real a base de guitarrazos, y para eso los Melvins eran los adecuados. Gran y potentísimo concierto, que combinamos con los estupendos Lucero. Le tocaba el turno al plato fuerte del festival, Iggy Pop volvía al mismo escenario con el que nos voló la cabeza acompañado de los Stooges veinte años atrás. Tiene 76 años, pero mantiene intacta la actitud. Ya no está para rajarse el pecho, saltar al público o provocar altercados subiendo gente al escenario. Pero la actitud y la fiereza están ahí. Banda solvente, arreglos de viento y coros imaginativos y resultones, pero la verdad, yo lo prefiero con una banda básica. En cuanto a repertorio hubo alternancia de sus clásicos, tanto en solitario como con los Stooges, con temas de su último y excelente trabajo, Every loser. Saltó al escenario con Rune, seguida de Five foot one, y ya enseguida puso al público a botar con TV Eye, Modern day rip off, Raw power, Gimme danger, The Passenger, Lust for life, The Endless sea, Death trip, I’m sick of you, el delirio con I wanna be your dog y Search and destroy, y tras un breve receso, el bis con Mass production, Down on the Street y un gran final con Loose y Frenzy. Iggy abandonó el escenario con la chulería de una estrella, y cuando se marchó no pude dejar de pensar en si sería mi última vez  en directo con él. Ojalá que no.



El último concierto del festival corrió a cargo del gran Jim Jones, que con sus All stars nos regaló una exhibición de Rock salvaje y sudoroso, a un volumen brutal. Temas de su etapa con los Revue, incluso una maravilla de su época con Thee Hypnotics, Shakedown, y unas versiones adrenalínicas de Little Richard, la Velvet underground o los Beatles. El broche de oro perfecto para una gran edición del Azkena Rock festival. En lo negativo tan sólo diría que la oferta gastronómica fue claramente insuficiente, y que el aumento de precios en las barras fue excesivo.



Mr. Sheep

 

 






miércoles, 21 de junio de 2023

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA 15-17/06/23 (Mr.Bull cover).

 

La edición número 20 de nuestro festival favorito ya es historia. Y como casi cada año, la valoración es más que satisfactoria. Especialmente teniendo en cuenta que las expectativas, viendo el cartel, no eran demasiado altas. Pero es que…al Azkena se va, y punto. Ya sabéis, el festival con el público más fiel del planeta.

Pero vayamos por partes. 

Nos presentamos a media tarde en el entrañable recinto de Mendizabala en la primera de las tres jornadas de este parque temático del Rock. Todo un acierto la vuelta a los tres días en vez de dos desde el año pasado. No vemos los tradicionales nombres de difuntos en los escenarios, algo que tenía su punto. Tal vez la acumulación de fallecimientos de ilustres del Rock haya llevado a la organización a prescindir de este bonito homenaje. Una pena. Por lo demás todo luce bien: espacios bien organizados, fuentes de agua y lavabos impecables… En lo negativo, los prohibitivos precios de comida y bebida, algo que no se entiende teniendo en cuenta el coste de la entrada, muy asequible comparado con el de otros festivales. El tiempo…excelente. Nada que ver con el infernal calor del año pasado.
 
Llegamos cuando los vascos Liher están acabando así que no podemos opinar más que sonaban potentes.. El primer grupo que podemos disfrutar completo es Os Mutantes, una curiosidad musical con su bonita mezcla de sonidos californianos y brasileños. Y un primer exponente de algo que se repetiría en esta edición: cantantes en no muy buenas condiciones físicas defendiendo con dignidad su repertorio. Hablamos de Sérgio Días, que a pesar de sus evidentes problemas de movilidad compone unas armonías vocales muy apreciables.

 

 

No pude disfrutar de ese Steve Earle en solitario, aunque algunos de mis compañeros de bcnenconcierto  aseguran que fue un conciertazo. Sí me dió tiempo de entrar a las asfixiantes y excitantes carpas del Trashville. Y como no podía ser de otra manera, tuve lo que esperaba: sudor y rock primario a todo trapo. En este caso con unos cachondos Generador que hicieron disfrutar con pelotazos como Me estoy peinando, un clásico desde ya. La pena es que el Trashville está muriendo de éxito: a duras penas pude volver a entrar a ver a los Kaisers y salir rápido, una vez valoré riesgos de avalancha. 



En medio, El Drogas, reinando en Mendizabala con su repaso a lo mejor de Barricada. Parroquia muy numerosa. Mucho oficio, banda muy solvente y potente con un sonido cristalino. Esto último fue tónica general en el festival (enhorabuena a los técnicos de sonido). Se puede argumentar lo lineal de su propuesta pero nada que objetar. Sus fans, contentísimos. 



Y de El Drogas a uno de los fiascos del festival. Nada sabía de la tal Lydia Lunch. Nada quiero volver a saber. Su gótica y marciana propuesta basada en sonidos oscuros sin estribillos, mucha distorsión y una muralla de sonido que tira para atrás aburre, no sólo a mí. Muchos desertan buscando otras opciones, aunque en la tarde del jueves hay menos grupos para escoger. Aprovechamos para aprovisionar y prepararnos para el set final.


Nada menos que los Rancid, toda una leyenda del Punk-Rock acelerado. Debo confesar que no he seguido su carrera y quizás por ello, me sorprenden más. Ruby Soho, Time Bomb y poco más me suena. Pero así como los Green Day, grupo con el que son comparados, me aburren, los Rancid me parecen más variados acercándose al rock más clásico a veces. También se agradecen los contínuos cambios de vocalista. Mis respetos a la banda. Bravo.


Pero para sorpresa la de los siguientes invitados. Unos Monster Magnet pletóricos (a pesar, de nuevo, del mal estado físico que no de garganta, de Dave Wyndorf). Una muralla de sonido stoner y a veces doom, muy impresionante. Muy cercanos a Kyuss. Ya os digo que para mi, en el podio del festival. Sin concesiones, ni parlamentos, trallazo tras trallazo, que a esas altas horas es lo que a uno le pide el cuerpo. Space Lord suena a gloria. Powertrip suena a gloria. Mindfucker suena a gloria. Y así el resto. Actitud. ¡Diablos…qué manera de acabar el primer día!. Con los tímpanos reventados nos vamos a descansar, que queda tela.

 



El segundo día volvemos a gozar de esa iniciativa ya clásica que es el concierto gratuito en la Vírgen Blanca. En este caso con unos Fuzillis festivos y muy profesionales. Un ejemplo de banda que sabe hacer con el público lo que le da la gana. El grupo perfecto para un bolo así. Mención especial a esa Ungawa! con la que subieron a media plaza al escenario. Fiesta total.

 


De ahí y hasta la hora de la entrada gozamos de otros encantos de Vitoria. Sustituimos nuestra tradicional visita al magnífico restaurante Olarizu por el no menos impresionante Casa Napoleón. No todo va a ser rock. Siesta posterior en uno de los hermosos parques que hay por toda la ciudad. ¡Qué bonita es Vitoria!


Y ya con las pilas cargadas nos disponemos a afrontar la segunda jornada. La abundancia de propuestas y solapes va a hacer que nos perdamos algunas cosas interesantes. Por ejemplo Pasadenas o Bones of Minerva que seguro que estuvieron bien. Nos estrenamos con S8nt Elektric, la banda del hijo de Slash. Nada de especial me dice su propuesta. No es que sean malos pero hay una falta de riesgo importante para ser tan jóvenes. El hijísimo se desempeña bien en la batería pero hay millones de grupos más excitantes.


Y de ahí a otra de las propuestas que estarán en mi podio al acabar. Unos Cordovas que me sorprenden con ese…¿country-jazz?, si es que eso existe. Desarrollos muy variados, a veces en clave blues, otras country, otras funky. Incluso algo de tropicalismo. Variedad de voces, virtuosismo en los instrumentos…Y la sensación de ser una banda que goza en el escenario, algo muy de agradecer. Reconozco que no me suena ninguna canción y que me gustan todas. A Joe Firstman, creador de esta jam-band se le ve exultante al acabar. Ovación muy merecida.

 

Lamento no haber visto a Earthless, banda que me recomendaron algunos amigos. Tampoco veo la propuesta de The Guapos. Y del mismo modo, me pierdo la fiesta de los Tiki-Phantoms en el Trashville, un acierto seguro. Pero es hora de merendar. 


A la vuelta, otro de los platos fuertes. ¿Cuántos años hace que no oigo nada de The Pretenders? Miles. Pero ahí sigue la voz tan especial de Chrissie Hynde, sobradísima. Un concierto más que correcto, apuntalado con un puñado de singles que hemos oido millones de veces (I’ll stand by you, Don’t get me wrong, Back on the chain gang…). Al acabar, la pregunta: ¿Por qué no han tocado Brass in pocket? En todo caso, un buen concierto. Comentar que en esta edición la cuota de conciertos con presencia femenina ha subido. Y lo celebramos.

 


En uno de esos solapes de los que hablaba antes, decido ver parte del concierto de los irlandeses Undertones y parte del de Calexico. De los primeros decir que no entro en la propuesta de rock añejo y áspero, aunque veo que tienen su público que los disfruta. Sobre los segundos, todo lo contrario. Esa mezcla de cumbias y rock tiene su punto. Los Calexico parecen dos bandas en una. Más que mezclar, van alternando un estilo u otro según la canción. En todo caso muy disfrutables, buenas melodías, buena banda. Todo bien. Tal vez les haya faltado en su carrera algún pelotazo para subir algún peldaño más. Como curiosidad, tocaron el clásico El Cuarto de Tula…igual que los Cordovas

 

Y de los Calexico a los claros candidatos a la cuchara de palo del festival. Tenía a los Incubus en mi mente como uno de aquellos grupos grunge con algunas buenas canciones pero un par de escalones por debajo de los clásicos como Pearl Jam, Nirvana, etc.. Pues no. Están muchos, muchos escalones por debajo. Y mira que empezaron bien. Las buenas sensaciones tras las dos primeras canciones, desarrolladas con la escenografía más espectacular de esta edición (pantallacas, efectos visuales, potentísima iluminación, sombras), se van por el desagüe a mitad de concierto. Por lo que nos comenta algún fan, se han decidido por el repertorio más psicodélico y extraño. Toda una empanada de sonidos pregrabados, ruiditos, desarrollos raros, a veces acercándose al progresivo, otras al doom, otras a Dios sabe qué. Igual con alguna droga en el cuerpo la cosa mejoraría. No es el caso. Al final vuelven al grunge (aquella Drive) pero ya es demasiado tarde. Un ejemplo de desperdicio escénico. Mal sin remisión.

 


Un cierto decalaje horario nos permite ver el comienzo de Gwar, esa broma heavy. Y comprobamos eso, que no pasa de ser una broma. Sus disfraces satánicos y su fiesta de hemoglobina falsa no va con nosotros. Seguro que sus fans se lo pasaron teta.


Visto algo de Gwar, nos apresuramos a saborear The Soundtrack of Our Lives (TSOOL). Emparentados con los Union Carbide que no me gustaron nada en otra edición del ARF, me acerco con recelos. Pero estos quedan disipados pronto. Grandes canciones, gran banda, gran voz. Todo engrasadísimo. Igual que en la noche anterior con los Monster Magnet, el concierto perfecto a la hora perfecta. Pasadas las 2 de la madrugada, hay que ir a saco. Y eso es lo que hace el bueno de Ebbot Lundberg (¡qué extraña pinta!) y sus secuaces. 

 


De nuevo reventados, nos vamos a dormir mientras en las carpas todavía hay propuestas que no veremos.

 

Y por fin la última jornada del festival. ¿La más potente de las tres? Veremos. A estas alturas la valoración ya es alta. Por lo pronto comenzamos con Chuck Prophet y su banda en la Virgen Blanca. Triunfo total con la plaza rendida a sus pies. Bonitas canciones, muy coreables y un frontman como debe ser. Eso si: otro más para la colección de artistas con problemas físicos aguantando como pueden (un linfoma por ahí dando por saco). ¡Qué delicia los conciertos en la Virgen Blanca!. 


Pero…¿qué sería de una visita al ARF sin lluvias?. Un aguacero que dura hasta las 20h nos impide ver las primeras propuestas del día. Esto es el Pais Vasco así que no nos sorprende mojarnos. Llego justo para ver las últimas canciones de Amanda Shires. Su propuesta de country-rock con violín es muy atractiva. Muy buenas canciones, aunque me sobra alguna versión descafeinada de algún clásico. Buena voz, excelente con el violín. Pero, pero…Un pero bien gordo. Amanda no defiende su repertorio como debe. ¿Un mal día? No lo se. Pero parece desganada. Quiere irse rápido. No interactúa con el público. Acorta alguna canción. Mal. Lo siento, pero mal.


Menos mal que Ana Popovic lo arregla todo en un pis pas. En el extremo opuesto, una actitud como debe ser: a comerse al público. ¡Qué pedazo de señora! Su propuesta de blues-funk-rock es caballo ganador. La banda, desde la sección ritmica bajo-batería, a los maravillosos metales, pasando por la guitarra explosiva de la jefa, impresionantes todos. ¿Está sonando el Thriller de Michael Jackson? Punto extra. Ovación de las de No te vayas nunca. Bravísimo

 

 

Me da tiempo a ver dos o tres canciones de The Nude Party. Me gustan. Me parecen simpáticos. Tienen gancho. Canciones de power-pop pegadizas. Descaro. Qué lastima que me tengo que ir a uno de los platos fuertes.


El plato fuerte es Lucinda Williams. Sabemos que viene mal físicamente después de sufrir un derrame cerebral. Y efectivamente, la imagen es muy triste. Obviamente sin su guitarra, bastante paralizada, teniendo que recurrir a un nebulizador constantemente. La voz no le llega bien. ¡Qué pena! Y sin embargo… ¡Cuánta dignidad! Posiblemente uno de los conciertos más emocionantes, en el sentido estricto de la palabra, de todas las ediciones del festival. Las magníficas canciones siguen ahí. Ralentizadas a posta para que Lucinda pueda seguirlas. Y ella las canta como puede. Su voz sigue siendo muy bonita a pesar de todo. Y la banda es una pedazo de banda. Así que de esta manera, con pena y con alegría, se desarrolla el concierto. El público, de diez. Máximo respeto. Máxima ovación al acabar con ese eterno Keep on Rockin’ in the Free World. Lágrimas.

 


Lo peor que se puede decir del concierto de Melvins es que para mi gusto no estuvo en el horario adecuado. A última hora como Monster Magnet o TSOOL hubiese sido perfecto. Me encantaron. Estuve con la mandíbula desencajada la hora larga en la que nos bombardearon con su muralla de sonido. Tienen ratos difíciles, demasiado plúmbeos o rarunos. Pero siempre te puedes regodear en ese momento en su tremenda imagen. Ese Buzz Osborne embutido en su extraño sayo espacial y con esos pelos, enfurruñado sin mirar al público y torturando a su guitarra. Ese Matt Lukin que parece sacado de la guardia personal de Drácula, aporreando su bajo mientras interpela constantemente al público. Y el magnífico Dale Crover machacando sin piedad la batería. Entre tanto doom, se agradece cuando acometen alguna canción más asequible. Me declaro fan desde ya.

 

 

Y ya afrontando la recta final, otro ejemplo de lo que comenté al inicio de esta crónica. Gente que está muy mal físicamente defendiendo con dignidad su música. Hablo, claro está del gran Iggy Pop, posiblemente el cabezón de cartel de esta edición. Mal físicamente es poco. Es un verdadero milagro que este hombre siga en pie. Es difícil tener un cuerpo más deforme, más pellejudo, más degradado. Contrasta con esas ridículas y juveniles mechas californianas con las que corona su machacado cuerpo. Pero…ahí está. A la segunda canción ya se ha quitado la camiseta y luce heridas de guerra. Y luce también las canciones. El repertorio es imbatible: The Passenger, Lust for Life, I Wanna Be Your Dog, Search and Destroy…Apabullante. Ciertamente es extraño el envoltorio. Uno espera que esas canciones sean tocadas por una banda sucia, con tipos rudos de esos que escupen, fuman y se encaran con el público. Y no. Un escenario minimalista con señores trajeados. También una introducción atmosférica y algún interludio ambiental. Raro. Aunque luego, a la hora de la verdad, lo único que importa es Iggy y sus imbatibles canciones. ¿Lo veremos alguna vez más? Parece difícil… Igual que a Lucinda.



Y al que esto escribe, aquí se le apagó el motor. Mucha tralla en el cuerpo y una edad ya. Ni los heavys Alter Bridge, pulcros e inofensivos, ni el rudo Jim Jones y su rock garajero, me consiguieron levantar el ánimo. 


A la hora de dar notas me quedo en el podio con Monster Magnet, Cordovas y  Ana Popovic.
En la parte negativa, sin duda Incubus, Lydia Lunch y Amanda Shires (por actitud). 

Y el resto en medio con una nota general bastante alta para lo que esperaba.



Gloria al ARF. A la espera de la edición 2024. 

 


Mr.Bull

Más información en la web del Festival