miércoles, 22 de enero de 2014

CASABLANCA. RAZZMATAZZ 3. 20/01/14

Para empezar, el cambio de sala, de Rocksound a Razzmatazz 3, ya demuestra las ganas que había de ver a esta banda por aquí. Y es que, comandados por Ryan Roxie (guitarrista de Alice Cooper, no lo olvidemos), veterano de la escena hardrockera estadounidense, Casablanca han grabado en un par de años dos discos verdaderamente irresistibles, Apocaliptic youth y Riding a black swan, plagados de canciones que nos han cautivado desde la primera escucha y que estábamos deseando disfrutarlas en vivo.
Para amenizar la espera, la sala nos obsequió con AC/DC y su Go down. Maravillosa canción, que sonó una vez tras otra durante veinte minutos (???). Después de eso, ¿qué tal el concierto? Pues una (pequeña) decepción, lo siento. Acudí a la sala esperando vivir una explosiva velada, una noche inolvidable. Y salí con la sensación de que a final de año no la recordaré entre las mejores de 2014. Ryan Roxie es muy grande. Espléndido con su instrumento y un tipo muy simpático. Las canciones sonaron muy bien. También es un bonito detalle ver a los miembros de la banda con camisetas tan curiosas como las de Blue Öyster Cult o del OU812 de Van Halen (aunque, desde luego, no sea uno de sus mejores discos). Pero...
En mi opinión faltó intensidad, enlazar varios cañonazos seguidos sin dar respiro y, sobre todo, me falló el cantante, Anders Ljung. No me gustó su imagen, con esos pantalones mostrando hucha. No me gustaron sus ridículos movimientos ni sus bromas. Y desde luego, me pareció de lo más cutre que se pasara el concierto amorrado a una botella de vino. No me convenció en absoluto, a pesar de que parecía tener gran complicidad con Ryan. Lógicamente, los temazos son temazos. Deliberately wasted es ideal como inicio. Nadie negará también que hubo buenos momentos con It's alright, Downtown, o el que ya parece ser su pequeño clásico, Rich girl, con esa guitarra endiablada de Ryan. Y la verdad es que me sabe muy mal, porque me apetecía mucho este concierto, pero no me acabó de llegar. Otra vez será.
Eso sí, al levantarme a la mañana siguiente, tenía una canción metida en el cerebro: Go down, de AC/DC. No me extraña.

Mr. Wolf
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domingo, 12 de enero de 2014

THE STATESBORO REVUE. ROCKSOUND. 10/01/14

A lo largo de la historia hemos conocido a unas cuantas bandas lideradas por dos hermanos: The Kinks, Allman Brothers Band, Van Halen, The Black Crowes, Marah... La última en aparecer y de la que aquí hablamos ahora es The Statesboro Revue, con los hermanos Stewart y Garrett Mann al frente. Cuentan ya con dos discos en su haber, y su música bebe del Rock clásico, sureño o como le queráis llamar. De hecho, el nombre del grupo ya resulta bastante significativo. Poco a poco se van dando a conocer, y viendo como estaba la sala, no hay duda de que existía expectación ante lo que nos podía ofrecer la noche. Y creo que las expectativas quedaron más que colmadas.
Buena música, que es lo más importante. También simpatía por parte de Stewart, que se reveló como un tipo de lo más divertido; hablando aceptablemente en castellano, luciendo orgulloso su horrible bigote y obsequiándonos con unos bailes ciertamente curiosos. Además, dispone de un interesante timbre de voz y también tuvo sus momentos de gloria a la armónica. Y si Stewart es el líder de la banda, su hermano es el guitar hero que encandila con sus punteos durante todo el concierto (por cierto, muy bueno cuando fue presentado como Dickey Betts). Acompañándoles, Ben Bradshaw al bajo y el orondo Kris Schoen a la batería. Repasaron sus dos trabajos, con esos temas que muchos ya tenemos en consideración: Fade my shade of black, Shine on, Till I leave o Little girl like you. Aunque sí que es cierto que, pese a lo mucho que nos gustaron, con un teclado adicional (como hacen en estudio) su música ganaría bastante. Es una opinión personal que no pretende deslucir el concierto. De hecho, considero que para empezar 2014, los hermanos Mann y su banda han colocado bastante alto el listón.
Grupo a seguir. Veremos que nos depara en el futuro.

Mr. Wolf



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miércoles, 8 de enero de 2014

ENERO EN BCNENCONCIERTO

Enero. Iniciamos año de negras expectativas, así que lo mejor que se puede hacer es disfrutar de buena música en directo. Para empezar, en Rocksound tenemos dos noches más que prometedoras, con The Statesboro Revue y Casablanca los días 10 y 20 respectivamente (entradas en Ontheroadmusic.es para ambos conciertos). Los primeros, con el nombre ya nos anuncian lo que podemos esperar de ellos; y los segundos son la sensación Hardrockera del momento. Buena manera de iniciar 2014.
Rock'n'Roll.

sábado, 4 de enero de 2014

LO MEJOR (Y LO PEOR) DE 2013

Después del repaso de Mr. Wolf por el año 2013, me toca a mí dar unas pinceladas sobre el pasado año.

Lo mejor:
-La crisis ha hecho que sean las salas y las promotoras que trabajan los conciertos en pequeño formato las que hayan destacado con unas propuestas muy interesantes a precios competitivos. Un aplauso para gente como Noise on tour y salas como Rocksound.
-El paso de gigante que han dado gente como Israel Nash o Alabama shakes en sus carreras y en sus shows en vivo.
-El renacimiento para la música en vivo de la ciudad de una sala como Barts, en lo que un día fue Studio 54. La sala es perfecta para disfrutar de conciertos intimistas como los de Lucinda Williams, Kris Kristofferson o Mark Lanegan. También ha sido una gran noticia el trabajo de la sala Music hall con conciertos como los de Clutch.
-El impresionante concierto que ofreció Nick Cave dentro del Primaverasound. Brutal.

Lo peor:
-La criminal subida del IVA que nos ha privado de disfrutar de buenas giras y que asfixia al sector de la música en vivo.
-Los precios astronómicos de las entradas de algunos conciertos como los de los jardines de Pedralbes, especialmente Crosby, Stills and Nash, o los del concierto de Van Morrison. Un abuso.
-La suspensión a última hora de algunos conciertos clave en el cartel del Primaverasound, las entradas ya son lo suficientemente caras como para tener que renunciar a alguno de los mejores reclamos.
-El debilitamiento de festivales tan consolidados como el de Blues de Cerdanyola, el Blues & ritmes de Badalona o el Azkena de Vitoria; esperemos que vuelvan algún día al excelente nivel ofrecido en el pasado.
-La proliferación masiva de conciertos de bandas tributo, que no es que sea algo malo de por sí, pero que ha relegado a la oferta de grupos en vivo con material propio a locales infames o muy pequeños y a no tener ninguna salida comercial. A todos nos gusta el karaoke con temas clásicos del Rock y algunas bandas tributo cobijan a grandes músicos, pero creo sinceramente que no ayudan al nacimento y desarrollo de grupos con inquietudes artísticas más personales.

Feliz año y a disfrutar de la música en vivo.


Mr. Sheep

domingo, 29 de diciembre de 2013

LO MEJOR (Y LO PEOR) DE 2013

Fin de año. Ahora es cuando toca recordar lo que ha sido 2013 a nivel musical, con sus cosas buenas y no tan buenas.

Lo mejor:
- En el número uno de mis conciertos del año, la noche que nos ofreció Lucinda Williams en Barts, seguida de otras noches igualmente vibrantes, como las de Def Leppard, Alabama Shakes o The Del-Lords.
- La programación de la sala Rocksound, sin duda de lo mejor de la ciudad. Ahí hemos podido disfrutar de músicos poco conocidos, pero de un gran nivel, como Hellsingland Underground, Stacie Collins o Israel Nash Gripka.
- El milagro que supone, tal como están las cosas en este país, poder ver a estrellas como Crosby, Stills & Nash, Kris Kristofferson o el triple cartel Europe-Whitesnake-Def Leppard. Aunque los precios de esos conciertos no suelan ser asumibles por mucha gente, claro.

Lo peor:
- Sin duda, la situación de crisis que seguimos (y seguiremos) viviendo. El resultado de la estúpida subida del IVA del año anterior es ver entradas a precios desorbitados, promotores que no pueden asumir costes y, evidentemente, giras importantes que no se acercan por aquí.
- Derivado del punto anterior, la asfixia para muchos festivales que mantenían un gran nivel año tras año. Ya hablamos aquí del Azkena y sus problemas, pero muy triste también ha sido la práctica desaparición del veterano Festival de Blues de Cerdanyola.

Por mi parte nada más. Próximamente, las opiniones de Mr. Sheep.
Feliz y rockero 2014.

Mr. Wolf

domingo, 15 de diciembre de 2013

RAMONCÍN. LUZ DE GAS. 13/12/13

Hubo un tiempo en que Ramoncín era sinónimo de espléndidos discos y directos arrolladores, convirtiéndose probablemente en el rockero más importante del país. Esto ocurría en los 80. Al inicio de la siguiente década, decidió dejar la música un poco de lado y dedicar sus esfuerzos a la televisión, presentando concursos y, más tarde, como participante habitual de tertulias, donde demuestra ser una persona con las ideas muy claras y con gran facilidad para expresarlas. Hoy en día, la verdad es que se trata de un personaje bastante odiado en general. Aquí no juzgaremos a la persona, pero sí diremos que donde más nos gusta ver a Ramoncín es grabando discos y defendiéndolos sobre un escenario.
En la bonita Luz de Gas, varias preguntas nos rondaban por la cabeza. ¿Qué Ramoncín nos encontraríamos? ¿Aquel animal de escenario que conocimos? ¿Un tipo de vuelta de todo sin demasiado interés por la música? Bien, ahora ya no es aquella bestia escénica, pero no se le puede reprochar nada. Tres horas de concierto, con un Ramoncín feliz y risueño entregado a la música y a su público, que no llenaba la sala pero sí se mostró de lo más fiel. Recordó su primer concierto en Barcelona. Saludó a sus numerosos amigos, con especial hincapié en Bertha y Martin, los creadores de Popular 1. Bromeó, hizo algún comentario político y también puso en su sitio a algún prehomínido que pululaba por allí con ganas de bronca. Y lo más importante: rockeó como queríamos todos.
Con un fondo de escenario decorado como la portada de su tercer trabajo, Arañando la ciudad, y con una numerosa banda, que por momentos llegó a los ocho miembros, empezamos recordando de nuevo al Chuli. Seguimos dándonos una vuelta por Putney Bridge. Y aunque quizá Estamos desesperados, siempre nos quedará La chica de la puerta 16 para dedicarle nuestras Canciones desnudas. Recuperamos a viejos camaradas, como la Reina de la noche o a Felisín el vacilón. Tuvimos un Blues para un camello, al tiempo que íbamos Bajando para bailar el Rock'n'Roll duduá. Obtuvimos La cita, y pese a ir Al límite, cumplimos nuestro sueño de Hormigón, mujeres y alcohol. Justo lo que queríamos. Ver a Ramoncín rockeando.
La sensación que quedó, una vez acabado el concierto, fue que había sido como un bonito reencuentro con un viejo amigo que llevaba años alejado.

Mr. Wolf
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martes, 10 de diciembre de 2013

PURPLE DAZE PROJECT. CAL NINYO SANT BOI. 07/12/2013

¿Cuánto daríais por ver a aquella banda de rock que ya no existe? El rock envejece. Sí, es cierto que aparecen nuevas jóvenes bandas y que siempre hay chavales que se interesan por esta música en sus diferentes vertientes. Pero numerosas bandas legendarias han desaparecido o están en vías de hacerlo simplemente por una cuestión de edad. La época dorada del heavy y el rock duro empieza a quedar algo lejana. ¿Qué hacer cuando esas bandas ya no están? Pues una opción es montar una banda tributo y corear las canciones como si no hubiese pasado el tiempo por ellas. Cuestionable para algunos, ideal para otros.
Aparecen estos grupos por todas partes como setas, lo cual demuestra que el viejo rock sigue corriendo por venas de muchos de nosotros.
Una de estas bandas son los Purple Daze Project, que homenajean a los muy grandes Deep Purple con un cariño y esmero digno de mención. Los Purple de ahora no son ni la sombra de la sombra de lo que fueron: ley de vida. Así que el cantante Josep y sus amigos se han armado de valor y se han puesto a hacer lo mejor que saben: tocar a todo trapo los clásicos purplelianos con renovadas energías. El sábado pasado en la coqueta sala de Cal Ninyo (Sant Boi) hicieron un concierto corto pero intenso que pasó por encima del resto de bandas del festival (Rock in Ninyo). No sólo se trata de entrega, que les sobra (especialmente al bajista) . Es que técnicamente dominan a la pefección el repertorio, incluyendo un matíz de voz muy similar a Gillan.
Sonaron varios de los grandes éxitos, algunos muy bien después de los iniciales ajustes de sonido. Y fué un placer corear Burn, Strange Kind of Woman, Fireball o el inevitable Smoke on the Water.
Obviamente nunca llenarán estadios, pero para los que nunca pudimos disfrutar de unos Purple en su mejor momento, estas bandas tributo son un verdadero placer.
Suerte Josep.

Mr. Bull

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lunes, 2 de diciembre de 2013

DICIEMBRE EN BCNENCONCIERTO

Diciembre. Acabamos el año, y para celebrarlo hablaremos de un concierto quizá inesperado por muchos: Ramoncín. Puede que mucha gente no lo sepa, pero antes de tertuliano y polemista, este hombre fue uno de los mejores rockeros salidos de este país. El día 13 lo tendremos en Luz de Gas (entradas en red Ticketmaster), y nosotros... allí estaremos.
Rock'n'Roll.

lunes, 11 de noviembre de 2013

THE WESTERN SIZZLERS + THE DEL-LORDS. ROCKSOUND. 09/11/13

Menuda noche de Rock'n'Roll la que pudimos vivir en Rocksound. Con la sala abarrotada, un ambiente bochornoso y muchas ganas de pasarlo bien por parte de todos con un doble cartel de bandera.
Para empezar, The Western Sizzlers, banda de veteranos entre los que destaca el gran guitarrista Rick Richards, antiguo miembro de Georgia Satellites y de los Ju Ju Hounds de Izzy Stradlin, con los que ofreciera un histórico concierto en esta ciudad dos décadas atrás. También Charlie Starr, de Blackberry Smoke, es miembro del grupo, pero parece ser que no ha venido para esta gira, con lo que se hizo cargo de las voces el pintoresco Kevin Jennings, compositor del único disco de la banda, For ol' times sake. Y la hora de actuación, pues un goce. Rock'n'Roll de toda la vida, del que no puedes parar de moverte y corear esas irresisitibles canciones: One day closer to crazy, Keep smilin' o One more beer. Una delicia.
Y a continuación, The Del-Lords, grupo de culto del Rock americano de los 80 formado por Scott Kempner, de los Dictators, y de un músico por el que siento una especial predilección: Eric Ambel. En su carrera, este hombre ha puesto su guitarra al servicio de The Yayhoos, de los Dukes de Steve Earle o de mi admirada Joan Jett. Eso es un buen currículum, sí señor. Con ellos, el otro miembro histórico del grupo, el batería Frank Funaro, acompañado en la sección rítmica por el bajista Steve Almaas. Ahora han vuelto después de más de veinte años con el espléndido Elvis club, un disco con el que no parece que hayan estado separados todo este tiempo y cuyas canciones en directo ya forman parte del catálogo clásico de la banda. Porque, ciertamente, When the drugs kick in ya es un tema imprescindible en sus conciertos, junto a pequeñas joyas ochenteras como Judas kiss o How can a poor man stand such times and live?. A estos temas les añadieron el bonito homenaje a Lou Reed que significó tocar I'm waiting for the man (aquí nos emocionaron a todos) o el recuerdo a Dictators (otra verdadera factoría de crear himnos) con Stay with me. Y para finalizar, Southern pacific, de Neil Young, tema con el que también cierran su disco, y que significó el broche de oro a una inmejorable velada rockera.
Dos grupos de veteranos que derrochan pasión y clase. Un lujo.

Mr. Wolf

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domingo, 10 de noviembre de 2013

TIFT MERRITT + JOSH RITTER. APOLO 2. 08/11/13

Una visita muy agradable la que pudimos presenciar con este doble cartel. Un músico en un momento pletórico de su carrera junto a una artista que, pese a ejercer de telonera, triunfó notablemente ante el público barcelonés.
Tift Merritt se nos presentaba como una auténtica desconocida. Ella sola sobre el escenario, combinando la guitarra y el piano, aunque lo que más sobresalió fue su poderosa voz, que a mí por momentos me recordó a la de Joan Baez. También Carole King apareció por mi cabeza en alguno de los temas en los que se puso al piano. A lo largo de su actuación fue desgranando sus bonitas canciones al tiempo que se ganaba al personal con su dulzura y su simpatía. Y por si fuera poco, finalizó con el Train song de Tom Waits cantando sin micro frente al público. Todo un descubrimiento.
Por su parte, Josh Ritter venía con su reciente The Beast in its tracks bajo el brazo, en lo que supone el último eslabón de una discografía ya numerosa. Junto a dos músicos brillantes y de estética más que peculiar: Zack Hickman y Josh Kaufman, que se encargaron de tocar guitarras, contrabajo, banjo o teclados. El resultado, un concierto que debo reconocer que me cogió por sorpresa. Música de gran belleza, arrebatos rockeros y una entrega sorprendente ante lo minimalista de la propuesta. Y todo ello, con una sonrisa de oreja a oreja por parte de Josh Ritter, un músico joven que se está haciendo un nombre, siendo comparado a veces con artistas mayúsculos, como es el caso de John Mellencamp. Con temas como A certain light, Bonfire, Snow is gone (con Josh solo en escena) o Hopeful ya convenció plenamente al público. Pero en el bis, y con Tift Merritt acompañando a la banda, consiguió la comunión perfecta con la audiencia al atacar el Can I sleep in your arms de Willie Nelson y finalizar con un Wait for love sin micros en la parte delantera del escenario. Como decía un comentario que escuché a la salida, no podía haber otro final mejor para el concierto. Ése era el final.
Y todo, con una sonrisa por parte de la estrella de la noche. No se puede pedir más.

Mr. Wolf

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sábado, 2 de noviembre de 2013

NOVIEMBRE EN BCNENCONCIERTO

Noviembre. La vida sigue y los malos momentos pasan mejor con música. Y el día 10, tenemos una noche de lujo en Rocksound. Nada menos que The Del-Lords, la banda de Eric Ambel y Scott "Top Ten" Kempner. Además con unos teloneros de lujo, como son The Western Sizzlers, con gente como Charlie Starr y Rick Richards en su formación. Imprescindible. Las entradas, en Ticketea.com.
Os hablaremos puntualmente de este concierto...y de más cosas.
Rock'n'Roll.

domingo, 27 de octubre de 2013

LOU REED

Hoy es un día muy triste. Se nos acaba de ir uno de los grandes. Y la verdad es que, en este sentido, está siendo un año muy duro. Hace unos meses era el increíble guitarrista Alvin Lee quien fallecía, y hoy ha sido el turno del poeta neoyorquino, del mito de la Velvet, del único e irrepetible Lou Reed. Dos pérdidas que, a mí particularmente, me han tocado muy de cerca. Ambos eran dos de mis mayores ídolos musicales. Dos iconos de una era que parece estar acabándose irremediablemente. Hoy ha sido Lou, y ahora nos toca ponernos esos discos tantas veces escuchados a lo largo de los años: Transformer, Berlin, Rock'n'Roll animal, New York... Sus trabajos con Velvet Underground, como aquel histórico The Velvet Underground & Nico. Tantas y tantas canciones, muchas de ellas verdaderos clásicos. Y sí, también grabó cosas infumables, como Metal machine music. Y sí, también parece ser que era un tipo bastante malcarado. Pero no va a ser eso en lo que pensemos hoy.
Tuve ocasión de verlo en directo tres veces. Y la primera de ellas se convirtió en uno de los conciertos históricos de mi vida. Verano del 89. Velòdrom d'Horta. Gira del New York, uno de los mejores discos que se grabaron en los 80. Tremenda noche. Junto a los temas de ese emblemático vinilo, caso de Romeo had Juliette, Dirty Boulevard o Strawman, algunos de los clásicos que queríamos escuchar: Rock'n'Roll, Sweet Jane, Walk on the wild side o Vicious. Lou Reed en uno de sus mejores momentos, convirtiendo en afortunados a todos los que estuvimos allí.
Es hora de recordar esos momentos. Y de revisar su inmenso legado.
Adiós, amigo.

Mr. Wolf

domingo, 20 de octubre de 2013

ISRAEL NASH GRIPKA. ROCKSOUND. 16/10/13



Ha ocurrido, estamos presenciando uno de ésos mágicos momentos que ocurren de tanto en tanto en el mundo de la música, en el que un artista que posee grandes temas y los defiende con entereza en vivo pasa a otro nivel, su figura se agiganta y te das cuenta de que a partir de ahora está llegando a otro lugar; no tengo ninguna duda de que los que hemos podido asistir hasta el momento a los conciertos de Israel Nash Gripka en salas de reducido aforo o escenarios secundarios en festivales hemos sido afortunados, porque estoy convencido de que le está llegando el momento de un reconocimiento mucho más masivo, no puede ser de otra manera viendo cómo va progresando su carrera y el paso adelante que ha dado con su nuevo disco Rain plans.
 En el minúsculo escenario de la sala Rocksound se embutieron como pudieron cinco grandes músicos para darnos una lección de Rock con mayúsculas que si bien por momentos bebe de grandes influencias clásicas americanas como Neil Young, puede mutar en una mezcla de psicodelia e incluso pasajes deudores de los más lacónicos Pink Floyd, además de hacernos esbozar la mejor de nuestras sonrisas con esos estribillos poppies que tan bien entremezcla con furiosos arranques guitarreros.
Israel Nash parecía un oso enjaulado en el diminuto escenario, pero cuando se abalanzaba furioso sobre su guitarra su figura se agrandaba aún más, llenando todo el espacio. Gran concierto en una sala llena, deseosa de escuchar al tipo que debe llegar ya mismo a atrapar a bandas como Band of horses o My morning jacket en reconocimiento, se lo merece, nos va a deparar grandes cosas en el futuro.
 Del repertorio evidentemente habría que destacar sus pequeños grandes clásicos como Fool’s gold, Baltimore, Goodbye ghost , Four winds o Antebellum; pero yo destacaría los temas de su último disco que sonaron realmente bien como Rain plans, Woman at the well o Rexanimarum. Ansioso por volver a disfrutar de su música en vivo.

 Mr. Sheep

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domingo, 13 de octubre de 2013

CALELLA ROCKFEST. FÀBRICA LLOBET (CALELLA). 11,12/10/13

Primera edición, y esperamos que haya muchas más, de este festival dedicado al Rock'n'Roll y celebrado en la costera localidad de Calella. Con un cartel más que apetitoso y unos precios increíblemente asequibles para los tiempos que vivimos. Así que no había motivo para la duda, ahí debíamos estar.

Viernes 11. Al llegar al recinto, el recibimiento fue el terrible sonido que sufrieron los locales Blackway, con el bajo destrozando los tímpanos, resultando imposible acercarse al escenario. Otra vez será, chicos. Y esperemos que en mejores condiciones.
El primer plato fuerte del festival venía de la mano de Bernie Tormé, guitarrista irlandés conocido por trabajar en los 80 con gente de la talla de Ian Gillan, Ozzy Osbourne o Dee Snider. Sinceramente, hacía muchísimos años que le había perdido la pista, y la ilusión era enorme por ver a este pequeño guitar hero. Y pese a encontrarse ligeramente resfriado y que el sonido había mejorado poco, no decepcionó. Con dos músicos acompañándole, hizo un repaso a toda su carrera y se lució con su instrumento, como era previsible. Con recuerdos a su etapa con Gillan, como No easy way o su versión de Trouble. Recuerdos a su banda Electric Gypsies, caso de Turn out the lights. Y también recuerdos a su colega John McCoy, con Can't beat Rock'n'Roll. Y como colofón, todo un Smoke on the water con la ayuda de otro cantante. Afable y simpático, nos ofreció un buen concierto y nos hizo felices a todos los que en algún momento hemos seguido sus andanzas. Por cierto, su bajista fue de los músicos más activos a la hora de presenciar otras actuaciones, encontrándose incluso al día siguiente entre el público.
Y acto seguido, Warrior Soul, la banda de Kory Clarke. Banda que salió a por todas desde el inicio,
arropando la cada vez más rota voz de su líder. Kory se mostró desbocado y teatral. Se revolcó por el suelo; se hizo una herida en la rodilla; se peleó continuamente con el pie de micro; volvió locos a los roadies; dio órdenes a sus músicos cuando lo creyó conveniente y, en definitiva, ofreció un concierto magnífico. Canciones como The drug, Junky stripper o la que significó el explosivo final, Rotten soul, son verdaderos cañonazos hard rockeros que no dejan indiferente a nadie. Gran concierto, sí señor.
A continuación era el turno de los barceloneses '77 y su Rock'n'Roll influenciado por AC/DC. Pero a esas horas de la madrugada el cansancio ya había hecho mella y quedaban unos cuantos kilómetros por delante. Y teniendo en cuenta que una retirada a tiempo se puede considerar una victoria, la decisión fue que era el momento de irse. Al día siguiente seguía la fiesta.

Sábado 12. Si el día anterior fue bastante rockero, éste era día de un perfil claramente bluesero. La tarde empezó con Blind Cream, de Mataró. Sólo llegué a tiempo de ver las últimas canciones, con un gran trabajo a la guitarra del jovencísimo Jordi. Habrá que seguirles la pista.
Con su bonachón líder al frente, Danny Bryant Band eran los siguientes en tomar el escenario. Joven guitarrista inglés, nos gustó mucho a todos con su Blues de alta escuela, su pericia a la guitarra y  la simpatía mostrada con el público. Pese a su edad, ya ha editado un buen puñado de discos, habiendo recibido excelentes críticas allá por donde pasa. Sin ir más lejos, Eric Clapton o Joe Bonamassa han sido algunos de los que lo han alabado públicamente. Tras unas cuantas perlas musicales, llegó el turno para su particular versión de Knockin' on heaven's door, ganándose plenamente a la audiencia. Gran trabajo que sirvió para prepararnos ante lo que nos esperaba a continuación.
Llegó el turno de Mick Ralphs Blues Band. Antes del festival era el concierto que más me apetecía, y ante lo visto, puedo decir que no me equivocaba en mis previsiones. A Mick Ralphs, legendario guitarrista de Mott The Hoople y Bad Company, ya había tenido oportunidad de verlo unos años atrás cuando vino junto al gran Ian Hunter a Barcelona, en lo que fue un concierto memorable. Y los que estuvísteis aquella noche en Bikini ya sabéis de lo que hablo. En esta ocasión, se presentaba junto a su espléndida banda, con la que toca clásicos de Blues además de temas míticos de su carrera. Y así fue. Impecable inicio con Rock me baby y Born under a bad sign. Poco después, la primera joya de Bad Company, nada menos que Feel like makin' love. Otro momento mágico fue el Baby what you want me to do de Jimmy Reed, que sonó fantástico. O el set acústico entre el otro guitarrista y su cantante. Y claro, el bis con Can't get enough que todos esperábamos. En resumen, un concierto mayúsculo que resultó ser el mejor del festival para muchos, entre los que me cuento. Eso sí, horrorosa la camisa hawaiana de Mick.
Llegó el momento de Gerry McAvoy's Band Of Friends. Es decir, Gerry McAvoy y Ted McKenna, bajista y batería de Rory Gallagher durante muchos años, junto al holandés Marcel Scherpenzeel sustituyendo al insustituible irlandés. Emociones encontradas. El inmenso legado de Rory interpretado magníficamente. Con clase, técnica y simpatía también, especialmente por parte de Gerry. Con un gran trabajo a la guitarra del holandés de apellido impronunciable. Pero es inevitable pensar que Rory no está ahí. Y no es lo mismo. Tienen todo el derecho a tocar su música, y me parece bien, pero resulta un poco extraño. Y el escaso carisma de Marcel no ayuda, por no citar su timbre de voz tan parecido o usar una Stratocaster de la línea de Rory  Eso sí, maravillas como Follow me, Tattoo'd lady o Shadow play siguen sonando espectacularmente bien. Y siempre podemos cerrar los ojos y pensar que sobre las tablas está quien debería estar. Pese a todo, una buena actuación que se ganó claramente al público.
No lo tenían fácil White Cowbell Oklahoma para cerrar el festival. Ya pasaban unos minutos de las dos de la madrugada, quedábamos pocos y nos encontrábamos muy cansados. Y estuvieron bien, pero creo que les faltó algo. Ya sabemos que en sus conciertos el componente visual es importante, pero a esas horas quizá deberían haberse dejado un poco de bromas y parrafadas para centrarse en la música. Y están muy bien los sombreros vaqueros, el fuego, la sierra mecánica y todo el espectáculo, claro. Y muy bien los temas de siempre, como Cheerleader o Put the south in your mouth, pero los parones fueron matadores. De todas maneras, una buena manera de finalizar la segunda y última jornada en Calella.

Y hasta aquí lo que ha sido este festival. Esperamos y deseamos que tenga una larga vida, porque festivales rockeros no abundan por aquí. Además con muy buenos precios, como decíamos antes. En la parte negativa, sin duda el sonido, que no fue muy bueno ninguno de los dos días, especialmente el primero. Y también el escaso público. No sé si debido a una pobre promoción, pero resulta preocupante encontrar el recinto a mitad de aforo tanto el primer día como el segundo. A ver si se soluciona en la segunda edición.
Nos vemos el año que viene en el Calella Rockfest.

Mr. Wolf


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miércoles, 9 de octubre de 2013

STACIE COLLINS. ROCKSOUND. 08/10/13

Ya no quedan dudas de que el cambio climático es un hecho. Y como prueba, el huracán Stacie, que pasó por Barcelona asolando la sala Rocksound. Lo de esta mujer es realmente increíble. Es un auténtico espectáculo ver su pasión, su entrega y su fuerza sobre el escenario. Hace dos años ya comentamos su visita a la misma sala, destacándola como una gran noche. Pero, sinceramente, en esta ocasión me ha parecido aún mejor, dejándome en verdad alucinado. Todos estos artistas americanos de Country comercial y aburrido deberían asistir a un concierto suyo para darse cuenta de lo que es música hecha con el corazón, con clase y actitud.
Para empezar, nada mejor que soltarnos en los morros Baby sister. La banda a tope y la armónica de Stacie echando chispas. Y venga, a seguir, con Country, Blues o Rock'n'Roll. Como era esperado, servido con la furia habitual de esta fiera de escenario. Así fueron cayendo It ain't love, Hey mister, el vacilón Lucky spot, Carry me away, A good man o Tied to you. Además de las habituales versiones de clásicos, como I ain't got you, el Happy de los Stones (cantada por su guitarrista) o, ya en el bis, It's a long way to the top (if you wanna Rock'n'Roll) y Baby please don't go, en un final de auténtico órdago.
Casi dos horas con Stacie deleitándonos con su magnífica voz, recorriendo la sala con su armónica, encaramándose por la barra, bromeando con las primeras filas y, para colmo, mostrándose encantadora con todos los que nos acercamos a ella al terminar la actuación. No sé que más se le podría pedir.
Para los que no hayáis estado nunca en un concierto de esta mujer, una recomendación: no os perdáis la próxima gira. A mí me tiene robado el corazón.

Mr. Wolf

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