viernes, 29 de octubre de 2010
JOHN HIATT AND THE COMBO. BIKINI. 28/10/10
domingo, 24 de octubre de 2010
GUNS N' ROSES.PAVELLÓ OLÍMPIC DE BADALONA.23/10/10
Esta es una crónica dura de escribir, ya que la música de Guns n’ roses lleva acompañándome media vida y durante unos pocos años fueron la banda número uno del mundo. En la actualidad la situación es muy diferente y Axl Rose se acompaña de unos solventes mercenarios para sacar adelante más mal que bien unos aburridos, pretenciosos e incomprensibles shows en los que hemos de aguantar el extraño comportamiento de un Axl cada vez más cercano a las folclóricas patrias, abandonando el escenario continuamente para cambiarse de ropa y de sombreritos e interrumpiendo el concierto con continuos solos instrumentales que no consiguen convencer a nadie y que rompen el ritmo de un espectáculo que cae en el peor de los pecados en los que puede incurrir un concierto de Rock, el aburrimiento. Pero vayamos por partes, en primer lugar hay que felicitar a un Sebastian Bach que cumplió sobradamente en su papel de telonero con una enérgica actuación en la que presentaba su excelente disco Angel down, un tipo fiel a sí mismo y a sus fans a los que no decepciona y regala en cada actuación un auténtico derroche de electricidad y compromiso.
Sobre las diez y cuarto de la noche y afortunadamente sin hacernos sufrir demasiado con sus habituales y largos retrasos aparece un Axl Rose en un muy buen estado de forma con una americana plateada y un gran sombrero negro atacando el tema que da título al incomprensible último disco de Guns n’ roses, Chinese democracy; la banda aparece sólida y muy enérgica y la base rítmica formada por Frank Ferrer a la batería y el gran Tommy Stinson al bajo atrona y lleva en volandas a los tres guitarristas, DJ Ashba, Richard Fortus y Ron Thal, más conocido como Bumblefoot; a los teclados y coros Chris Pitman y el viejo amigo de Axl, Dizzy Reed. El público deseaba disfrutar de la música de Guns n’ roses y en el inicio del concierto todo el mundo fue feliz cuando enlazaron tres de los trallazos de su disco de debut, Welcome to the jungle,It´s so easy y Mr. Brownstone; pero hay algo raro en el ambiente y no es normal el ver abandonar el escenario continuamente al señor Rose y verle cambiar de ropa y sombreros tan a menudo, ya que más que un concierto parece una pasarela de moda porque alguno de los músicos también se cambiaron de ropa varias veces, como DJ Ashba. En este momento el concierto se vino abajo y ya sólo remontaría el vuelo ocasionalmente; Sorry y Shackler’s revenge dejaron helado al personal porque la primera es simplemente una canción vulgar y aburrida, pero es que la segunda es posiblemente la PEOR canción que ha grabado Axl Rose en su vida; después comenzaron los lamentables tics que conllevan a veces los shows de grandes estadios, grandes y aburridos solos instrumentales que no hacen sino que nos fijemos en que los solventes músicos que acompañan a Axl Rose son aunque voluntariosos, muy malos actores, es imposible que se retuerzan de placer de una forma tan exagerada interpretando lo que interpretan; Richard Fortus realizó un larguísimo solo con la melodía principal de las películas de James Bond que sirvió como introducción para la versión del Live and let die de Paul Maccartney, después más temas mediocres de Chinese democracy, This I love y Better; con Rocket queen volvió el Rock de verdad y los espectadores se despertaron un poco, pero volvieron a adormilarse con el pesado solo de piano de Dizzy Reed; Street of dreams nos demostró que también hay algunos buenos momentos en el último disco y que Axl Rose es capaz de cantar muy bien si se lo propone, You could be mine sonó a gloria y después del solo de rigor de DJ Ashba Sweet child o’ mine sonó un tanto rutinaria, sin chispa. La banda acometió una curiosa versión del tema de Pink Floyd Another brick in the wall part 2 y entonces el concierto se hundió ya sin remisión con un solo de piano de Axl en el que tocó parte del Goodbye yellow brick road de Elton John y lo enlazó con la baladita November rain en una interpretación larga y pesada; faltaba el solo de Bumblefoot y se empeñó en demostrarnos que no siempre es divertido escuchar la música de la Pantera rosa; I.R.S. es otro vulgar tema de relleno que sirve para hacer tiempo hasta llegar a la versión del tema de Dylan Knockin’ on heaven’s door, que sonó también demasiado larga y aburrida; Nightrain nos recordó brevemente que estábamos presenciando supuestamente un concierto de Rock; pero ya en los bises nos volvimos a quedar helados ante la vulgaridad de Don’t cry y de Madagascar; la enérgica versión del Whole lotta Rosie de AC/DC volvió a demostrar que los temas de los australianos son capaces de resucitar al más muerto de los conciertos y a la postre se convirtió en el tema más coreado por el público, el concierto acabó con todo un himno de los Guns, un Paradise city que tristemente me hizo pensar en que el tiempo de los verdes pastos y las chicas guapas posiblemente nunca volverá para Axl.
Es muy triste ver que lo que antes era Rock sucio, urgente, rabioso y auténtico se ha convertido en algo previsible y aburrido; aún así espero de todo corazón que algún día Axl recapacite y recuerde los viejos tiempos en que sólo necesitaba una camiseta rota de Thin Lizzy, su potente garganta y su actitud desafiante para ganarse al personal; y sobre todo que recupere a los Guns n’ roses de verdad, porque Slash por ejemplo sigue conservando su clase y hace pocos meses nos ofreció en el Azkena de Vitoria un concierto mucho más rockero y auténtico que el de los actuales Guns n’ roses.
Más info en la web del grupo
Mr. Sheep and Mr. Wolf
domingo, 17 de octubre de 2010
EILEN JEWELL. ROCKSOUND. 13/10/10
lunes, 4 de octubre de 2010
NINE POUND HAMMER. ROCKSOUND. 03/10/10
lunes, 27 de septiembre de 2010
SONNY VINCENT. ROCKSOUND. 26/09/10
domingo, 19 de septiembre de 2010
SUPER 400. ROCKSOUND. 18/09/10
martes, 6 de julio de 2010
ALICE IN CHAINS. RAZZMATAZZ. 06/07/10
Tras un largo paréntesis en su carrera, los de Seattle presentan su disco Black gives way to blue en una sala Razzmatazz que registra una buena entrada, aunque sin llenar. Un precio más que competitivo, visto lo visto hoy día, no ha sido suficiente para reventar. Mejor para nosotros, que no sufriremos los habituales atropellos y empujones de la sala. El público, más bien talludito, antiguos grunges ahora papás con camiseta negra y algún valiente con camisa de franela y greñas hasta las nalgas.
Nos acercamos movidos por el recuerdo de un grupo que nos marcó en su momento y cuyo nuevo disco nos parece más que digno. No obstante, la incognita de saber en qué estado se encuentran y cómo se desenvolveran en directo con el nuevo cantante William DuVall nos inquieta.
Las dudas quedan despejadas después de una larga espera (¿no había teloneros?). Sobre un sobrio escenario apenas destacado por una tenue iluminación el grupo ataca las primeras notas de All secrets know, el primer corte del último disco, de manera compacta y contundente. El sonido no es todo lo nítido que requieren sus coros marca de la casa, pero se irá aclarando sobre la marcha. Y sí: el nuevo cantante da la talla. Tiene voz, es atractivo, con movimientos muy rockanroleros y sabe dirigir al público. Un complemento perfecto para Jerry Cantrell que, la verdad sea dicha, no es precisamente la alegría de la huerta y que cada vez tiene más pinta de Johnny Winter. Aunque, ¡qué demonios! con esas canciones quien necesita ser simpático para ganarse al público.
Se van sucediendo los temas nuevos (Check my brain, Your decision, la excelente Lesson learned...) mezclados con bombazos de su escueta aunque perfecta discografía. Them bones, No excuses, Down in a hole, Man i a box...canciones con las que crecimos y supimos qué era el Grunge y donde estaba Seattle, suenan a gloria. Más duros de lo esperado, eso sí. Cargando las guitarras en piezas que en disco suenan más suaves.
Cierran con Rooster, otra pieza que el público coreó de pe a pa, ya con un sonido cristalino. Unos bises para redondear las 2 horas de generoso concierto y un final donde los 4 componentes son largamente ovacionados mientras reparten puas, muñequeras, etc hacen que salgamos más que satisfechos. En la calle, todavía podemos ver al bueno de William DuVall, saliendo a saludar a los fans. Pedazo de profesional.
Pedazo de grupo.
Más info en la web de la banda
Mr.Bull
viernes, 2 de julio de 2010
AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 24, 25, 26/06/10
El Jueves día 24 de Junio con la mente todavía abotargada por los excesos de la verbena de San Juan, la redacción en pleno de Bcnenconcierto se lanzaba a la aventura del Azkena rock festival en Vitoria, es una cita a la que llevamos acudiendo desde hace años, no sólo porque nos gusten las bandas que tocan, que por supuesto también, si no por ser un festival con un cartel coherente y honesto, por celebrarse en una ciudad tan bonita y acogedora como Vitoria y por tener un precio más que competitivo, sobre todo si lo comparamos con los festivales tan “chic” y tan caros que tenemos en Barcelona.
Entramos al recinto sobre las seis de la tarde con el Sol cayendo a plomo y con muchas ganas de buena música; nos reciben Baskery, tres hermanas suecas muy monas que facturan una interesante mezcla de Country, Rockabilly y Punk, sonido fresco para comenzar bien la tarde y que nos ayuda a situarnos en el recinto y curiosear por el mercadillo. The Legendary shack shakers nos vomitan una rabiosa tanda de temas Punk con toques rockeros y sureños que nos sirven para comenzar a acelerarnos, aunque su propuesta a la larga se hace un tanto repetitiva ; la siguiente actuación eleva el listón con unos frenéticos y soberbios Jim Jones Revue, una mezcla entre Jon Spencer, Nick Cave y Little Richard que nos descargan un repertorio muy interesante y que derrochan actitud, tablas y chulería, sin lugar a dudas una de las grandes sorpresas del festival; las cosas se calman con el Rockabilly, el Swing, el Country y el Blues que nos ofrecen Kitty, Daisy & Lewis, tres hermanos ingleses casi adolescentes que parecen sacados de una película musical de los años 40 y que tocan acompañados de sus padres, con un look muy retro y variando de instrumentos y de cantantes constantemente, a ratos resultaron interesantes, pero a ratos también un tanto aburridos. Cambio de registro radical para ver a una interesante banda que está dando mucho que hablar y que nos ofrecieron un gran concierto de genuino Rock americano con toques entre Springsteen, Elvis Costello o The Replacements, ellos son The Hold Steady y poseen muy buenas canciones, aunque sus pintas dejan bastante que desear, vamos que mucho glamour y presencia escénica no tienen. Recibimos a Gov’t Mule con muchas ganas, su gran virtuosismo y su mezcla en clave Jam band de Blues, Jazz, Hard Rock y psicodelia te deja con la boca abierta cuando tienen una gran noche, y la noche del Jueves en Vitoria tuvieron una de las mejores noches que les hemos visto; teníamos todavía muy presente el gran concierto que ofrecieron en Barcelona hace unos meses, pero también recordábamos el flojo concierto que habían ofrecido en este mismo festival hace unos años aunque lastrado por un mal sonido; sonaron perfectos, nítidos, poderosos , derrocharon carisma y temas como Soulshine, Thorazine shuffle o Broke down on The Brazos estuvieron entre lo mejor escuchado en el recinto de Mendizabala. Con bastante cansancio recibimos a los australianos Airbourne, quienes parece que han progresado mucho a nivel de popularidad y medios, pero que para el que escribe no deja de ser un grupo de versiones de AC/DC con poco talento y sobrados de ganas, y que colocados en otra franja horaria hubieran resultado más soportables. Bastante cansados y con ganas de pasear por Vitoria a la mañana siguiente nos retiramos a nuestro hostal mientras el público más joven empezaba a disfrutar con la descarga Punk de The Black lips.
A la mañana siguiente nos presentamos en Vitoria con muchas ganas de disfrutar de una mañana radiante, de un paseo por el centro y de un aperitivo tanto musical como gastronómico, y es que uno de los encantos de este festival es que a mediodía en plena plaza de la Virgen Blanca uno puede disfrutar de un concierto cercano y cálido y de unos pinchos y montaditos regados con una cerveza fresca o un buen vino; Imelda May tomó el escenario y con su encanto, su belleza y sobre todo con esa voz tan personal nos ofreció esos temas de sabor añejo a Soul, Jazz y Rhythm and blues que conforman su disco Love tattoo, Johnny got a boom boom, Big bad handsome man, Feel me o Watcha gonna do, un concierto que nos dejó a todos una gran sonrisa en la cara. A media tarde volvemos a entrar al recinto de Mendizabala para presenciar el concierto de un viejo amigo, Dan Baird, y es que a pesar de haberle visto varias veces en directo siempre es un placer ver a un músico que disfruta tanto con lo que hace, nada más saltar al escenario se descalza y dibuja en su cara una sonrisa que le acompañará durante todo su concierto, Rock n’ roll honesto, directo, divertido y sudoroso y temas como Younger face, Sheila, Keep your hands to yourself o I love you period, que se han convertido en pequeños grandes clásicos del Rock; cambiamos de escenario para ver al que a la postre se convertiría en el gran triunfador de esta edición: El Vez, the mexican Elvis. Mezclar las canciones de Elvis, las de Kiss e incluso un divertido Eres tú de Mocedades a ritmo trepidante de Punk Rock, con un lenguaje imposible entre el inglés, el castellano y un spanglish absolutamente marciano tiene mucho mérito. Hace unos 15 años lo vi tocar en la sala Savannah del Clot y ya me pareció divertido, pero sin lugar a dudas su espectáculo ha ganado con los años y sus temas Caliente amor, En el barrio o Huarachas azules sonaron a gloria, y además nos fue preparando para el plato fuerte del día, el concierto de Kiss, con un divertido y frenético medley con los mejores temas de los de Gene Simmons y Paul Stanley. Imelda May prácticamente repitió su repertorio matinal en su concierto vespertino, aunque con un escenario mayor que desdibujó un poco su propuesta, más apta para escenarios pequeños y clubes, aún así ofreció otro derroche de buena música y presencia escénica. Nos saltamos las actuaciones de Teddy Thompson, The Saints y casi toda la de The Damned para recobrar fuerzas cenando y bebiendo mientras veíamos el partido España-Chile rodeados de heavies, camisetas negras, greñas y demás parafernalia rockera y de los abuelos que más deben de saber de fútbol del mundo. La vuelta al recinto del festival nos ofreció una extraña sensación de nervios, ansiedad y diversión, se mascaba en el ambiente que algo grande iba a pasar y ver a centenares de personas de todas las edades maquilladas como su personaje de Kiss favorito nos ofrecía una imagen extraña del público; pero antes de Kiss apareció en escena el último de los grandes guitar heros , un tímido Slash acompañado por la banda Savage animal y con un sorprendente Myles Kennedy como vocalista; a pesar de haber publicado un último disco bastante recomendable el público no sabía exactamente si iba a presenciar un auténtico concierto de Rock o un repaso en plan karaoke masivo al repertorio de Guns n’ roses, y bueno nos ofrecieron algo intermedio, pero a pesar de que los puntos álgidos del concierto coincidieron con los clásicos de Guns n’ roses tampoco sonaron nada mal los nuevos temas entre ellos un magnífico By the sword, el vocalista desplegó un gran abanico de matices en su voz y fue capaz de emular a Axl Rose sin caer en la copia barata, ojalá el bueno de Slash vuelva a poner en marcha un proyecto sólido de banda porque el Rock n’ roll le necesita; y bueno se nos pusieron los pelos de punta al escuchar Nightrain, Rocket queen, Sweet child o’ mine o Paradise city.
El concierto de Kiss fue algo absolutamente balsámico, creo poder decir sin temor a equivocarme que TODOS los asistentes, fuesen o no fans de la banda, acabaron con la boca abierta, y no sólo por el abrumador montaje escénico lleno de fuegos artificiales, pirotecnia, pantallas de video espectaculares, pasarelas móviles, números circenses con Paul Stanley volando sobre el público o con Gene Simmons elevándose a lo más alto del escenario; además de todo eso la música sonó poderosamente bien; puede que las canciones de Kiss no sean las más elaboradas de la historia de la música, evidentemente sus canciones son rockeras, con estribillos pegadizos y algunos toques Pop, repito, puede que no sean las mejores canciones de la historia, pero, qué endemoniadamente bien sonaron arropadas por todo el universo de fantasía de la banda, una imaginería visual y sonora que nos hizo regresar a la adolescencia y olvidarnos de todos los problemas que ha conllevado la llamada madurez, volvimos a ser niños y nos encontramos abrazados y emocionados con personas que puede que no hubieran escuchado esas canciones en más de veinte años, pero que en ese momento no hubieran deseado escuchar ninguna otra cosa. Vimos a hombres adultos llorar como niños y a miles de personas coreando hasta la extenuación los estribillos de esas canciones que puede que no vuelvan a escuchar en años, esa noche valió la pena el largo viaje a Vitoria y todo el sacrificio que para los rockeros veteranos supone escapar de familias y trabajos, esa noche fuimos felices y siempre les estaremos agradecidos a Kiss por ello. Todos los temas fueron coreados hasta la extenuación por el público como Firehouse, Lick it up, I was made for lovin’ you, Rock n’ roll all night , etc.
Después de semejante tour de force el pobre Nicke “Royale” Andersson tomó el escenario pequeño con su nuevo proyecto, Imperial state electric, mientras los fuegos artificiales de Kiss iluminaban el cielo, y su propuesta es perfecta para un festival como el Azkena, su Rock n’ roll potente y directo es heredero de los mejores Hellacopters, aunque quizás un poco más clásico y no tan acelerado; una parte del público se entregó, pero la mayoría estábamos todavía en estado de shock y no disfrutamos del concierto en su justa medida. Retirada al hostal para encarar el último día de festival en el que el Rock americano más clásico sería el protagonista.
Por la mañana y tras los pinchos de rigor asistimos nuevamente a la entrega de Robert López, El Vez, en un concierto más largo y con más registros que el del día anterior; y es que en el pequeño escenario de la plaza de la Virgen Blanca volvió la diversión, la fiesta y la buena música con este impersonator de Elvis que volvió a dejar a la gente más que satisfecha.
Entramos al recinto del festival por la tarde mientras acababan su concierto los cacereños Maggot brain, y por lo poco que escuchamos debieron estar muy bien con ese Rock poderoso con múltiples influencias de la música norteamericana; tras ellos apareció un trío de músicos australianos llamado The Russian roulettes, que descargó su Rock directo con influencias garageras, bluesys e incluso Punks en un buen directo que debe ganar enteros en un local pequeño. Cambio de escenario para aburrirnos bastante con The Cubical, una banda con influencias de las bandas británicas de los sesenta que faltos de carisma y sobrados de tics pretendidamente simpáticos lograron hacerse con las simpatías de los menos exigentes. La lluvia apareció para deslucir el concierto de unos auténticos supervivientes de la escena rockabilly británica, Robert Gordon & The gang that couldn’t hang, o lo que es lo mismo, un veteranísimo Robert Gordon acompañado por greasy Carlisi al bajo, el gran Chris Spedding a la guitarra y el batería de los Stray cats, Slim Jim phantom; buen concierto con un gran sonido y potentes versiones como Fire de Springsteen o Beside you de Iggy Pop, además de temas de la trayectoria en solitario de Chris Spedding y de Stray cats.
Otro de los grandes momentos del festival llegó con la actuación del veteranísimo Bob Dylan, es evidente que a sus 69 años sigue componiendo muy buen material, pero su costumbre de disfrazar sus canciones con arreglos que las hacen prácticamente irreconocibles en directo, junto a su merecida fama de gruñón y a su nula interacción con el público hacen de sus conciertos algo impredecible, afortunadamente en Vitoria vimos al mejor Dylan en un concierto vibrante, austero y sobrio, donde su banda rayó a gran altura y él mismo estuvo magistral, tanto a la guitarra, como a la harmónica, los teclados y con esa voz nasal que con el paso de los años se ha convertido casi en un gruñido gutural cercano a los registros de Tom Waits; un concierto soberbio con un repertorio de ensueño para cualquier fan: Rainy day women # 12 & 35, Don’t think twice, it’s all right, Stuck inside of mobile with the Memphis blues again, la preciosa Just like a woman, Honest with me, Simple twist of fate, High water (for Charlie Patton), Blind Willie Mctell, Highway 61 revisited, Shelter from the storm, Thunder on the mountain, Ballad of a thin man y como guinda al pastel ya en el bis un Like a rolling Stone con un precioso arreglo que ni el voluntarioso intento del respetable de hacer un karaoke masivo desvió a Dylan del bonito disfraz que le había colocado al tema; como es su costumbre Dylan no se dirigió al respetable en ningún momento, pero se le vio relajado y yo diría que satisfecho del trabajo realizado, un grande de los de verdad.
Aprovechamos el concierto de los glammys neoyorkinos Toilet boys para cenar y repasar los acontecimientos del día, nos volvimos a situar para el último gran concierto del día justo en el momento en el que la lluvia reapareció, Chris Isaak apareció en escena el día de su 54 cumpleaños con una elegancia, una simpatía y una sencillez que desarbolaron a los más heavies dispuestos a silbar al cantante blando y guaperas, el californiano dio toda una lección sobre el escenario del Azkena y ganó para su causa a todos los presentes que se calaron hasta los huesos con una sonrisa en la cara mientras Chris explicaba anécdotas divertidas y desgranaba un magnífico repertorio con temas como Lonely with a broken heart, Somebody’s crying, Speak of the devil, Wicked game, Baby did a bad bad things, San Francisco days, Dancin’ o Blue hotel; magnífico colofón para un gran festival, aunque mientras abandonábamos el recinto The Hives descargaban su repertorio frente a sus fans, nosotros ya no podíamos más y nos retirábamos con la firme convicción de que asistir a este festival año tras año nos carga las pilas para una buena temporada.
Mr. Sheep, Mr. Wolf y Mr. Bull
Más info en la web del festival
viernes, 18 de junio de 2010
GARCIA PLAYS KYUSS. MEPHISTO. 16/06/10
He de empezar esta crónica avisando de que Kyuss es una de mis bandas favoritas, por lo que la sola idea de presenciar en vivo algunos de los temas de su gran discografía era algo muy especial para mi; es cierto que el hecho de que John García haya escogido a tres mercenarios como banda de acompañamiento ensombrecía un poco el concierto, pero es lo que hay, está claro que Josh Homme juega en otra liga y parece poco probable que se decida a juntarse con sus viejos camaradas para deleitar a sus fans, por lo que hay que aprovechar esta oportunidad para saborear en directo los temas clásicos de Kyuss en la voz del gran John García. Hace unos años pude presenciar un concierto de John García con Hermano en el festival Azkena, y a las seis de la tarde y después de un buen concierto decidieron hacer una versión del Green machine de Kyuss y el festival se vino abajo, fue brutal y sorprendente y me demostró que el potencial de Kyuss está esperando a que las nuevas generaciones lo descubran. El concierto se celebró en una sala a priori problemática en lo que a buen sonido se refiere, pero sorprendente y agradablemente el concierto sonó realmente muy bien y pudimos disfrutar de la gran voz que posee John. La banda era bastante sosa a nivel de carisma e imagen pero solvente musicalmente hablando y John García estuvo pletórico de voz y derrochó simpatía, ha ganado peso y puede que sonría mucho más que antes pero está claro que es un gran frontman y que está disfrutando mucho en esta gira. El concierto comenzó con media hora de retraso y se abrió instrumentalmente con Molten universe, entonces apareció John García en el escenario y nos apabullaron con temas como Thumb, Hurricane un gran One inch man, Freedom run, Asteroid, Supa scoopa and mighty scoop, Size queen, Spaceship landing y Allen's wrench, con todo el público ganado para la causa el rush final del concierto fue apoteósico con Whitwater, 100º, esa maravilla hecha canción que se llama Gardenia, Green machine, Demon cleaner, El Rodeo y una versión del tema de Slo burn Pilot the dune. Después de hora y media la satisfacción era general y el público quedó absolutamente convencido, Gran concierto. Esperemos ver pronto al bueno de John con cualquiera de sus múltiples proyectos: Unida, Hermano o su proyecto en solitario Garcia Vs Garcia.
Mr. Sheep
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sábado, 5 de junio de 2010
BILL WYMAN'S RHYTHM KINGS. BIKINI. 03/06/10
domingo, 30 de mayo de 2010
BARÓN ROJO. RAZZMATAZZ. 29/05/10
¿Cómo, Barón Rojo en este blog? ¿Pero no están ya mayores? ¿No quedan lejos sus días de gloria? No negaremos ninguna de estas cuestiones, pero si hay una cosa clara es que son la mejor banda nacional que hemos tenido nunca, consiguiendo un éxito y un reconocimiento jamás vistos por estas tierras. Ahora, y después de veinte años, su formación clásica y original se ha vuelto a reunir en una gira nostálgica, que si funciona toda como en Barcelona les va a reportar unos suculentos dividendos. Y es que nos encontramos un Razzmatazz absolutamente abarrotado, con un ambiente asfixiante. ¿Había un exceso de aforo? Por supuesto, como en tantas otras ocasiones. Estas cosas seguirán repitiéndose mientras no se les ponga freno. Que pena.
El público, veterano en su mayoría, se encontraba deseoso de disfrutar de todos esos temas que marcaron a muchos en su momento. Y, como no podía ser de otra manera, la lista de clásicos que cayeron fue espectacular: Hermano del Rock'N'Roll, Satánico plan (volumen brutal), Hiroshima, Tierra de nadie, El pobre, Hijos de Caín, Se escapa el tiempo, Campo de concentración, Con botas sucias, Barón Rojo, Anda suelto Satanás, Son como hormigas, Las flores del mal, Resistiré..... Instrumentales marca de la casa, como Buenos Aires o El Barón vuela sobre Inglaterra, y los momentos más apoteósicos, que fueron (cómo no) Los rockeros van al infierno y Siempre estás allí. Total, casi tres horas en una noche extenuante y calurosa que nos hizo felices a todos los sufridos asistentes.
Armando, Carlos, Sherpa y Hermes, sólo os podemos decir: gracias y larga vida al Barón.
Mr. Wolf
Más info en la web del grupo