martes, 5 de julio de 2011

JOHN MELLENCAMP. HAMMERSMITH APOLLO. LONDRES 02/07/11






En el año 1987 se publicaron una serie de discos históricos para el Rock, pero con la perspectiva que dan los años hubo uno de ellos que me marcó por encima del resto, el disco era The lonesome jubilee y el autor John Cougar Mellencamp; en este disco se respiraba naturalidad y su acercamiento al Folk, el Country y el Blues sin perder su esencia rockera lo convirtieron en un clásico. Yo tenía 17 años cuando lo descubrí y, aunque ya conocía algunas canciones de su autor, tanto de cuando se hacía llamar Johnny Cougar como John Cougar; fue con este disco cuando me di cuenta de que sus canciones siempre serían algo especial para mí; escarbando en su pasado fui haciéndome con una discografía que había ido creciendo en calidad y en una sonoridad propia que le alejaba de los grandes cantantes norteamericanos del momento como Bruce Springsteen, Bob Seger o Tom Petty, de la inocencia Pop de discos como The kid inside o Nothin’ matters and what if it did había pasado por una efervescencia rockera que había sacado a la luz un gran trabajo como letrista en joyas como American fool, Uh-huh o Scarecrow. A partir de The lonesome jubilee seguí con interés su carrera siempre con la esperanza de poder disfrutar alguna vez de un concierto suyo; sus grandes discos (Big daddy, Whenever we wanted,Human wheels, Mr. Happy go lucky o Dance naked) dieron paso a un periodo convulso en su vida en el que pasó por serios problemas de salud y por algún disco bastante mediocre (John Mellencamp o Cuttin’ heads); la recuperación que se intuía en su excelente disco de versiones Trouble no more, se confirmó en el brillante Freedom’s road y según mi parecer ha dado paso a su etapa más brillante desde finales de los ochenta con dos obras maestras del Rock contemporáneo como Life, Death, Love and Freedom y No better tan this.
Con el paso de los años he podido disfrutar en directo prácticamente de todos mis héroes musicales, pero tenía una espinita con John Mellencamp, una espina que era difícil de sacar teniendo en cuenta que nunca ha tocado en España y que llevaba 19 años sin hacer ningún tour europeo, pero cuando me enteré de que este año se embarcaba en una gira por Europa logré convencer a algún amigo tan fan de su música como yo y nos embarcamos en un bonito viaje a Londres para poder disfrutar en el marco íntimo del magnífico Hammersmith Apollo de la experiencia Mellencamp en vivo.
Tras un magnífico documental en el que se nos detalla el proceso de gestación y grabación de su último disco, No better than this, y tras una introducción inmejorable a cargo de Johnny Cash, un sonriente John Mellencamp abría el fuego con todo un clásico como Authority song al frente de una gran banda formada por Andy York y Mike Wanchic a las guitarras, Troye Kinnett a los teclados y el acordeón, la violinista Miriam Sturm, el bajista John E. Gee y el batería Dane Clark; a continuación los temas nuevos demuestran sonar tan bien en directo como los clásicos y No one cares about me, Death letters y John Cockers vuelven loca a una audiencia que se levantó de sus asientos para vivir todo el concierto de pie y bailando, a continuación Walk tall y The west end dieron paso a un tema que me puso un nudo en la garganta y me erizó la piel cómo hacía mucho que no me pasaba en un concierto, y es que Check it out es uno de mis temas favoritos de su discografía; Save some time to dream da el paso a uno de los largos y simpáticos monólogos que intercalaría entre canción y canción hablando sobre lo duros que se creen los chicos jóvenes y la mala leche que tienen los viejos o sobre las cosas que le contaba su abuela cuando era un crío, cantó un trozo de Cherry bomb a capella coreado por todo el público, Don’t need this body, Easter Eve y las preciosas Jack and Diane y Jackie Brown, la sombría Longest days y de una tacada 4 de sus mejores clásicos: Small town, Rain on the scarecrow, Paper in fire y Crumblin’ down; en este momento el teatro era una fiesta y la constatación de que el viaje a Londres había valido la pena dejó una sonrisa en mi cara que aún me dura; para el final la magnífica If i die sudden, Pink houses en una versión muy bluesera y el fin de fiesta con R.O.C.K. in the USA acompañado por un espontáneo que cumplió un sueño cantando y charlando unos minutos con John. Dos horas, sin bises, pero con la sensación de haberlo dado todo en escena. John está fantástico de voz, puede que dé más cancha en su actual repertorio de directo a los medios tiempos y a los temas intimistas que a sus clásicos rockeros, pero que más da, John está atravesando un momento dulce creativamente hablando y ha decidido plasmarlo en sus directos, para mí está bien así, me encantan sus últimos discos, sólo espero poder disfrutarlo alguna otra vez.


Mr. Sheep

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miércoles, 29 de junio de 2011

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 25/06/11


El Sábado amaneció soleado y muy, muy caluroso; la plaza de la virgen Blanca era un horno cuando James Hunter irrumpió en ella con su Soul Blues inofensivo y aséptico, buena voz, buenos y cumplidores músicos, pero puesta en escena plana y sin carisma, lo mejor de la mañana los pinchos, la cerveza y la camarera morena del bar. Tras una siesta reparadora llegamos al recinto del festival escuchando de lejos las últimas notas de New bomb turks, una lástima no haber llegado a tiempo, pero el día es muy largo y los cuerpos ya están bastante cansados.
Poco antes de las siete de la tarde y bajo un sol de justicia se presentaron en el escenario grande The Avett brothers ante un público que en su mayor parte no los conocía, su concierto fue de los que no se olvidan, toda una lección sobre cómo ganarse a un público, fueron todo entrega, simpatía y defendieron sus canciones con una fuerza que no parecía concordar en un principio con su Folk, Rock, Country; en resumidas cuentas fueron unos de los grandes triunfadores del festival y se han ganado a un público para el futuro, esperemos verles pronto en una sala pequeña para disfrutarlos a tope.

Con una sonrisa en la cara y las mejores sensaciones posibles encaramos el concierto de Band of horses en el escenario cubierto, me esperaba un buen concierto después de saborear su gran último disco, Infinite arms, pero no me esperaba el que creo sinceramente que fue el mejor concierto del festival, la banda de Ben Bridwell sonó compacta, melódica y con una fuerza descomunal, por momentos se acercaban al sonido de unos Jayhawks, a veces sonaban más Beatles, y sus armonías vocales sonaban tan bien como en los mejores discos de los Beach boys; se vaciaron literalmente en una hora de concierto que fue antológica, temas cómo Laredo, No one’s gonna love you o Is there a ghost sonaron a gloria y volvieron loco al público, se marcharon dejándonos con ganas de más. En cuanto empecé el camino que me llevaba al escenario principal el nerviosismo se empezó a apoderar de mí, estaba a punto de contemplar el concierto de toda una leyenda de la música, el gran Gregg Allman, a falta de poder asistir a un concierto de Allman brothers band, poder ver en 2011 a un veterano, figura clave en la historia de la música como Gregg es todo un lujo y poco menos que una oportunidad única; apareció despacio, tranquilo, se tomó su tiempo para colocarse cómodamente detrás de su órgano y con la tranquilidad del que no tiene que demostrar nada a nadie ofreció un concierto sosegado, de combustión lenta y que fue claramente de menos a más, la banda que le acompaña sonó compacta y solvente y demostró que no hace falta gritar para conectar con el público, pasó del teclado a las guitarras según la canción y cedió algún tema a la garganta del percusionista, en el repertorio Blues, southern Rock, toques Country; con algún tema de su excelente último disco Low country blues, alguna versión de Muddy Waters y algún clásico Allman como Melissa o Whipping post, mucha clase; lástima no habernos podido quedar al día siguiente para ver su concierto matutino en la plaza de la virgen Blanca.

De los conciertos de The Knockouts y Bright eyes tan sólo pudimos hacernos una idea, ya que fue el momento para reponer fuerzas, los suecos sonaron potentes en lo poco que vimos y los tres temas que vimos de Bright eyes sonaron tan voluntariosos como aturullados, apuntan maneras, pero no acabaron de convencerme. De vuelta al escenario grande para presenciar otro de los grandes conciertos de ésta edición, Brian Setzer acompañado de dos potentes tríos de Rockabilly y con el gran Slim Jim Phantom aporreando su mini batería; no hace falta ser un amante del Rockabilly para disfrutar como un crío en un concierto de Brian Setzer, el sonido fenomenal, el carisma, la entrega, la profesionalidad y sentido del espectáculo, TODO fue perfecto y el repertorio plagado de clásicos como Blast off, Rock this town, Sexy and seventeen o This cat’s on a hot tin roof. De The whybirds poco puedo decir porque casi no los pude ver, aunque si hicieron un concierto como el de hace unos meses teloneando a Drive by truckers seguro que estuvieron bien, son un buen grupo con sus influencias americanas y setenteras. Se acercaba el rush final del festival y aunque las fuerzas empezaban a fallar nos situamos en las primeras filas para ver a Paul Weller en otro gran concierto, la verdad es que siempre me ha gustado su música, pero le había perdido un poco la pista en los últimos años; está pletórico de ganas, voz y una clase y saber estar que le erigieron triunfador a pesar de aparecer en el cartel en medio de ofertas tan dispares a la suya como las de Brian Setzer y Thin Lizzy; el grupo un tanto gris en cuanto a presencia, pero sobrado de calidad, el repertorio variado mezclando temas de su carrera en solitario como Into tomorrow o the changingman con algún guiño a The Style council ( shout to the top!) y a The Jam ( Start), brillante. Y tras una espera interminable casi a las tres y media de la madrugada Thin Lizzy salieron a matar dispuestos a que nadie echara de menos al impresentable de Danzig; dejando de lado la estéril discusión de si tiene sentido que Thin Lizzy giren en 2011 sin Phil Lynott, la verdad es que esta formación es más que solvente y defienden los temas del repertorio de los irlandeses de una forma brillante, festiva y enérgica. La banda de Scott Gorham puso el cierre a una edición musicalmente muy brillante del festival aunque con algunos problemas de sonido, y con algunas cosas que a los asistentes veteranos del festival no nos acaban de convencer como el tercer escenario que solapa sus actuaciones con los otros, en éste festival una de las características era que si querías y el cuerpo aguantaba podías ver TODOS los conciertos, a mí me ha sabido mal no ver a gente como Arizona baby, Rival sons o Dirty york, este año el tema de los horarios creo que tampoco ha sido el más adecuado, creo que es más que excesivo que los conciertos acaben después de las cuatro y media de la madrugada, quizás con un mejor aprovechamiento del escenario cubierto se evitarían esperas innecesarias entre los conciertos del escenario principal, mención especial entre los aspectos negativos al tema de los urinarios, creo que la décima edición del festival ha sido la peor en cuanto a número de urinarios, situación de los mismos e higiene y vaciado, lamentable. A pesar de esto, lo hemos vuelto a pasar genial en Vitoria, el Azkena sigue siendo nuestro festival favorito y esperamos poder asistir a la onceava edición. Agur, long live Rock n’ roll.


Mr. Sheep

martes, 28 de junio de 2011

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 24/06/11

Cortesia de cheaptrick.com


Segunda jornada del ARF 2011 en la que el objetivo inicial es disfrutar intentando llegar en las mejores condiciones posibles al final de la misma, teniendo en cuenta que las mayores expectativas están depositadas en grupos que tocan más allá de la una de la madrugada.
Dicho lo cual, nos desayunamos en la plaza de la Virgen Blanca (excelente esta iniciativa del festival de ofrecer conciertos gratuitos en este espacio) a la espera de ese clon de Elvis llamado Rob Kingsley. A la hora en punto y con bastante más calor que el dia anterior comienzan a sonar todos los grandes éxitos de The King. Una propuesta respetuosa y siempre efectiva que los azkenitas saben valorar adecuadamente


Tras comprobar lo bien que se duerme la siesta en los cuidados parques de Vitoria, nos encaminamos a Mendizorroza cuando han acabado los Riff Trukers y están a punto de hacerlo los Blue Rodeo. Al oir lo bien que suenan sus últimas tres canciones, maldecimos de nuevo moderadamente a la organización por los horarios. Los de Jim Cuddy parece que lo bordaron, a tenor de lo que pudimos observar especialmente en el último y bonito tema Lost Together.
Lamentándonos de nuestro error nos dirigimos al escenario principal (al contrario que ayer, hoy funcionan todos los espacios del festival) para ver pasar, con más pena que gloria, al Reverendo Horton Heat. Su propuesta de psychobilly acelerado no cuaja, lastrada por un sonido infame y un desarrollo aturullado, impropio de un grupo de su experiencia. Ni las versiones de Johny Cash levantan el ánimo del personal. Una de las pifias del festival, sin duda.
De nuevo optamos por el descanso y el avituallamiento (tenemos una edad...) que nos impide opinar sobre Athom Rumba, aunque los comentarios que oimos son ciertamente positivos. Tomamos posiciones para ver uno de los grupos esperados del día, esos Cheap Trick que tan poco se prodigan por nuestro país y que son idolatrados en, por ejemplo, Japón. Sonido cristalino y esa actitud tan profesional de los grupos americanos que mete al público en el bolsillo desde la primera canción Hello There. Los de Rockford desarrollan un concierto sin tregua, con Surrender como punta de lanza. Nielsen y Zander son todo un espectáculo de gestos, guitarras de 5 mástiles, púas volando... y por encima de todo, planeando, ese sonido tan característico. Uno de los grandes conciertos del festival.


Poco podemos decir de Bad Brains, momento que aprovechamos para comprar camisetas, poner en orden nuestro twitter y avituallarnos a la espera del largo trecho final. Seguro que estuvieron bien para sus fans.



A la vuelta nos espera la propuesta marciana del festival. Unos Primus únicos e insobornables que difícilmente conquistaran a quien no guste de su estilo, pero que maravillaron a los demás con la demostración de funk-rock y virtuosismo que se esconde tras el bajo de su líder Les Claypool. Imposible dejar de mirar esos extraños objetos (como ese poste con cuerdas) que aporrea sin descanso y hacen que nuestros pies no paren de moverse. Otro éxito de la jornada.
Parte del equipo de bcnenconcierto se desplaza mientras al escenario Monster para ver a los Rival Sons, otra de esas bandas que nos interesan. La propuesta no es muy original desde luego, y están algo verdes todavía, pero no están mal. Además, es conmovedor saber que el rock no muere y que siguen saliendo bandas como éstos o las maravillas que a media tarde mañana veremos.



Momento esperado del día. Nervios. Aglomeraciones. En cualquier momento, los Queen of the Stone Age harán acto de presencia. Es curioso ver cómo ha crecido esta banda, nada condescendiente en su sonido. Y satisface ver que hay espacio en el mainstream para gente que toca más de tres acordes. Los QOTSA salen sin concesiones, con un sonido potente y sucio. Con Joey Castillo sacudiendo la batería como siempre y el bueno de Josh Homme haciendo de Josh Homme, es decir, toneladas de carisma, actitud y saber hacer con la guitarra. Sólo Garcia de Kyuss , el reverso de QOTSA se le acerca en ésto. Pero algo no cuadra del todo. Optan por un repertorio difícil, alargando los temas y "ensuciándolos" con mucha distorsion. Song Of The Dead, Better Living Through The Chemistry o Mexicola van sonando. Feel Good Hit Of the Summer como uno de los momentos álgidos, Tambien Make it with Chu. Pero no habrá muchas más alegrías. Unas escasas hora y cuarto, sin bises, dejan un regusto amargo al personal. Con la sensación de ver una pedazo de banda pero un concierto nada redondo. Otra vez será...



Aún nos queda una de las bandas esperadas. Lo que hemos oído en disco de Clutch nos maravilla. Sonido stoner tirando a hardcore con la pinta y voz tremenda de Neil Fallon. Por cierto, comentar que así como el año pasado fue el de los bigotes, en este sin duda ha sido el de las barbas tupidas. Cosas de la moda. La sensación con Clutch es la misma que con QOTSA: pedazo de banda, concierto incompleto. Bien es cierto que salir más allá de las 2 de la madrugada es complicado, los oídos ya zumban y el cansancio hace mella. Pero objetivamente podemos decir que tienen un excelente repertorio y una pinta horrorosa. No se puede tener unas canciones tan poderosas (Burning beard, Electric Worry, 50000 unstoppable watts) , y tocar ensimismado como si fuese música clásica. Rock es sobre todo música, pero también actitud y pose. Y hasta vestuario si me apuras. Alguien debería decírselo a Tim Sult (guitarra) y Dan Maines (bajo) o no saldrán demasiado de Maryland. En fin...los seguiremos pero, pinchazo parcial.

Destrozados, nos vamos a casa. Jornada interesante pero irregular, a la espera de la de mañana.

Mr. Bull

AZKENA ROCK FESTIVAL. VITORIA. 23/06/11



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Por fin llegó Azkena, el festival rockero por excelencia de este país. Y un año más, la gente de Bcnenconcierto no podíamos faltar a la cita vitoriana. A priori, había grandes expectativas al tratarse de la décima edición; desde hace meses se esperaban grandes nombres para el festival, y pese a que así ha sido, también nos hemos quedado un poco con las ganas de algo más, de alguna actuación que supusiera un bombazo inesperado. Sobre el tema de los horarios también habría mucho que comentar. Una banda como Thin Lizzy se merece un respeto, y programar su actuación a las 2.45 (que encima fue media hora más tarde) me parece absolutamente fuera de lugar. Tampoco ha resultado positivo el tercer escenario. Uno de los atractivos del festival era poder ver a todas las bandas, y ahora, aunque han sido pocas, ha habido actuaciones solapándose, viéndonos obligados a elegir. De todas maneras, y pese a estas quejas, hay que ser justos, y decir que esta ha sido una de las mejores ediciones que hemos visto del festival, sin duda.
Después del viajecito en coche, en el que por supuesto sonó la música adecuada, llegamos a nuestro alojamiento. Comida, siesta reparadora y hacia el festival. Antes de entrar, la primera sorpresa, como fue encontrarnos con el gran Glenn Hughes (músico muy querido por algunos de nosotros), que accedió amablemente a hacerse la fotografía que podéis ver tanto en la web como en nuestro Facebook. Buen inicio. Cola para entrar, cola para el Welcome pack, con su camiseta y demás regalos, y cola para el Passport ARF, con lo que entre unas cosas y otras llegamos justo al final de la actuación de Eels, que pese a mi poco interés por el grupo, reconozco que no sonó nada mal. Le daremos otra oportunidad.
Los siguientes en aparecer sobre el Solomon Burke Stage fueron Black Country Communion, la superbanda formada por el citado Glenn Hughes, Joe Bonamassa, Jason Bonham y Derek Sherinian, que venían con su segundo trabajo calentito bajo el brazo. Pese a los problemas de sonido, buen concierto. Los que hayáis visto al señor Hughes alguna vez sobre un escenario ya sabéis como las gasta. Amo sobre las tablas, con una voz prodigiosa que mantiene perfectamente aún estando cerca de cumplir ya los 60, y demostrándose como el auténtico líder de su grupo, con un Bonamassa más tímido de lo habitual. Junto con sus temas propios, como el inicial Black country, grandes momentos como Burn, el atemporal clásico de los Purple de Hughes y David Coverdale. Perfecto para empezar la tarde.

Tras unos minutos de espera, tuvimos a The Cult. Con un Billy Duffy en su habitual papel de serio guitarrista, nos encontramos con la sorpresa de un Ian Astbury bastante pasado, tanto de peso como de vueltas. Con continuas referencias a Bon Jovi, coreando el Campeones, campeones y mencionando a los que se dedicaban a usar las vallas como urinario. Todo bastante extraño, por no hablar de su horrorosa imagen, con un vestuario difícil de explicar. Pero en cuanto a la música, pues que vamos a decir cuando un grupo así te ofrece un grandes éxitos, con Electric ocean, Lil' devil, Wild flower, She sells sanctuary, Dirty little rockstar (más referencias a Bon Jovi) o Love removal machine, entre otros. En mi opinión, uno de los mejores conciertos del festival. Matadores.
Siguientes: Rob Zombie y su banda. Aquí seré breve. Debo decir que nunca he sido fan de este hombre, aunque sí me merece todo el respeto. Y la verdad es que me lo pasé bien con su actuación; con la puesta en escena, con imágenes del cine clásico de terror como telón; y también con la música, sobre todo con los temas que sonaron de White Zombie, caso del famoso More human than human. Bien, correcto.

Luego le tocó el turno a la que para mí personalmente era una de las actuaciones más esperadas del festival. Nunca había tenido ocasión de ver a Ozzy Osbourne ni a Black Sabbath, y esta vez he podido desquitarme con el primero. No es ningún descubrimiento el decir que el Madman está bastante cascado, tanto físicamente como de voz. Pero todos sabíamos hasta donde puede llegar y lo que íbamos a ver. Siempre se ha sabido rodear de buenos músicos, y aunque ahora ya no está con Zakk Wylde a la guitarra, sí mantiene a una buena banda. Y el repertorio espléndido: I don't know, Suicide solution, Bark at the moon, Crazy train, Mr. Crowley o Mama I'm coming home; además de clásicos Sabbath, como fueron Fairies wear boots, Iron man o, cómo no, el Paranoid final. Gracias, Ozzy.
1.30 de la madrugada. Horas en las que el agotamiento ya aparece en toda su intensidad. Pero es que es el momento de Kyuss Lives!, momento de intensidad sonora sin límites, de dejarse llevar por clásicos modernos como Green machine, de disfrutar viendo casi, casi a los auténticos Kyuss. John Garcia estaba ahí, con su torrente de voz. Brant Bjork estaba ahí, manteniendo el ritmo trepidante tras la batería. Nick Oliveri estaba ahí, marcando esas típicas líneas de bajo, marca de la casa. Sólo Josh Homme no estaba ahí a la guitarra, en lo que habría sido la guinda para los que amamos a esta banda del desierto, que en vida no consiguió gran cosa, y que tras su separación se convirtió en una banda de culto. La mejor actuación del día.
Después ya solamente quedaba retirarse a dormir y coger fuerzas para el día siguiente, que en breve comentaremos aquí también.

Mr. Wolf

Más info en la web del festival

¿COMO HA IDO TWITTER?

Parte del equipo de Bcn con Mr. Hugues de Black Country Communion

De nuevo en casa, una vez finalizada nuestra estancia en el Azkena Rock Festival de Vitoria. Es hora de valoraciones y recuerdos. En los próximos días vais a ver las crónicas detalladas de las bandas del festival pero antes un comentario acerca de la experiencia twitter:

BCNenconcierto ha dado un pasito más en la creación de una red de rockeros con la utilización del twitter. Nuestra valoración es a todos los efectos positiva: hemos retransmitido en directo nuestras sensaciones, recibiendo feedbacks de nuestros amigos. Muy recomendable. Repetiremos la experiencia.
Comentar que para la ocasión hemos tenido el soporte de amigos como Mr. Pelican, Mr.Turtle y Mr. Rabbit, sin cuya colaboración, no hubiese sido posible el evento.
Gracias a ellos y a todos los que habeis estado atentos.

miércoles, 22 de junio de 2011

RETRANSMISIÓN POR TWITTER DEL AZKENA ROCK FESTIVAL


Como sabeis nos disponemos como cada año a vivir uno de nuestros momentos más esperados del año: la asistencia al Azkena Rock Festival de Vitoria.
En esta ocasión, aparte de disfrutar de buenas bandas, queremos utilizar el ARF como banco de pruebas para retransmitir el evento mediante nuestro twitter.
A partir de mañana jueves y hasta el domingo, iremos informando de todo lo que acontezca y pueda ser de interés para nuestros seguidores.
Esperamos que sirva para seguir creando red en torno al mundo del rock

martes, 21 de junio de 2011

AZKENA 10º ANIVERSARIO






Llega uno de los momentos más esperados del año para la redacción de Bcnenconcierto, el Azkenarockfestival siempre es una cita obligada para los amantes del Rock; el cartel a diferencia de la mayoría de festivales a nivel nacional resulta coherente e interesante, el formato, el ambiente, el recinto, la cercanía al centro de Vitoria, todo invita a disfrutar de tres días de buena música rodeados de amigos. Este año el festival llega a su décima edición y Bcnenconcierto ha estado presente en 8 de ellas; por eso esperábamos ansiosos la llegada de estas fechas, abandonar Barcelona dejando atrás festivalillos trendy vacuos e insípidos como el Sónar o el Primavera sound y buscar el Rock n' roll de verdad en el país Vasco; del cartel esperábamos un poco más este año de aniversario sobretodo teniendo en cuenta que gente como John Mellencamp empieza gira europea después de 19 años justo en las fechas del Azkena, pero bueno no nos podemos quejar porque hay un buen elenco de bandas consagradas para disfrutar (The Cult, Queens of the stone age, Primus, Reverend Horton heat, Band of horses, The Avett brothers, Eels o Rob Zombie), otras que aunque llevan tiempo esperamos que exploten en el festival (Clutch, Black country communion, Blue rodeo, Bright eyes) y auténticas leyendas (Ozzy Osbourne, Gregg Allman, Cheap trick, Danzig, Paul Weller, Brian Setzer), esperamos mucho también del concierto de John García con Kyuss lives y de los deliciosos conciertos mañaneros en la plaza de la virgen Blanca, en fin os mantendremos informados de todo lo que ocurra en el recinto de Mendizabala, así que a disfrutar. Long live Rock n' roll, Vitoria here we go.

domingo, 19 de junio de 2011

AHORA EN TWITTER


Ahora podeis seguir nuestra actividad a través del twitter que veis en la barra lateral. De momento estamos en fase de pruebas, pero tenemos la intención de "retransmitir" en directo algunos conciertos por esta vía.
Esperamos que nos sigais.


sábado, 21 de mayo de 2011

WHITE COWBELL OKLAHOMA + MICHAEL MONROE. RAZZMATAZZ 2. 19/05/11





Creo que no voy a ser muy objetivo comentando este concierto. No puedo serlo. Ya hace muchos años que descubrí a Hanoi rocks; banda que rápidamente pasó a convertirse en una de las más importantes de mi vida. Más tarde seguí con devoción la multitud de proyectos de sus miembros: The Cherry Bombz, The Suicide Twins, Cheap and Nasty, Demolition 23, Mad Juana..., y por supuesto, las carreras en solitario, en las que Andy McCoy y Michael Monroe han grabado discos más que destacables. Y tras la reaparición y nueva separación de Hanoi Rocks, el señor Monroe ha juntado una superbanda que, tras el potente directo Another night in the sun, ha grabado uno de los mejores discos de los últimos tiempos: Sensory overdrive. Acompañan al rubio cantante nuestro querido Sami Yaffa (Hanoi, New York Dolls) al bajo; Steve Conte (también ex-Dolls) a la guitarra; el líder de The Wildhearts, Ginger, a la otra guitarra; y Karl Rockfist (Danzig, The Chelsea Smiles) a la batería.
Y si es un lujo ver un concierto de un grupo así, mejor aún es con unos teloneros como White Cowbell Oklahoma, en lo que es un auténtico doble cartel. Los canadienses son uno de los grupos más locos y divertidos de la actualidad, siendo comparados habitualmente con reyes del espectáculo con mayúsculas como The Tubes. Un cencerro en llamas, una sierra eléctrica cortando dos rollos de papel de cocina (¡cómo quedaron de papel el escenario y la zona de los fotógrafos!), junto a espléndidas canciones como Cheerleader o la coreada Put the south in your mouth redondearon una hora de Rock'N'Roll difícil de etiquetar. Pese a la comparación que suele hacerse con ZZ Top, su música va más allá, con toques de Soul o Hard Rock, por ejemplo. Seis tipos llenando el escenario que triunfaron claramente. Que nadie se los pierda si vuelven por aquí.
¿Y Michael Monroe? Pues, sin duda, uno de los mejores animales escénicos que se pueden ver desde hace ya muchos años. Siempre dándolo todo, como si fuera su última noche. De punta a punta del escenario; saltando continuamente la zona de fotógrafos que antes comentábamos; mezclándose entre el público; tocando el saxo y la batería; y, en definitiva, dejándose el alma en cada tema. Y menudo repertorio. Su reciente trabajo casi al completo: Trick of the wrist, Got blood?, Modern day miracle, '78, Superpowered superfly (cómo se nota aquí la mano de Ginger) y Bombs away. Temas de su carrera en solitario: Not fakin' it (canción de Nazareth que Michael hizo suya años atrás), Dead, jail or Rock'N'Roll y Life gets you dirty. Del recordado disco de Demolition 23: Hammersmith palais, Nothin's alright y Dysfunctional. Por supuesto, de Hanoi Rocks: Motorvatin', Back to mistery city y Malibu beach nightmare. Y versiones: Love song y Machine gun etiquette de The Damned; I wanna be loved de Johnny Thunders, y Blitzkrieg bop de Ramones, que cerró la noche con Ginger a la voz y Michael a la batería. Como podéis ver, un repertorio imbatible y una banda en estado de gracia en un concierto arrollador. Lástima que muchos nos perdiéramos el que ofreció Steve Conte dos días antes en la sala Monasterio, con aparición especial de Ginger.
No sé si he sido muy objetivo, pero viendo al público saltando y coreando los temas, más los comentarios a la salida, creo que la mayoría de opiniones fueron como la mía. Gran Michael.

Mr. Wolf

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domingo, 15 de mayo de 2011

HOGJAW. ROCKSOUND. 14/05/11



Si pensamos en las bandas más interesantes y prometedoras de la actualidad, el nombre de Hogjaw es indispensable. Con dos trabajos absolutamente recomendables, como son Devil in the details (2008) y Ironwood (2010), los de Arizona se han ganado un reconocimiento claramente refrendado sobre las tablas; algo que hemos visto en esta gira en la que han triunfado con claridad, como muestra el hecho de que su último disco estaba agotado en el merchandising de su concierto barcelonés. Y es que lo vivido en Rocksound fue una noche de Rock sureño con mayúsculas. Mientras la lluvia caía con fuerza sobre la ciudad, una tormenta rockera tomaba la pequeña sala del Poble Nou, con un grupo en su mejor momento, dándolo todo sobre las tablas mientras sus miembros sudaban a mares (y es que el bochorno era considerable).
Es de justicia comentar el buen set de los teloneros, el grupo local Booty Hunters, a los que viendo sobre el escenario con su Bluegrass y su imagen parecen un grupo salido de la América profunda. La banda principal dio inicio a todo gas con Rollin' thunder; The fog, un fastántico Gitsum, con sus reconocibles coros; County line, Before monday come, Blacktop, Ol' slippery Willie, entre otros temas de sus dos trabajos, además de alguno nuevo que suponemos entrará en su siguiente disco. Inmenso Jonboat Jones a la voz y guitarra; luciéndose Craig Self como guitarra solista; inquieto y simpático Elvis D al bajo; y sufrido "Kwal" Kowalski a la batería, en un trabajo que le dejó agotado.
No se puede decir mucho más. Gran noche, disfrutada por un público al que algún imbécil demasiado alegre instalado en las primeras filas no consiguió estropear. De momento, uno de los conciertos del año, a la espera de la descarga de Michael Monroe y su banda dentro de unos días.

Mr. Wolf

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sábado, 14 de mayo de 2011

NORTH MISSISSIPPI ALLSTARS. BIKINI. 13/05/11





Si algo no podemos negar cuando hablamos de los hermanos Luther y Cody Dickinson es el hecho de que son músicos de verdad. Quizá por la influencia de su padre, el recordado Jim Dickinson, ellos sienten y aman lo que hacen, motivo con el que se han ganado el respeto de todo el mundo rockero. Luther es también miembro de The Black Crowes, y eso ya dice bastante. Es evidente que cualquiera no puede tocar en la banda de los Robinson.
Tras el fallecimiento de su padre, y con su reciente Keys to the kingdom bajo el brazo, los dos hermanos se han embarcado como dúo en una gira que, afortunadamente, ha pasado por este país. Recuerdo su visita de 2006 en Apolo, en la que me impresionaron con su habilidad musical y sus instrumentos caseros, que también vimos en esta ocasión: la guitarra hecha con una caja de cigarros, el famoso washboard y esa lata con mástil y sólo dos cuerdas (no me atrevo a llamarlo guitarra). Y sin un bajista se apañaron perfectamente los dos para darnos un espléndido concierto en el que, pese a ser en formato dúo, no hubo ningún momento de bajón ni de tedio. Con temas como Mean ol' wind die down (coreada por el público que llenaba la sala), All night long o Goin' down south se ganaron a una audiencia encantada con su Blues-Rock del Mississippi, como dicen ellos mismos. Y efectivamente, Luther no tendrá una gran voz, pero es un placer verle tocar la guitarra, tanto con los Crowes como con su hermano, que tampoco lo hace nada mal a la batería, ciertamente.
Hora y media, tras la que dieron sus agradecimientos y saludaron a las primeras filas, en las que hubo gente que les pidió sin éxito Hear the hills.
Y hablando de las primeras filas. ¡Qué frío nos hacen pasar siempre en Bikini! Inhumano.

Mr. Wolf

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domingo, 24 de abril de 2011

STACIE COLLINS. ROCKSOUND. 23/04/11





De nuevo Rocksound en marcha, tras los problemas que ha sufrido recientemente por asuntos de permisos con el ayuntamiento, y que felizmente han sido solventados. Nada fácil, si tenemos en cuenta que por estas tierras lo máximo que se considera como cultura musical por parte de las administraciones es Operación Triunfo y engendros similares. Nos alegramos de que se haya arreglado todo.
Y los que nos acercamos a la sala en la noche de Sant Jordi (bastante buena entrada, por cierto) fue para ver a esa fiera de Nashville llamada Stacie Collins; mujer que poco a poco se va haciendo un nombre con sus discos y sus directos, y que cuenta con amigos como Dan Baird o Warner E. Hodges (ahí es nada). Desde luego, valió la pena. Dos horas en las que pudimos disfrutar de esa mezcla entre Rock clásico, Blues y Country; con su bonita voz, su vigor sobre el escenario y momentos para el recuerdo como su paseo entre el público mostrando su maestría con la armónica. Además de una excelente banda entregada al buen rollo y a la fiesta sobre las tablas. No se puede pedir mucho más.
Un placer disfrutar de los temas de sus álbumes, como Hey mister, The lucky spot, el espléndido Tied to you, Baby sister (brutal), I won't do ya like that o The very last time. Y que decir de las abundantes versiones, con espacio para los clásicos Walkin' the dog, I ain't got you o un Baby, please don't go que puso el local patas arriba. También tocaron Happy y parte de Jumpin' jack flash de los Stones; It's a long way to the top de AC/DC y el irresistible If you wanna get to heaven de los Ozark Mountain Daredevils, cantado por el sudoroso Al Collins, bajista, marido de Stacie y miembro también de Jason & The Scorchers.
En definitiva, una gran noche de Rock'N'Roll, con unos músicos intensos como pocos sobre el escenario, pero de lo más agradable fuera de él, como pudimos comprobar tras el concierto. Les esperaremos por aquí en la próxima gira.

Mr. Wolf

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miércoles, 30 de marzo de 2011

ROGER WATERS. PALAU SANT JORDI. 29/03/11









Fabuloso concierto el que ofreció Roger Waters en el Palau Sant Jordi, la perfecta síntesis entre una música eterna, mágica y alegórica con un espectáculo total combinando una puesta en escena muy efectiva con los uniformes, las banderas y el atrezzo relativo a los regímenes totalitarios; la construcción durante el concierto del muro que acaba encerrando a los músicos y que es destruido al final; unas proyecciones efectistas, evocadoras, llenas de símbolos en perfecta sincronización con el movimiento teatral de Roger Waters y de sus músicos; y los muñecos gigantes del profesor, la madre y el cerdo volador, además de la avioneta que se estrella contra el muro provocando una explosión al inicio del espectáculo, un carrusel continuo de sensaciones muy bien construido, aunque sin llegar a distraer de la gran interpretación musical de una banda que sonó perfecta y poderosa, amplificada hasta el infinito por el sonido cuadrofónico y la mejor calidad y nitidez de sonido que yo haya tenido la oportunidad de presenciar en un gran recinto de conciertos. La banda contaba con el gran Snowy White y Dave Kilminster a las guitarras, G.E. Smith a la guitarra y bajo, John Carin y el hijo de Roger, Harry, a los teclados, Graham Broad a la batería y comandando a los coristas la prodigiosa garganta de Robbie Wyckoff. Para los conocedores del disco The wall, de 1979, y de la exitosa y mítica, aunque ruinosa gira de 1980-81, el concierto siguió fielmente el patrón esperado, aunque el mensaje se adecuó a los nuevos tiempos con severas críticas a las intervenciones militares en Irak y Afganistán, además de universalizar el mensaje de recuerdo para todas las víctimas de las locuras de las guerras y del terrorismo, incluso con recuerdos para algunas víctimas de ETA y de la guerra civil española.
Las 18000 personas que abarrotaron el Palau Sant Jordi se emocionaron con temas clásicos de la historia del Rock como Another brick in the wall part. 2, Mother, Bring the boys back home, donde las imágenes del reencuentro de los militares con sus hijos nos puso los pelos de punta, Comfortably numb, In the flesh o Run like hell. Casi tres horas de concierto con una pausa de unos 20 minutos en un espectáculo que me emocionó y me entristeció a partes iguales, ya que ver una demostración de talento de tal calibre en la estructuración de un show basado en un disco conceptual en la que todas las partes son importantes me hizo recordar que los tiempos en que algún genio creador podía permitirse invertir mucho dinero en el trabajo de creación de un disco, y por extensión de una gira basada en ese disco; en la actualidad la forma de consumo de música ha cambiado tanto que la mayoría de músicos que casi no ganan dinero con sus discos (además de que ahora mucha gente compra canciones sueltas), no se empeñan en grandes producciones, sino que el dinero lo ingresan de verdad con los conciertos, por lo que cuando el músico va cumpliendo años tiene que interpretar siempre los mismos y viejos temas y sus nuevas grabaciones tan sólo le sirven de pretexto para organizar una gira; cuando Roger Waters y los últimos representantes del Rock más clásico se retiren no parece que vayan a tener el relevo de una nueva generación ansiosa de recoger el testigo. No me interpretéis mal, no digo que no se siga haciendo buena música, pero el concepto de Rock de estadio al servicio de una gran producción discográfica está llegando a su fin.

Mr. Sheep

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lunes, 21 de marzo de 2011

BLACK LABEL SOCIETY. RAZZMATAZZ. 19/03/11




Las entradas agotadas para el concierto inicialmente previsto en Razzmatazz 2 llevaron a la sala grande la noche igualmente grande con la banda de Zakk Wylde. Un tipo fiero como pocos sobre un escenario, y que después de muchos años tocando con Ozzy Osbourne, ahora ya se dedica en cuerpo y alma a su propio grupo, con el que ya se ha creado una sólida discografía y un reputado directo, convirtiéndose en un referente de la música más potente de la actualidad.
Los británicos Godsized abrieron la noche. Debo reconocer que se trataba de una banda desconocida para mí, y la verdad es que me sorprendieron con sus riffs contundentes y su entrega, aunque nunca entenderé a estas bandas que tocan a un volumen exageradamente alto. ¿Qué necesidad hay de reventarnos los tímpanos?
A un volumen más normal salieron a escena Black Label Society, arrancando como un cohete con The beginnig...at last, a la que siguió hora y media sin bises con el repertorio habitual de la gira: What's in you; la espléndida Overlord (en la que no pude dejar de pensar en su esperpéntico videoclip); la siempre emotiva dedicatoria a Dimebag Darrell, amigo de Zakk, con In this river; Fire it up, que desembocó en el único punto negativo del concierto, como fue el (en mi opinión) pesadísimo solo del señor Wylde; The blessed hellride (una de sus mejores canciones); Suicide Messiah; y el final con Stillborn. Luego, abrazos con sus músicos y agradecimientos al entregado público. Un auténtico guitar-hero (la verdad es que toca muy bien este hombre) con voz poderosa, Zakk Wylde nos deleitó con su preciosa colección de guitarras, incluyendo la siempre espectacular de doble mástil.
Un tipo curioso, con influencias de Rock sureño o Elton john, entre otras. Lo que está claro es que tras pasarse media vida con el Madman, ahora tiene cuerda para rato con su banda. Por muchos años. Y si nos ofrece más conciertos así mejor.
Por cierto, ¿cuántos escupitajos llegó a soltar Zakk en escena?

Mr. Wolf

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miércoles, 2 de marzo de 2011

DELICATESSEN BCN. THELONIOUS MONK







THELONIOUS MONK


En 1964 la revista norteamericana Time dedicaba su portada a un músico controvertido y enigmático, después de este espaldarazo se acabarían las estrecheces económicas de un personaje tan genial como esquivo y oscuro; para una selecta minoría de aficionados y para la gran mayoría de músicos de la escena jazzística el talento innovador y arriesgado de todo un virtuoso del piano hacía años que era incuestionable, pero para el mundo había nacido un icono del Jazz del siglo XX, Thelonious Monk.



Foto:Portada de la revista Time, marzo de 1964


A día de hoy está considerado como uno de los padres del Be Bop junto a Charlie Parker y Dizzy Gillespie, pero su importancia dentro del Jazz no se limita sólo a su revolución dentro de este estilo, ya que es evidente que sobre todo en sus grabaciones en solitario demuestra un virtuosismo que le hace acercarse al Blues y a las baladas o a los tiempos lentos de una forma respetuosa pero rompedora y original. Su estilo absolutamente personal no fue aceptado por la mayor parte de la crítica, ni tampoco por los managers y personas que controlaban los grandes circuitos de actuaciones, que le postergaron durante años, sólo a partir de los años sesenta su figura fue incuestionable.

Su estilo evitaba las progresiones lógicas en los temas y frecuentemente se limitaba a alternar entre dos acordes, con lo que se le puede considerar todo un antecedente a la corriente del Jazz modal. Sus temas eran complejos armónicamente y su estilo de interpretación tendía a omitir las notas clave de los acordes, consiguiendo así difuminar el tema para hacerlo más libre dentro de sus improvisaciones solistas.

A lo largo de su carrera escribió unos setenta temas que en su mayor parte son considerados hoy auténticos clásicos del Jazz, como Misterioso, Straight no chaser, Monk’s dream, Round midnight, Well you needn’t, Off minor, Blue Monk, Epistrophy, Trinkle tinkle, Evidence o I mean you. En los últimos años de su carrera se dedicó a reinterpretar sus propios temas y dejó de componer quejándose de que ya nadie sabía tocar bien el material que ya había compuesto.

Nació en 1917 en Carolina del norte, pero se crió en el barrio de San Juan Hill en Nueva York, como otros muchos músicos se inició en la tradición musical religiosa, acompañando al piano los himnos de su madre. Poco después recorrió todo el país acompañando a una cantante y predicadora, y en esta época la gran pianista Mary Lou Williams le descubrió e intercedió para conseguirle una plaza en la prestigiosa escuela de música Juilliard, donde estudió entre los años 1937 y 1939. Comenzó con el Jazz en serio en el trío del batería Keg Purnell y poco después subía un peldaño en su carrera al asociarse al gran Kenny Clarke, actuando regularmente en templos jazzísticos como Milton’s o el Kelly’s stables entre 1940 y 1942. En ese año conoció y se hizo amigo de uno de los grandes maestros del piano, Bud Powell.

Sus primeras grabaciones fueron como acompañante de Coleman Hawkins, y empezó a ser reconocido cuando trabajó en la Big band de Dizzy Gillespie, quién ya había comenzado su particular revolución Be bop junto a Charlie Parker desde principios de los años cuarenta. En 1947 publicó el primer disco a su nombre para el sello Blue note en formato de trío, el magnífico Thelonious Monk. Genius of modern music. Volume 1. El periodo comprendido entre 1947 y 1951 fue de gran creatividad grabando grandes discos tanto a su nombre como en colaboración con grandes del Jazz como Art Blakey, Milt Jackson, Lucky Thompson o Kenny Dorham. Las cosas se empezaron a torcer con su arresto en compañía de Bud Powell por consumo de drogas en 1951, se pasó dos meses en la cárcel y le retiraron el permiso para tocar en Nueva York hasta 1957. En estos años su actividad musical se redujo mucho y tuvo graves problemas económicos hasta que volvió a tocar en el club Five spot con músicos como John Coltrane, Roy Haynes o Johnny Griffin. En 1954 grabó junto a Miles Davis algunos grandes temas como Bag’s groove o The man I love pero mantuvieron una relación personal muy tensa y no volvieron a trabajar juntos. Su retorno en 1957 tuvo mucho éxito y repercusión y tras seis meses de actuaciones continuas en Nueva York se embarcó en grandes giras por Europa y Japón. A partir de 1959 estableció una gran relación profesional con el saxofonista Charlie Rouse que duró hasta 1970 y actuó tanto en trío como en cuarteto e incluso alguna vez con una big band.


En 1971 sus problemas de inestabilidad emocional se tradujeron en una actitud casi autista con los que le rodeaban y tuvo que ser hospitalizado, después de salir del hospital se embarcó en su última gran gira formando parte de los Giants of Jazz junto a Dizzy Gillespie, Art Blakey, Sonny Stitt y Kai Wilding. Grabó un gran disco con Art Blakey y Al Mckibbon y en una histórica sesión en Londres temas suficientes en solitario para la publicación de tres discos, fueron sus últimas grabaciones. A partir de 1972 sus problemas mentales le llevan a un retiro del que tan sólo saldría muy ocasionalmente para algún concierto puntual, el último de ellos en 1976. Murió en 1982 dejando un gran legado musical y una extraña y oscura fama de hombre ingobernable y excéntrico, a esto siempre ayudaron sus extraños sombreros y su costumbre de levantarse del piano en pleno concierto para dar unos pases de baile.


En 1989 Clint Eastwood produjo una gran película documental sobre su vida, dirigida por Charlotte Zwerin titulada Straight no chaser donde se pueden apreciar tanto su genio musical como su enfermiza relación con las personas que le rodeaban; era evidentemente un tipo complicado pero con una visión muy clara sobre su música en particular y el Jazz en general que se pueden resumir en un par de citas:

“Toca lo que tengas ganas de tocar, no lo que quiere el público. Toca lo que quieras, y más pronto o más tarde el público llegará, aunque tarde quince o veinte años”.

“El aspecto más hermoso del Jazz es que, verdaderamente, hace apreciar la libertad. El Jazz y la libertad van siempre juntos: esto lo explica y lo resume todo”.

Creo que uno de los primeros temas de Jazz que escuché siendo un adolescente fue Round midnight y estoy completamente seguro que fue debido a este tema por lo que comenzó mi amor por el Jazz, por lo que nunca le estaré suficientemente agradecido al gran Thelonious Monk. Aunque si tuviera que escoger mi disco favorito no sabría si quedarme con su primer disco o con esa joya llamada Brilliant corners.

Antonio Sánchez